cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Los habitantes del bus
Reales |
14.03.15
  • 5
  • 2
  • 517
Sinopsis

Compartimos espacio con vidas anónimas que influyen en nuestra forma de ver las cosas

 

Cada día,  de regreso a casa, ella cogia el mismo bus. Años llevaba haciendo la misma rutina. Misma hora, mismo recorrido, misma gente... Cada mañana era igual. Algunos días entraba alguien nuevo que no conocía las costumbres de aquella pequeña sociedad de desconocidos. Se sentaba en el asiento que normalmente usaba otro de los usuarios asiduos y todos le miraban como si fuera un intruso desalmado.

Algunos de aquellos habitantes eran vecinos del barrio, en su mayoría jubilados que regresaban del mercado con las provisiones para el día. Comentaban las noticias de la prensa, las adversidades del clima o simplemente el precio de la verdura en el puesto de la esquina.

Luego estaba ella, más joven, que había cumplido con sus labores de madre,  dejando a su pequeña en el colegio y regresaba a casa a seguir con sus labores. Vivía cerca de un centro de salud mental, o lo que es lo mismo, un hospital psiquiátrico. Compartía transporte con pacientes del centro, casi siempre los mismos. Ella se limitaba a observarlos, a imaginar las historias que habría tras aquellos rostros.

Al principio sentía inquietud cuando los veía entrar. Siempre había pensado que ese tipo de personas eran impredecibles. Con el tiempo comenzó a sentir lastima cuando los observaba. Sentía pena cuando veía aquellos rostros inexpresivo con los ojos llenos de tristeza, o aquellas miradas puestas en el infinito, como perdidos, ausentes. Escudriñaba todos sus movimientos pausados, como a cámara lenta. Se saludaban unos a otros, dándose la mano en un raro ritual que solo ellos comprendían.  Los besos estaban reservados para unos pocos. Rara vez hablaban entre ellos. Cada uno iba con la mirada fija en un punto que iban variando de forma arbitraria. Ella los observaba con el rabo del ojo mientras fingía mirar el móvil o leer un libro.

Intentaba diagnosticar a cada uno de aquellos personajes: la mujer con depresión que fingía estar normal y no saludaba al resto de sus compañeros de viaje, como si aquellos dementes no tuvieran nada que ver con ella. Posiblemente, en algún momento decidió poner fin a su vida y después del malogrado intento tuvo que asistir a terapia. Luego estaba la jovencita de mirada ausente, dopada por algún tipo de sustancia que mantenía sus delirios a ralla. Podía ser una esquizofrenia o un síndrome bipolar. La medicación la había anulado de tal manera que permanecía con la mirada perdida y la boca abierta todo el trayecto, ausente hasta el punto que debían avisarle cuando llegaba a su destino. Otros simplemente tenían reacciones psicóticas que les obligaban a repetir de forma incansable los mismos comentarios día tras día o a ejecutar la misma coreografía de movimientos involuntarios. Otros parecían haber sufrido algún daño cerebral causado por algún tipo de droga consumida de forma compulsiva. Cada uno era un mundo,  y ella conocía a cada uno de aquellos habitantes por sus manías.

Al llegar frente a la puerta del gran hospital, aquellas personas abandonaban sus asientos y bajaban despacio, arrastrando los pies. Ella se quedaba prácticamente sola algunas paradas más hasta que el bus la dejaba sana y salva frente a la puerta de su casa. La misma pregunta se hacía cada vez que salía del micromundo motorizado: ¿qué vueltas tenía que dar la vida para terminar siendo un habitante del bus?

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Gracias, muy útil tu comentario. No escribo para los demás, escribo para mi y las valoraciones no me importan mucho, pero si saber que voy en buena dirección en cuanto a mi estilo. Muchas gracias
    Hola Ann. te agradezco tu comentario, que me permite conocerte. LLeíalgunas cosas tuya para ello. Los dos micros breves y este. El primero me pareció buena la metáfora dea de la piedra y las olas. Eso en sí ya es un micro cuento., como que lo dice todo. El segundo, a la inversa, lo es el final el que lo cierra, peroes raro que alguién se despida con una maleta. Este realmente me gustó por la descripción de los persojes según ltu mirada subjetiva. y el temor que te instalaron de llegar a ser una de ellos. Rodo lo dicho te guste o no, va con buena onda, por que vos lo pedís en tu biogradía. No te preocupes por los comentariosy mucho menos por la valoración, , los buenos a veces son para que les respondas con la misma moneda, los malos de mala leche. Te gusta escribir, supongo que sos joven, así que hacé la tuya Un abrazo argento.
  • Compartimos espacio con vidas anónimas que influyen en nuestra forma de ver las cosas

    Sabemos que dolerá pero lo esperamos

    Citas que no tienen lugar

    No todos los saltos se producen a gran altura...

    Cuando no puedes decir adiós a alguien...

  • 5
  • 4.75
  • -

Quiero saber que opinan los demás de mi estilo

Tienda

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta