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20 min
Los siete diablos
Suspense |
04.01.15
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Sinopsis

Un tipo corriente es víctima de una broma, al ponerle alguien droga en la bebida empieza a tener alucinaciones con un niño diabólico que le exige un euro cada noche. Pero a veces las alucinaciones parecen más reales de lo que deberían.

LOS SIETE DIABLOS
I
El porque Manu acabo tan mal es algo que sigue conmocionando a mucha gente sobretodo a su
família como es logico. El motivo de aquel repentino suicidio sigue siendo un interrogante que va
adquiriendo tintes de leyenda urbana a medida que se extiende a oídos muy ajenos a su entorno
pero para quienes le conocian a todos les parece una tragedia excepto a mi. A mi no me dio
ninguna pena. Que se joda es lo que pensé y pienso. Para entender la historia de Manu con
todos sus matices hay que remontarse a lo que pasó hace alrededor de un año. Por entonces
aunque cueste creer yo era un tipo de lo más tranquilo y pacifico. En serio. Trabajaba en una
compañia de seguros, filirteaba con una chica del trabajo, tenia mis amigos mi familia y cuando
me aburria veia la tele. Un tipo como cualquier hijo de vecino mas o menos conforme son su
estilo de vida. Un dia vinieron a cenar unos amigos y alguien invito a Manu un tipo al que conocia
poco pero que me caía fatal lo que tampoco ahora me parece motivo para regocijarse de su
suicidio pero no estaba de mas indicarlo. Al despedirme de la gente aborreciendo a Manu mas
que a Hitler aunque conformandome con no volver a verle ya que nisiquiera le habia invitado.
Poco después empecé a encontrarme fatal y a tener alucinaciones. todo a mi alrededor
cambiaba de forma y de color, a ratos era incluso agradable pero a veces las distancias se
hacían enormes y resultaba desconcertante. Así que como pude me fui a la cama y al dormirme
tuve una pesadilla muy extraña. Estaba en una llanura nevada pero no hacía frío. Al fondo se
veían unos árboles deshojados oscuros, todo parecía estar en penumbra. De repente tuve
mucha sed y rápidamente se me apareció una limonada en una jarra de plástico como las que se
veden en cualquier supermercado. Me la bebí y caminé un poco más hasta toparme con una
especie de tribu de siluetas negras que estaba alrededor de un fuego. Uno de ellos se acercó
hacia mí con una lanza en la mano y a pesar de tenerlo cada vez más cerca seguía siendo una
silueta negra, ante semejante panorama di media vuelta y me topé con un pantano repleto de
unos insectos gigantes que parecían tener las visceras por fuera, pues no hice otra cosa más
original que pisar el barro y ver como una de esas criaturas se despertaba y provocaba una
reacción en cadena despertando al resto, medían como dos metros cada bicho y el zumbido
aque provocavan en conjunto era repguntante, imagínate unos moscardones como armarios
batiendo las alas como un enjambre de aberraciones vivientes. Como pude salí del barro y me
fui corriendo de ahí pero la silueta negra venía a por mi con una lanza con intención de matarme
y en aquel momento me desperté. Las alucinaciones eran menos intensas pero podía sentir en
mis entrañas el frescor de la limonada que me había bebido. Me preparé una ifusión y me fuí a
dormir.
Al día siguiente el trabajo fué más duro de lo normal todavía coleaba la nochecita que pasé.
Algunos de mis compañeros hacían bromas al respecto y yo me escondía de Laura una chica
que me gusta y con la que filirteo, porque no quería que me viera en ese estado.
Pedí hora con el psiquiatra y me dijo que eso eran síntomas de un nuevo tipo de droga que se
llama durexilecromina un nuevo alucinógeno que se ha puesto de moda y que en dosis elevadas
puede ser muy peligrosa. Fué Manu. Ese engendro que no llega ni a persona y que se
vanagloria de hacer bulling de pequeño con los que podía. el me puso la sustancia en el vino que
bebí aquella noche.
Le hice una visita. Lo primero que le di fué un pueñetazo en toda la cara el se rebotó y me dió
otro a mí y puesto que estábamos en un bar con sus amigos estos nos separaron y me
aconsejaron que me marchara.
- Te acordarás de esto imbécil ! - fué lo último que le dije. Y me marché.
