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5 min
Los perdedores. Esteban. 5.
Drama |
02.06.14
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Sinopsis

Todos revelamos la verdad y reconocemos nuestros errores alguna vez. Cree que esta es su oportunidad para zanjar su parte del asunto, pero no está tan seguro. La sinceridad es fuerte y duele ahora falta saber si protegerá la verdad con todas sus fuerzas de todos los demás o la dejará escapara como una exhalación para que todo el mundo lo sepa.

Era de noche y Valencia se alzaba calurosa en mayo, el camino se había hecho largo en un silencio incomodo. Llevaba demasiado tiempo sin ver a Emma como para sacar un tema de conversación convincente y que tuviera continuación, desde aquel incidente y desde entonces seguía sin saber quién era el culpable de aquella amistad que se quebrantó. A medida que tocaba a la puerta de la casa de Dani y viendo que nadie abría sus esperanzas disminuían, pensaba que jamás la encontraría después de haberla abandonado en aquel lecho de jazmines, que después de aquello se había escondido bien pero entonces encontró el cartel, ató cabos y fue a buscarla, recordaba el piso, la habitación, todo, y aún estando tan lejos y tan sumido en su vida se acordaba y muy bien. Sara no tenía ni punto de comparación con Emma, Sara era de carácter calmado, no era rencorosa y tampoco había ira en su mirada, todo lo perdonaba hasta que se alzó el problema. Era seria y divertida al mismo tiempo y nada neurótica, pero la personalidad de Emma enturbiaba a Sara. Emma, neurótica, rencorosa, indecisa y manipuladora, llevaba hasta el agotamiento sus promesas y principios, nunca rompía una promesa, y en cierto punto eso era malo, a veces eso no la dejaba vivir y al mismo tiempo quebrantaba sus principios.

-No hay nadie, vámonos.- Dijo dándose la vuelta y apartando a Emma con una mano.

-Dirás que no hay nadie en esta casa.- Y dándose la vuelta añadió- pero seguro que están en la mía.

-¿Y qué iba a hacer ella en tu casa?- Mientras caminaba hacia el coche

-Está con Carlos.

-Ya, claro, y ¿para qué iba a querer ella estar en tu casa con Carlos?- Esteban se paró en seco, pero reaccionó al rato y se metió en el coche.

-Porque a ella Carlos siempre le gustó, siempre se insinuó, ella se acercó a mí porque quería amistad con vosotros, una vez hecho eso a mí me deja de lado y es la líder, una líder que no se merece el pódium ni siquiera de las más zorras de España.- Miró a Esteban de forma amarga y con un atisbo de ira y rencor- Ella siempre acechaba, esperaba el momento para acercarse a él, y a Carlos le gustaba, me consta, desde aquel omento quise destruirla, agárrala del cuello y matarla, una vez llegué a planear como lo hacía. Era tan sencillo como matar una mosca con una zapatilla.- Dijo entrando en el coche y atándose el cinturón.

-Sara no hizo daño a nadie, nunca. Jamás quiso pelearse contigo. Te apoyaba en lo que hacías, cuando le dijiste que estabas saliendo con un chico tan mayor como Carlos te apoyó, cuando llorabas porque al principio de la relación no te hacía caso, siempre era Sara quien te consolaba, ahora su recuerdo ejerce en ti la atracción de la amargura y no soy capaz de entender por qué y en qué momento cambiaste de opinión. ¿Qué pasó Emma? ¿Te hartaste de ella como siempre te hartas de las cosas?

-Esteban no juegues conmigo, te conté hace tiempo lo que pasó y tú aún no me has contado por qué fuiste a buscarla.

-¡Ah, sí! Me lo contaste, ¿qué me contaste? Que nos estaba utilizando, que siempre había planeado aquel momento, pero eso no es cierto, y lo sabes. Lo sabes tú y todo los que estábamos allí, éramos cinco los que estábamos allí, Emma, recuerda, y todos menos tú coincidimos en que Sara no es culpable, lo que no entendemos es el por qué para ti sí. Y si yo estaba allí era porque la vi hace unos años, antes de se convirtiera en escritora y pintora galardonada, pensé que quería verla otra vez, que quería sincerarme con ella, arreglar las cosas que tú estropeaste, y que hace un tiempo yo individualmente estropeé, me he dado cuenta de que estaba enamorado y que por muchas mujeres con las que me acostase ninguna iba a dormir conmigo en el dormitorio principal de mi casa. Emma, la quería entonces, la quiero ahora y la querré siempre. te toca, ¿Qué estabas haciendo allí? – Dijo mientras conducía a casa de Emma.

