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2 min
Los dioses que fuimos
Reflexiones |
15.05.15
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Sinopsis

A veces me pregunto si realmente estamos yendo a alguna parte.

A veces me pregunto si realmente estamos yendo a alguna parte. Quizás todo eso de conocerse a uno mismo es una tontería. ¿Y si ya hemos muerto cientos de veces? ¿Y si la persona que creéis conocer es irreconocible para vuestro yo de hace diez años? Igual nuestras mentes cambian tanto como nuestros cuerpos y nosotros solo intentamos seguirles el ritmo, pero nunca lo conseguimos.

Dicen que todos tenemos dentro el niño que fuimos. Quizás es simplemente nuestro deseo de no envejecer el que lo mantiene vivo; o el que nos hace creer que aún lo está.

La triste realidad es que lleva muerto meses, años, décadas. Nosotros mismos lo matamos. Para sobrevivir. Algunos lo tienen que hacer antes que otros, pero en todo caso, el niño debe morir.

Temed a aquellos que no lo han matado. Traerán tristeza y tragedia allá donde vayan. No hay nada más peligroso que un niño camuflado de adulto. Lo peor que le puede pasar es que se convierta en un asesino. ¿Lo mejor? En un suicida.

Igual que el amor tan puro que sintieron Romeo y Julieta no hubiese podido sobrevivir en un mundo tan corrupto como este, así el alma de un niño tampoco podría. Deben morir si no quieren que les rompan el corazón en mil pedazos.

Esa es la verdadera tragedia de la vida. Todo lo realmente bueno ya ha pasado. Jamás volverás a experimentar las amistades y los amores como lo hiciste en tu niñez. Eso ya ha desaparecido. Nada puede superarlo. En esos días éramos dioses. Toda nuestra vida no es otra cosa que un intento fútil de volver a serlo.

Estamos condenados. Dinero, poder, sexo, reconocimiento social, “autorrealización”. Elige tu adicción y sigue caminando hacia ninguna parte. Pero ves con cuidado no vayas a chocar con alguno de los dioses. Recuerda que un día tu fuiste uno de ellos.

Quizás un día volvamos a serlo. Quizás el niño no esta muerto, quizás solo duerme, sus labios sonriendo al soñar con lo que hará cuando se despierte por la mañana.

Dulces sueños.

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Estudiante de Filosofia con aspiraciones literarias. Más relatos y pensamientos en mi blog: http://sinpalabras.ghost.io/

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