El morado que lucía en el ojo hizo que otra vez se cachondearan de mí en el curro, otra vez
Manu ocupaba en mi vida un espacio que no le correspndía. Pero yo no iba a quedarme en unrincón llorando. Algo haría al respecto.
II
Lo más peliagudo empezó unos días después de recuperarme de la droga. En un sueño que
tuve se veía todo oscuro y unas marcas blancas. Cuando desperté veía más o menos lo mismo.
Me levanté y encendí la luz. Ahí había un niño. Y ese niño no era humano. Iba vestido de blanco
con el cabello corto y algo enmarañado. Tenía la piel pálida y el contorno de los ojos un poco
oscurecido. Pero lo que daba pánico de aquel niño eran sus ojos. Lo blanco de sus ojos no era
un blanco cualquiera era un blanco nuclear entonces comprendí que lo que vi en el sueño y en la
realidad, esas marcas que flotaban en el aire realmente era el blanco de sus ojos que
contrastaban con lo oscuro de su iris y su pupila. Me pidió un euro. Yo dije a pesar del miedo que
para qué lo quería. Me dijo que era por la lmonada que me bebí. Se lo di. desapareció. Y otra vez
me costó dormir.
Al día siguiente otra vez el cachondeo sobre mí. Y a mi me costó mucho más que de costumbre
alcanzar un grado de concentración mínimo en lo que hacía. Lo que paso no fué un sueño. Algo
en mí me decía que no se trataba de una alucinación. Era como lo de la limonada me la bebí en
un sueño pero después la notaba de verdad. Y el euro se lo llevó el niño de verdad. No me
pareció buena idea ir al psiquiatra puesto que me advirtió que algo así iba a pasar si no dejaba
de consumir esa droga y que si era necesario me ingresarían. Pero el niño volvió. Y otra vez me
pidió un euro. Le pregunté que porque si ya le había pagado. Y me respondió que no había
pagado toda la limonada, que faltaba todavía mucho más. Y le pregunté si no podía decirme
cuanto valia el total y se lo pagaba de una vez. Me respondió que el precio lo pone el segundo
diablo y que el solo hace el recado. El no puede ver al segundo diablo solo le deja las monedas
por una rendija. Entonces yo le dije: tu eres el primer diablo ?, me dijo que sí. Y no puedo hablar
yo con el segundo diablo ? no, me idjo el y añadio: yo soy de la orden de los siete diablos y cada
uno es diez veces mayor que el anterior. Así que resignado le di el euro que me pedía y me fuí a
dormir aunque me costó lo mío.
En el trabajo no daban crédito de la mala racha que estaba pasando. Algunos incluso
abandonaron la broma y empezaron a preocuparse por mí. Laura se dió cuenta de que me
escondía de ella y me preguntó si últimamente no daba pie con bola le dije que me sentía un
poco enfermo y que tenía hora para el médico. Aquel niño me obsesionaba. Ya no era el solo
hecho que me interrumpiera a horas intempestivas era aquel blanco de sus ojos y el negro de
sus pupilas. Cada segundo que mis ojos estaban en contacto con los suyos notaba algo
corrosivo en mi como si la limonada se estuviera vengando de mi furtiva apropiación. A quén se
lo explicaba ? cualquiera me tildaría de loco o drogadicto.
Pero los euros desaparecían de verdad. Cada noche igual. Me compré una cámara para
comprobar aunque fuese solo para mí, aunque no se lo enseñara a nadie si ese niño, ese diablo
entraba de verdad en mi dormitorio. Pero siempre pasaba algo, o se caía la cámara o se veía
todo en negro, hiceira lo que hiciera algo impedía que yo pudiera demostrar nada, lo cual me
ponía cada vez más nervioso puesto que mi cabeza no encontraba explicación posible a lo que
me estaba pasando, era una batalla que libraba yo solo contra un enemigo injustamente
superior.
Busqué por internet todo lo relacionado con la orden de los siete diablos. Encontré una
referencia del necronomicón un libro escrito con sangre que poca gente dice haber encontrado
aunque muchos creen que completo no se lo a leído nadie. Decía coíncidiendo con el primer
diablo que cada uno es diez veces más poderoso que el de abajo y que si se eoncontraran el
diablo que esté más alto segun el estatus tiene como obligación matar al diablo inferior. Dice que
viven en una dimensión donde las leyes de la física son muy relativas y que quién lo ha visto
suele ser un paisaje nevado con árboles deshojados en el horizonte donde viven monstruos yseres sobrenaturales que hacen magia negra o adoración a satán y que algunas sustancias
pueden abrir la puerta a ese mundo.