-Yo iba a pedirle que dejara las cosas como están, que dejara tranquilo a Carlos, que me quería y me había escogido a mí, que jamás iba a acostarse con ella por muchos años que hubiesen pasado y triunfos que hubiese tenido.

-Emma, Carlos buscó a Sara porque quería arreglar las cosas, pero tú no quieres arreglar nada.

El silencio invadió el coche durante los últimos cinco minutos de trayecto. Emma estaba sin palabras y Esteban comprendió que había metido la pata. Emma salió del coche enfurecida y abrió la puerta del bloque.

Estaba sentado en el sofá después de haber entrado en el piso, mirando las fotos de tantos años de relación y no comprendía como todo se había tergiversado así, como Emma había podido pensar que Carlos y Sara habían podido mantener relaciones sexuales, era ilógico. Unas llaves entraron en la cerradura de la puerta y esta se abrió.

-Vaya, pensé que nunca llegarías. 

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  • Que no nos perdamos, amigos.

    Emma ha llegado al punto de no retorno. ¿Dónde está lo que un día fue? ¿Dónde está la chica de pelo negro feliz y con una 120 B que se quería comer el mundo? Es una chica que echa de menos pero es una chica todavía más rencorosa en el fondo de su ser.

    Para abrir un libro primero tienes que cerrar el anterior. Todo es una revolución en la cabeza de Dani. Presa del miedo al abrir la puerta, descubre que no están mala la sorpresa. Las cosas se solucionan o simplemente se dejan atrás, y tal y como está su vida hacerles frente no es muy buena idea. Sus ideas no tienen rumbo pero aún no sabe si va a salir de la habitación en la que se encuentra.

    ¿Qué pasa cuando tras años de amor este se acaba? No sabría como calificar este relato, quizá sea algo dramático pero un tanto romántico melancólico.

    Esteban es capaz de sacarle información sobre Sara hasta al diablo aunque sean las seis de la mañana. Está en Madrid y la vergüenza consume hasta al más sinvergüenza de los humanos y eso es algo que él siempre ha sido.

    Cuando Sara se emborracha salen a la luz secretos que nadie en cinco años se había preguntado excepto ella. Entre ciudad y ciudad, Sara ha tejido una historia que acabó recluyéndola en aquel búnker que pintaba y amueblaba junto con Daniel, contárselo la hacía libre, pero el guardia que la recluyó viene a apresarla de nuevo ¿o no?

    Todos son problemas para Carlos incluida la verdad que Emma ha descubierto. Esteban, Daniel y Sara hacen tambalear su relación, y sabe que no es nuevo. Lo que intenta arreglar se desmorona y lo que hace unos días era algo innovador ahora le hace parecer un idiota. ¿Conclusión es igual a necesidad de reflexión o necesidad de aire fresco?

    Que duro es cuando te enteras de la verdad por una persona que no creías tan cercana como otras. Sara no ha tenido la culpa pero el no sabe aún si lo entiende demasiado. ¿Es mejor arreglar lo que estaba ya roto? Sara está rota por dentro a causa de un amor que la dejó presa del dolor, ¿dónde está su libertad? ¿Acaso es Dani el libertador y la libertad? Dani tiene que arreglar algo que lastima que aún no lo sepa.

    Relato de libre reflexión y conclusión sobre la vida de un político y las consecuencias que conlleva su muerte.

    Cada uno hace lo que puede y Esteban no va a ser menos. Sabe que llevarla a su dormitorio sería profanar el sitio que guarda religiosamente intacto para Sara. Raquel es un alivio y Sara una religión. La espera se hace larga y de repente una idea innovadora baña su cabeza. ¿Donde irá tan deprisa?

Soy estudiante. Me gusta viajar, los idiomas y la música rock. Escribiendo estos relatos mi intención es desahogarme y mejorar mi técnica de escritura.

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