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5 min
Libertad sin alas
Varios |
02.09.12
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Sinopsis

Un protagonista muy particular

¡Libre al fin!. Después de tantos años, finalmente conozco lo que realmente significa la libertad.


Han sido dieciséis larguísimos años al servicio de mi dueño. Dieciséis años durante los cuales nunca me he separado de él. Lo conozco tanto que podría relatar cada detalle de su vida, cada instante de un día cualquiera. Simplemen te me he convertido en su sombra.
Según él, yo le traigo suerte. No estoy tan seguro de eso, pero si él quiere creerlo, por mí está bien. No soy quien para contradecirlo.
Durante todos estos años, y gracias a mi supuesta capacidad de atraer la buena fortuna, he conocido todos los hipódromos del país. A mi dueño le encantan las carreras de caballos, y gracias a esto, es que he viajado tanto. Conozco los mejores restaurantes, donde me ha llevado en las ocasiones en que ha salido victorioso en su batalla contra el azar. Sin embargo, también conozco aquellos bares de mala muerte, donde termina totalmente borracho y triste cuando la mala racha lo alcanza.
Conozco las lujosas habitaciones de los mejores hoteles, donde se hospeda cuando tiene que viajar por alguna carrera importante. Pero también se sobre aquellos suburbios donde pasa las noches en que se queda sin un peso, sumergido en una catrera, mientras fuera del hotel se escuchan gritos, incluso disparos, producto de los ilícitos que permanentemente afectan aquellas zonas tan peligrosas.
Hoy ha sido un día especial desde la mañana. Mi dueño se levantó de buen humor, y muy tempranito se afeitó y bañó. Es que hoy se corre el gran premio que estaba esperando desde hacía meses, y le habían pasado un dato sobre un gran caballo que definitivamente no podía perder.
Luego del desayuno, él y yo emprendimos el viaje hacia el hipódromo. Era un día precioso, el sol brillaba con intensidad y según el pronóstico, no se esperaban lluvias.
El cielo estaba totalmente despejado, con un color celeste intenso, que presagiaba un día fantástico.
Sin perder mucho tiempo, mi dueño se dedicó a interiorizarse acerca de los ejemplares que correrían en la siguiente carrera. Apostaría en algunas carreras antes del gran premio, para ir preparándose y de paso no aburrirse mientras esperaba.
La suerte parecía beneficiarlo. Había ganado ya unos buenos pesos, que sin duda invertiría en su caballo favorito llegado el momento.
Así fue pasándose la tarde, hasta que finalmente llegó la carrera tan esperada. Muchas expectativas estaban depositadas en aquella competencia, y los premios a repartir serían sin ninguna duda muy substanciosos. Mi dueño ya había realizado su apuesta, y estaba cómodamente sentado en las gradas, esperando la largada.
Cuando tocaron la campana, muchos de los presentes se pusieron de pie, expectantes. Mi dueño permaneció tranquilo, sin embargo la calma no le duró tanto tiempo. Luego de que el pelotón de caballos y jinetes habían llegado casi a la mitad de la pista, se puso de pie de un salto. Casi me caigo a las gradas. Entonces fue que comenzó a gritar por su caballo, con una energía que hacía tiempo no veía en él.
-¡Vamos ese nueve todavía!. ¡Aguante el nueve viejo nomás!. ¡Vamos el nueve que gana!. -Y sus gritos se hacían sentir entre la multitud que también vociferaba.

Al llegar a la recta final, el caballo número nueve venía segundo, y pisándole los talones al número tres. Faltaban pocos metros para el disco, cuando el número 3 comenzó a cansarse, y perdía terreno en forma notoria, mientras el 9 seguía a toda carrera, a punto de alcanzarlo. Mi dueño gritaba enloquecido, y arrojó su sombrero al aire, el que describió una extraña curva y fue a dar contra la cabeza de un pelado que apenas notó el golpe.
Mientras tanto los caballos seguían acercándose a la meta, y el número 9 finalmente estaba por pasar al 3. Entonces, totalmente enfervorizado, me tomó entre sus manos como para de alguna manera absorber toda esa buena suerte que según él yo podía generar.
Cuando el caballo número 9 llegó a la meta, ganándole al 3 por apenas un hocico, fue el instante exacto en que conocí la libertad. Movido por un impulso irrefrenable, mi dueño, con los ojos desorbitados por la excitación, y con una inmensa alegría por haber ganado, no tuvo mejor idea que arrojarme hacia arriba con todas sus fuerzas…

Es hermoso el mundo desde aquí. El aire me golpea con fuerza, mientras el sol suavemente deposita sus rayos en mí, haciéndome brillar con reflejos blanquecinos. La sensación de estar volando es tan extraordinaria, que por un momento olvidé por qué estoy aquí, y lo que soy en realidad. Sin embargo, la inquietante vista del suelo acercándose vertiginosamente me provoca cierto escozor… ¿Será por pura mala suerte, que las patas de conejo no tenemos alas?.
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"De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo... Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria." -Jorge Luis Borges. Escribo desde que era un niño, e invento historias desde mucho tiempo antes. Mi biblioteca está super-poblada, algunos libros incluso han comenzado una revuelta para ocupar los mejores estantes. Mi fuerte es la ciencia ficción y la imaginación mi mejor herramienta; aunque dicen los que me leen que soy un escritor versátil, y puedo adaptarme a múltiples géneros con facilidad. He publicado mis escritos en múltiples sitios de internet, blogs y grupos de correo electrónico, con modesto y relativo éxito (lo de "éxito" está por verse, lo de "modesto y relativo", es indudable). También varios de mis cuentos y poesías han sido emitidos a través de diversas radios y revistas de difusión digital. Uno de mis cuentos además ha sido llevado a papel en una antología. Próximamente planeo autopublicar mi última obra: un libro de ciencia ficción que se encuentra actualmente en desarrollo, cuyo protagonista es el robot "Curiosity"de la NASA. ¡Bienvenida/o a mi mundo! Aquí encontrarás algunas de mis obras. Espero sean de tu agrado. Cualquier comentario será recibido con gratitud. Para quien quiera contactarme, ya que aquí no hay MP, mi email es: ignus@rudiv.com "Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." -Proverbio hindú.

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