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4 min
Lo que pudo ser y no es
Amor |
05.08.15
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Sinopsis

Un encuentro en una entrevista de trabajo que hubiera ido a más de no ser porque ella tenía novio

Por fin. Después de semanas enviando currículum a todos las ofertas que veía en internet habidas y por haber, me llamaron. No era una oferta que me entusiasmara en exceso, pero acudí con la esperanza de obtener un empleo que me ayudara con mis gastos. 


Tras una hora de transporte público a las nueve de la mañana con los consiguientes apretujones y carreras por no perder el tren llegué puntual. El portero me indicó que subiera al tercero y entrara por la puerta de la derecha y eso hice. Fui directo a la chica de atención al cliente y tras rellenar unos papeles me dijo que me sentara a esperar. Me giré buscando un asiento en el que sentarme y allí estaba ella.


Quedé embaucado desde el primer momento en que la vi. Una chica rubia con un vestido estampado, pelo ondulado, labios pequeños, ojos marrones y una mirada que me hizo olvidar por completo el lugar en el que me encontraba y el motivo. Al igual que yo, estaba esperando para realizar la entrevista. Me senté a cierta distancia para no distraerme. Había venido a obtener un trabajo, al igual que ella, y no era el momento para dejar que mi cabeza estuviera ocupada en otras cosas. Tenía que centrarme, aunque me costaba, he de reconocerlo. Cada vez que cruzábamos miradas me sentía más atraído por ella.


Tras diez minutos largos de espera nos hicieron pasar a una sala junto con otras ocho personas. La fortuna se alió conmigo, ya que el único sitio que quedaba libre era al lado de ella. Otros cinco minutos de espera y entró la chica de recursos humanos para realizar la entrevista. Cada uno de nosotros se presentó brevemente. Finalmente, le tocó el turno a ella. María del Mar se llamaba. Una chica que había trabajado desde que cumpliera los 18 y ahora a sus 26 se encontraba en paro, como tantos otros. 


Finalizó la ronda de presentaciones y nos informaron de las condiciones del puesto de trabajo. Tras la conclusión nos dijeron que ya nos llamarían a los que eligieran y nos dirigimos hacia el ascensor para volver cada uno a nuestra rutina diaria.


Al salir del edificio, vi que ella se quedaba rezagada mirando el móvil. No desperdicie la ocasión y la pregunté si iba al tren.
-Si, voy para allí porque mis padres no van a poder venir a recogerme.
-¿A dónde vas?
-A el Pozo.
-¿Te importa que te acompañe?
-¡Para nada! Así vamos entretenidos.


Fuimos hacia la estación de tren conversando sobre trabajos, estudios y temas triviales. Cogimos el tren y continuamos conversando, ya entrando en temas más personales sobre su vida, familia. Era una persona que valía la pena, luchadora, que dice las cosas claras y no se arruga ante los demás si tiene que levantar la voz. Mientras hablábamos, no podía dejar de mirarla a esos ojazos marrones que tenía que me tenían hipnotizado.Se acercaba la parada en la que ella se bajaría, y no podía permitir dejar de verla. Justo cuando se levantó para ir hacia la puerta del tren la pedí el móvil y con una sonrisa en los labios me lo dio, prometiéndonos estar en contacto.


A los pocos días me llamaron para realizar una segunda entrevista y la escribí por WhatsApp para saber si a ella también la habían llamado. Tardó poco en responderme, diciéndome que a ella no. Aproveché la ocasión para seguir preguntándola cosas sobre ella y finalmente llegó el jarro de agua fría. Tenía novio desde hace unos meses. Vaya decepción me llevé, siendo egoísta. Las sensaciones que tuve mientras conversaba con ella eran buenas, pero me di de bruces con la realidad.


A pesar de tener novio, mantenemos el contacto a menudo, teniendo una buena relación de amistad. Aún así, la ilusión sigue ahí y no la voy a perder porque una chica como ella no se encuentra con facilidad. No obstante, la vida sigue y la esperanza de encontrar a una mujer que valga la pena estará siempre (aunque no aparezca)...

 

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  • Mas que un relato es una confesión, y bastante sincera. Creía que ella se enfadaría porque te habían pasado. Al no ser así demuestra lo valiosa que es. Quién sabe si con el tiempo ella deja de tener novio y te da una oportunidad. Aunque, claro, nunca hay que ilusionarse, pues como amigos podeis ser los mejores, pero en pareja es otra historia. Gracias por compartir este texto. Un saludo ;)
    Gracias Carlos! Me alegro que te haya gustado :)
    Has descrito muy bien lo que me ha pasado varias veces...la última no hace muchas semanas! Bienvenido!
  • Un encuentro en una entrevista de trabajo que hubiera ido a más de no ser porque ella tenía novio

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