Aquello me puso todavía más nervioso. No fue casualidad que yo soñara con aquel paisaje.
Entré en contacto con la dimensión y con un mundo al que yo no pertenecía toqué lo que yo no
tenía que tocar y desde entonces estoy endeudado con unos peculiares acreedores. Pero nada
desmentía la probabilidad de que todo fuese una alucinación aunque fuera intermitente, aunque
yo sigo creyendo que se distinguir lo real de lo alucinado, o no ?... O quizás esa certeza indicaba
hasta que punto estaba yo realmente loco ?
Y seguía rindiendo mal en el trabajo, y pensando día y noche en aquellos ojos, ojos diabólicos
que solo eran del primer diablo imagínate el segundo o el tercero...
Así que tomé una decisión. No pagar.
III
La jornada fué más dura que de costumbre. Estaba muy nervioso respecto al a decisón que
tomé. Y llegó la noche. Vi las marcas como de costumbre. Encendí la luz me pidió el euro. Le dije
no. El me dijo dame el euro, pero con una voz diferente. No de niño pero tampoco de adulto y
muy sieniestra. Le dije estoy cansado ya no te pagaré inentando disimular el miedo a sus ojos
cosa que el parecía percibir. Dame el euro me dijo y la luz de la bombilla del techo empezó a
hacerse más y más intensa hasta explotar, y al rato de quedar a oscuras todo empezó a
iluminarse otra vez pero la luz parecía venir del diablo, dame el euro me dijo mientras su
contorno de ojos se hacia más negro y la piel más palida, los objetos empezaron a moverse, los
lápices el portátil etc... se caían y se rompían dame el euro repitió esta vez con más
intensidad.yo grité NO ! NOTE LO DARE !... la luz se apagó los objetos dejaron de moverse y
mirando las marcas de los ojos pude escuchar: Te acordarás de esto.
Te acordarás de esto... no me había salido con la mía pensé. Otra vez iba a trabajar medio
muerto. Pero entendí a que se refería a una hora temprana. Estaba en mi mesa gestionando una
ficha y noté un reflejo en mis ojos que me molestaba, el típico reflejo de un reloj pero cuando
levanté la vista vi que era una navaja empuñada por una mano y un brazo alrededor del cuello
de Laura era el diablo que se proponía matarla cuando lo vi me levanté y le dije NO! NO LO
HAGAS! y acto seguido desapareció y yo me quedé de pie con todo el mundo mirándome y
Laura muerta de vergüenza ajena. Algunos se reían. Las miradas en general eran de estupor y el
jefe que también estaba me llamó para ira a su despacho. Este jefe solía gastar muy mala baba
pero al verme tan mal le di pena. Me dijo que quizás no estaba preparado para trabajar bajo
presión puesto que el volúmen de trabajo había aumentado y que si era necesario que fuera al
doctor para que me arreglaran la baja por depresión o lo que haga falta pero que mientras
estuviera en la oficina que diera la talla como había hecho hasta hace unas semanas durante los
últimos años. Después del rapapolvo, algunos compañeros me preguntaron que qué pasó y yo
les dije que me sentía un poco estresado, excusas baratas y salidas por la tangente excepto con
Laura por que puso distancia entre los dos.
Al ir en autobús para hacer un recado miré por un momento a una abuela que me recordaba a la
mía. Y vi como el diablo le rodeaba el cuello con la navaja. Tuve que reprimirme como puede las
ganas de gritar y lo siguiente fué que le clavó la navaja en la yugular provocando un chorro de
sangre que hizo un charco en el suelo del autobús me froté los ojos y al abrirlos la abuelita
estaba perfectamente sin niguna herida y sin el diablo alrededor.A mi me daban ganas de
prender fuego a todo. Aquello no podía continuar. Le daba el euro cada día. Pero yo no me
resigné tracé un plan. Una mierda de plan según como se mire, con muchas lagunas y con
inciertos objetivos. Pero me daría por lo menos una oportunidad.El plan era visitar la dimensión de los diablos.
IV
No me costó mucho adquirir la durexilecromina que me provocó todas estas movidas, en este
país conseguir drogas es relativamente fácil. Me tomé una dosis considerable y en seguida noté
los efectos alucinógenos que me causó la primera vez cambios de color ensanchamiento y
estrechamiento del espacio, etc.. intenté dormir pero esta vez me costaba un poco más.
Me acerqué a la cocina para prepararme una infusión al abrir la puerta horizontal de la despensa
que tiene el tamaño de un armario resultó que no había nada. Reinaba una oscuridad total. Pero
no solo la comida y otros productos sino que ni siquiera había estanterías. Me decidí a entrar.
Notaba con las manos las paredes laterales y parecía ser un pasillo sin fondo durante un buen
rato hasta que se vislumbrava un hueco por el que salir. Y en efecto ahí estaba el paisaje nevado
con con los árboles deshojados al fondo primer objetivo cumplido. Había un ruido espantoso
provocado por los insectos gigantes que se mantenían suspendidos en el aire aleteando con
violencia y en acitutud hostil. Empecé a caminar hacia delante bastante cohibido por aquel
panorama y me encontré con la tribu de siluetas negras otra vez. Empecé correr retrocediendo
pero al girarme vi que el suelo se hundía y que la silueta retrocedía para que no le alcanzara la
brecha el derrumbe me alcanzó pero no caí de modo violento sino que la tierra parecía tenerme
en cuenta para que yo no me hiciera daño.
Aterricé en el techo de un vagón de tren que se puso en marcha y que se dirigía a un tunel que
me mataría si lo hubiera alcanzado. Iba demasiado rápido como para bajarme y entonces el
techo se ensanchó se hacía inmenso inabarcable y empezó a detenerse en un andén lleno de
cajas de madera vacías apilonadas unas encima de otras. Cuando el tren aminoró la velocidad y
paró del todo descendí por las cajas y topé con unas paredes azules y en una de ellas una
puerta la abrí, entré, y todo estaba oscuro. Intenté volver pero la puerta había desaparecido Todo
estaba oscuro Empecé a caminar y vi las marcas de los ojos en medio de las tienieblas. se
deslizaban hacia la izquierda y desaparecían. Iban moviéndose y desparaciendo. El primer
diablo estaba presente y me lo hacía saber de un modo que parecía que quería intimidarme y si
te digo la verdad lo conseguía. Merodeaba a mi alrededor y cada vez lo sentía más cerca hasta
que noté que me rodeaba el cuello su brazo y justo antes de que me pinchara lo agarré con los
dos brazos. Aquel niño tenía una fuerza sobrehumana fué un milagro que no me pmatara en
primera instancia. Me precipité contra el suelo haciéndole caer conmigo me tumbé boca arriba
con intención de levantarme pero se me echó encima y me mordió un brazo verle mordiéndome
con pequeños colmillos de vamipiro y con esos ojos llenos de rabia me confundió me hizo sentir
un panico sobrehumno y advertí que se le había caído la navaja y que estaba a mi al alcance.
Agarré la navaja y se la clave en un ojo. Dejó de morderme se puso a gritar y a decir te mataré
hijo de puta te voy a matar ! Le salia sangre negra del ojo y finalmente cayó muerto. Yo me sentí
liberado del estrés me tumbé en el suelo.
Una vez tranquilo, y sosegado pensando que todo había acabado noté unos grilletes que me
atrapaban ambos brazos dichos grilletes salieron del suelo y despúes de los brazos vinieron en
las piernas y después en la frente. El suelo empezó a elevarse pero no todo el suelo, solo la
parte que me rodeaba. Alcancé mucha altura hasta que empezó a detenerse justo cuando me
parecía ver un pájaro rojo. Al acercarse vi que no era un pájaro sino un demonio pequeño con
orejas y nariz puntiagudas la boca y las mejillas se estiraban hacia atrás se acercaba hacia mí se
reía y me decía humano humano ja ja ja vas a morir humano estúpido humano jajaja... al poco
rato eran cientos y todos volaban alrededor de mí y me decian humano humano jajaja humano
tonto te mataremos humano estúpido jajaja humano humano jajaja entonceds se hizo una luz a
mi derecha y como pude vi una puerta abrirse... entró una especie de gorila o de yeti de color
rojo que tenia unas alas inmensas unos cuernos y se acercó a my me dijo- Quien eres tu ?
