cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

5 min
Los Tacones de Manuel
Reales |
15.12.14
  • 5
  • 3
  • 698
Sinopsis

Sería su primera presentación. Aún creía en Dios, mirando al cielo dio las gracias y limpiando algunas lágrimas recordó lo difícil que había sido estar ahí. Minutos antes notó que los asientos de sus familiares estaban vacíos, era algo que suponía podía pasar.    

 

De niño siempre fue distinto, la soledad era su mejor compañía, el silencio su mejor decisión, solo reía en ocasiones para complacer a su papá, quien se creía un comediante de primera, para no herirlo sonría de la boca para afuera. Manuel sabía que estaba destinado para cosas grandes, nunca lo dudó, ni en los momentos más humillantes lo imaginó. Hoy debía salir a escena convertido en todo un artista. El maquillaje la peluca y el tacón no le impedirían ser menos hombre que los borrachos presentes, siempre se sintió un caballero, era hora de demostrarlo.    

 

Unos aplausos por decencia lo recibieron. La música comenzó a sonar y Manuel se creyó el papel, imitaba a su artista preferida de una manera distinta. El movimiento de sus labios hacían creer a los presentes que era él quien cantaba, rápidamente algunos entraban en razón y sabían que era solo imitación cuando observaban con detenimiento sus manos ásperas y la nuez de Adán, que junto a sus pies daban indicios de que esa artista no era real. Caminado de un lado a otro sintió que el escenario era suyo, sonreía, señalaba a algunos hombres de lugar cuando la letra de la canción hacía referencia a la infidelidad. Los chiflidos y burlas al borracho seleccionado por la artista caricaturizaban el momento. Para Manuel era normal, desde niño estuvo acostumbrado a situaciones como esas.    

 

Pequeño observaba por televisión a  mujeres con cuerpo de diosas y una banda que identificaban de donde eran, de un lado a otro caminaba por el escenario mientras el público las aplaudía y con euforia gritaban sus nombres. Al momento de la coronación su piel se erizaba, él quería en silencio ser parte de eso, a escondidas, donde nadie supiera cual sería el resultado de los jueces imaginarios del concurso donde iba a participar. El baño de su casa era el escenario perfecto, no hacía falta cerrar los ojos para que su imaginación comenzara a volar. Manuel era la candidata favorita, sonreía de un lado a otro, y sin dudas tenía la corona asegurada, cuando su madre entró al baño por equivocación y notó lo que ocurría el evento imaginario fue interrumpido abruptamente por una golpiza tan fuerte que dejó marcas en su débil cuerpo por meses. “¿Acaso eres maricón?” decía la madre preocupada por lo ocurrido, sentía que era una profecía lo que estaba viendo; sólo pensaba en la burla social que sería tener un hijo homosexual en la familia. La frase que su madre lanzaba furiosa y nerviosa sobre él sería la primera de millares que escucharía sobre su condición. En un principio sufrió, luego con el pasar del tiempo restó importancia, lo más importante para Manuel era salir de esa olla de presión, de ese closet que lo oprimía.    

 

Y así fue, una tarde llamó a sus padres y dijo lo que sentía. Para su madre que se cayera el salero a tempranas horas de la mañana mientras preparaba el desayuno era un mal augurio; no estaba equivocada, sus predicciones eran ciertas. Su padre se limitó a guardar silencio, que al otro día se convirtieron en golpes, insultos y humillaciones. Ya habían pasado años desde aquel momento, todos se resignaron.    

 

Manuel culminaba su espectáculo con muchos aplausos, era su primera vez, el sueño de ser una mujer (a medias) comenzaba a hacerse realidad. Los aplausos escondían las heridas del pasado y abrían un espejismo de felicidad para él, ser invitado a ese bar era el primer escalón que debía pasar para llegar al reconocimiento social que siempre deseaba.      

 

Se sentía en la cúspide, sin darse cuenta que para muchos era un chiste, una burla, un actor. Él restaba importancia a eso, y solo se queda con lo bueno, con los aplausos y algunas felicitaciones que había recibido. Al salir del bar un amigo de la infancia le contó que su madre se había asomado a lo lejos para verlo. “se sentía orgullosa de ti” le dijo el joven de pelo rebelde a Manuel, solo se limitó a sonreír. Luego entendió que no era fácil usar tacones en un pueblo andino venezolano, cinco años antes de que llegara el nuevo milenio.  


 

Se quitó los tacones, el maquillaje y peluca y así emprendió el viaje de regreso a su casa, siendo solo testigos los cañaverales que estaban a su izquierda y algunos perros callejeros que como buenos caballeros lo acompañaban por el camino. Miró al cielo y dio gracias a su Dios, uno que era muy distinto al Dios vengativo y lleno de ira de sus padres y todos aquellos vecinos que por mucho tiempo lo humillaban y criticaban.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

"Escritor en potencia" documentalista por casualidad, soñador insaciable y amable de corazón.

Tienda

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta