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7 min
Llámame Papi
Humor |
19.06.15
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Sinopsis

Hay una zorra en mi habitación y puto el dilema de echarla sin saber su nombre, jodido el asunto de no saber su edad y terribles los picores que me están entrando por todo el cuerpo.

 

Me despierta los melodiosos acordes de Thunderstruck, que no lo son tanto teniendo en cuenta la puta resaca que llevo, joder que marrona. 

Que fresquitas están las sábanas, qué bien se duerme en pelotas en invierno, pese al dolor de cabeza y las ganas de potar, ahora mismo estoy en el… espérate, donde coño estoy, que cojones paso anoche.

Me giro como reflejo y la hostia puta madre que me parió. Una tía. Joder macho que es una tía. Espérate Pedro, a ver anoche ibas muy borracho, confirma que sea una tía. Me sumerjo entre el edredón, identificándolo como mío al encontrar un par de calzoncillos de la semana pasada y los auriculares que tanto había echado de menos. Me dirijo al objetivo, por el momento las piernas están depiladas y parecen bastante femeninas. Sí, sé lo que estáis pensando, no hubiese sido más fácil meterle mano y palpar… Pero conforme formuláis la pregunta os dais cuenta que la posibilidad de que lo que me encuentre sea un cipote me da bastante grima, y ya ni os cuento lo que sería manosearlo.

Bueno voy a ir abriéndole las piernas, no sé si prefiero que sea de golpe o poco a poco. No me ha dado tiempo a concluir. Se ha dado la vuelta, y una voz bastante cachonda y femenina ( ojo al dato, una de las claves para reconocer a una mujer es la voz, por mucho que disimule un hombre su voz solo se asemejaría a la de una mujer si esta fumase un paquete de “pueblo” sin filtro al día). “ ¿Qué pasa? ¿me quieres desayunar ya? Así das tú los buenos días?...” Ha dicho algo más pero yo estoy embelesado con ese chochito mullidito que continúa con un culo bastante firme y con unas piernas esculturales. Me voy a persignar y darle gracias a dios, porque  me ha abierto las puertas del cielo y en su entrada hay un clítoris.

Voy al negocio, como dice mi colega Guille, que seguramente está en la habitación de al lado.

Cambiando un poco de tema, os explicaré mi vida resumidamente, estudio medicina en Murcia y vivo con mis compañeros Guille y Marcos. Fin. Sigamos con la comida de coño. Mis maestros y mentores, mi primo Quique y mi tío Manuel me dieron unas instrucciones muy detalladas sobre como comer bien un coño y los beneficios que esto tendría. No es que me considere el Dios de las comidas de coño, ni si quiera el rey, pero soy un pequeño artista y además me gusta mucho experimentar. Si no existiesen los estereotipos machistas en cuanto al sexo de esta sociedad, que evitan que los hombres se bajen al pilón con sus parejas, a las mujeres les empezaría a gustar el sexo y no lo utilizarían únicamente como arma de sometimiento. Los gemidos de esta zorra me ponen bastante, y son como la ovación a un futbolista en medio de un partido. Recordad niños y bolleras, un polvo se lo puede echar cualquiera a una tía, pero hacerla gozar oralmente, garantiza un puesto en sus recuerdos y en sus fantasías, en parte gracias a los estereotipos.

Me agarra con las piernas, me cago en la puta odio esta parte, no quiero quedarme otra vez sin respiración, suele coincidir con el orgasmo, espero que sea rapidito y que luego sea generosa.

Joder. El último chillido ha sonado en toda la casa, espero que este par de cabrones no vengan a dar por culo, aunque… espera, se oyen gemidos en sus habitaciones también. La noche ha debido ser la hostia.

La tía me pone boca arriba, pero está muy oscuro para distinguir bien su cara, aunque parece guapa y quizá un poco mayor a lo que yo esté acostumbrado. Y noto como su lengua se desliza por los límites de mi compañera  y de sus dos amigos. Efectivamente, era generosa y bastante experta. Joder se me ha quitado hasta la resaca. Estoy en el cielo. Mientras disfruto de la felación escucho los chillidos de Carolina (La novia de Marco) y las guarradas e insultos que le suele soltar Guille a las tías mientras estas gimen… Todo va de puta madre, y aunque una parte de mi cerebro dice “no preguntes” de donde coño han salido estas tiiaaaa… ah… Aaaaaah… Aaaaaaay que joderse que buena… Uf esta mujer se podría ganar la vida con esto.

Se me pone encima y me empieza a cabalgar, personalmente prefiero llevar yo las riendas pero esta vez la amazona sabe lo que hace… cuando empiezan a llamar a la puerta.

Que abran los otros por favor.

 Y otro timbretazo.

Pedro tu a lo tuyo, disfruta.

Y otro.

Joder Guille hazme un puto favor… Nada la tía ha parado “ Ve a ver quien es, yo no me voy a ir a ningún sitio”.

A la vez que salgo yo sale guille, ambos con una toalla, de Marco, lógicamente.

Nos miramos y sonreímos picaros. Me dice “de nada eh colega?”

“ ¿De nada por qué mamón?”

“por convencerlas para que se quedaran”

No sé de qué coño estará hablando, pero me la suda, hoy he follado y está buena.

Total que abrimos los dos la puerta como dos subnormales y… Coño, pero si es Marco.

-Quillo, perdonad por dejaros el marrón de mis padres y mi hermana en casa pero es que tenía que hacer el trabajo sí o sí y me he quedao con Juan toda la no… qué coño hacéis con mis toallas y empalmaos? Tío que mi familia está en el Hotel de al lado.

Guille se empieza a descojonar. Los recuerdos me están viniendo un poco a la mente, la memoria puede ser muy lista y borra cosas que no deberían de haber pasado.

“Nah, ni te rayes, que han dormido aquí, echamos una copita, luego dos y ya sabes…”

Vamos Marco y yo corriendo a la habitación de Guille. Al abrir la puerta está la hermana de Marco en la cama… Tal como vino al mundo solo que un pelín…Como decirlo… Manchada.

Marco está blanco, pero me mira a mí, y va a mi habitación. En mi defensa he de alegar, que no supera los 40. Ya os hacéis una idea de quién es ¿no?

Pero entonces, los tres miramos a la puerta de Mario, donde los gritos de Carolina resuenan y resuenan…

Sé que es un discurso poco ortodoxo para un funeral de un amigo. Pero también el suicidio es una forma poco ortodoxa de morir la verdad… Pero bueno podemos echarle la culpa a las drogas que echó guille en las copas, quizás a que era demasiado aplicado con sus estudios, nosotros solo nos encargamos de lo que nos pidió. “Sed cariñosos con mi familia”

 

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