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2 min
Lo oculto
Terror |
10.01.15
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Sinopsis

En ocasiones los elementos más comunes pueden contener los más misteriosos horrores

El niño miraba fijamente al armario. Descolorido, viejo, podrido. No podía apartar la vista de él. Sus ojos, aterrados, ni siquiera parpadeaban. Sentado sobre la cama no hacía más que mirar. La habitación en la que se encontraba era poco acogedora. Gélida. Las paredes, blancas en otra época muy lejana, ahora exhibían un desagradable color amarillento. Unas cuantas goteras se distribuían por el techo, oscuras y amenazadoras.

El niño no paraba de mirar el armario cerrado. Había algo hipnótico en él. El chico sabía, aún sin saberlo, que algo terrible se encontraba en su interior. Agazapado. Dispuesto a salir.

Una niña, más o menos de la misma edad que el chico, entró en la habitación.

- ¿Qué haces? – preguntó.

El chico ni siquiera giró la cabeza. No podía.

La niña se sentó a su lado. Miró hacia donde lo hacía el chico. Solo vio el armario. Pero para ella no dejaba de ser un mueble normal. Quizá muy envejecido, a punto de venirse abajo… pero un simple armario al fin al cabo.

- ¿Qué haces, Marcos? – volvió a preguntar la chica.

De nuevo, no obtuvo ninguna respuesta. La niña observó al chico. Tenía los músculos del rostro contraídos, como si intentara resistirse a una fuerza que le dominaba.

- ¿Quieres venir a jugar? – dijo ella.

Silencio.

    Estás muy raro últimamente.

Tras decir esto, la niña se levantó de forma resuelta y salió de la habitación.

    No me dejes… por favor – susurró el chico cuando la niña abandonó el dormitorio. Un susurro preñado de angustia, de pánico… de terrorr.

Lentamente, de forma tan ligera que apenas era perceptible, la puerta del armario se empezó a abrir. La respiración de Marcos se aceleró más y más, a medida que la puerta se abría de forma inexorable. Sus ojos estaban a punto de estallar en lágrimas de miedo. Pero el chico seguía sin poder moverse. Incapaz de levantarse y abandonar la habitación.

- No… por favor… no…

Una sombra, tan oscura como la más oscura cueva, se abalanzó sobre él…

Y se lo tragó…

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