- no dije nada
- Quien eres tu ?!!
- Un humano.- Fué lo único que se me ocurrió
- JAJAJA sabes que hacemos aqui con los humanos ?
- No...
- Nos los comemos !
- Jajajaja- rieron todos los demonios al unísono.
- Me han dicho que mataste al primer diablo !
- Sí. - Dije con un hilo de voz
- Has demostrado mucho valor... creo que por eso te voy a indultar esta vez.- Se hizo un silencio
- Es broma ! - Dijo y los demás se rieron otra vez alborotados y diciendo: - Humano estúpido vas
a morir jajajajjaa !!
- Pero si te diré quien soy yo y lo que ha pasado aquí para que tu muerte sea aún más dolorosa.
Ya conoces al primer diablo. Yo soy el segundo. Y los diablos inferiores tienen prohíbido ver sus
superiores. - Mientras iba hablando la columna en cuya punta estaba yo en aquella especie de
camilla iba descendiendo y todos aquellos seres me acompañaban en dirección al suelo. Al
llegar al final el segundo diablo me dijo: - El primer diablo tenía afición a la limonada. Y solía
poner cebos a los humanos que contactan con esta dimensión, a pardillos como tú patético
humano. Yo le vendía las limonadas y el me dejaba un euro a través de una ranura y yo le daba
lo que quería a través de una rendija.
- Entonces me di cuenta que al haber bajado a mi alrededor ya no había oscuridad sino un
montón de cajas de madera pero esta vez llenas de jarras de limonada. Unos demonios traían el
cuerpo sin vida del primer diablo. El segundo diablo se entusiasmó con aquel cadáver sacó un
cuchillo inmenso y lo descuartizó empezando por la cabeza sin quitarle la navaja del ojo. Al lado
había una olla gigante en la que estaban preparando los ingredientes que servirían para
cocinarme a mí. -Prepárate humano - me dijo mientras los demonios se alborotaban diciendo
humano estútpido humano humano jajjaa vas a morir humano. El segundo diablo puso el filo de
aquel cuchillo en mi cuello para que sintiera el frío del metal. Lo alzó y sus ojos entraron en una
especie de espiral que me hipnotizó haciendo que deseara yo terminar con aquello cuanto antes.
Y así bajó el cuchillo hasta que noté el tajo en el cuello y lo siguiente fué despertarme en mi
cama sudoroso con heridas y un gran dolor en el cuello. Al tocarme me di cuenta de que no
tenía ningún rasguño pero si tenía heridas en los brazos. Lo que me pareció más raro aún fué
que no recordaba haberme dormido en ningún momento pero fuera lo que fuera, ya me sentía a
salvo. Sabía sin necesidad de que nadie me diera una explicación que todo había terminado.
V
Al cabo de una semana empecé a mejorar mi rendimiento en el trabajo, ya no vivía con el temor
a encontrarme otra vez con esos ojos, ni con el segundo diablo. Incluso llegué a proponerle una
cita a Laura que ella aceptó. Tenía una teoría: Había dos yos. Uno vivía en la dimensión real.
Otro vivía en la dimensión de los diablos Al morir el yo de la otra dimensión la abandoné para
siempre. La droga creaba interferencias entre ambos mundos. ¿Pero es posible que existiera
esa dimensión ? Lo más probable es que todo estuviera en mi cabeza. No creo que haya manera
de saberlo. Y francamente me da igual. Lo más importante para mí es que ya soy libre otra vez.
Y que pasó con Manu ? Cogí la droga que me quedaba que era mucha y no fué difícil encontrar
a un amigo de Manu que se vendiera por poco dinero. Su misión era inyectar tres veces la dosis
razonable de durexilecromina en su tetrabrik de zumo de naranja. Después de eso todos dicen
que se volvió loco. Se vendió todo lo que tenía y acabó en un psiquiátrico con compañeros como
uno que había matado a toda su família. Uno de los celadores se lo encontró en una celda
acolchada: Se había tragado la lengua. Y hasta poco antes de morir no paraba de hablar de un
cuarto diablo. A
ti te da pena ? A mi no. Que se joda.

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Mi nombre es César y me gustariá conocer opiniones sobre lo que escribo.

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