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9 min
LSH: SELENE. CAPITULO 2
Varios |
04.03.14
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Sinopsis

Tercera entrega de LSH: Selene. En la entrega anterior, un cuervo apareció justo cuando Lenrys y Carla leían el diario de Elisa, Quien parece haber escapado de la ciudad de Selene al haber descubierto que Lenrys es una hechicera. Si has llegado aquí, gracias por leerme.

Capítulo 2. El diario y el cuervo (Parte final)

Lenrys observa como el plumaje se va deshaciendo, y el cuervo va tomando forma de hombre. Ante ella está el Mago Negro. El mago de magos. Si los hombres supiesen que sobre la faz de la Tierra aún camina uno de ellos, temblarían de miedo.

- A mis oídos ha llegado cierta información. Información que quiero que una de ustedes me aclare.

- La estúpida de Carla permitió que una mujer la siguiera, me viera usar magia y luego escapara. –Se apresura a explicar Lenrys, sin voltear a ver a Carla.

- ¿Acaso no eres tú la Magister Militar, Lenrys?

- Sí –responde ella dubitativa-. Pero tuve que resolver otro inconveniente.

-¿Qué era más importante? –dice él mirándole.

- Preferiría hablar de eso a solas.

- ¿Por qué no puedo escuchar sobre ese asunto? –Reclama Carla.

El hombre ataviado de negro camina hacia Carla, hasta posar una de sus manos sobre sus mejillas y decirle que luego ellos también tendrán una conversación más “intima”. Ella parece complacida al escuchar aquellas palabras.

- ¿Por qué no avisaste que la sobrina del Rey vendría a Selene?

El Mago deja atrás su atención sobre Carla y arquea las cejas.

-¿De qué me hablas? ¿Elisa Coulson aquí en Selene?

Lenrys esta vez en voz alta vuelve a leer las páginas del diario que ya había leído. Al terminar de leer, él no parece inmutarse ante lo que escucha.

- Termina de leerlo –le dice.

5 de abril

La Magister Lenrys estuvo aquí hoy. Al parecer Gabriel y ella se conocen. Pero lo cierto es que la detesta. No sé a qué se deba. Me  ha parecido una mujer serena y dedicada a su trabajo.

Ya han pasado casi dos semanas desde que llegué aquí. Dos semanas sin noticias de Nohemí y mi tío. Dayanna mandó ayer otra nota con su halcón. Me dijo que buscase el Libro en el Cuartel. Al parecer el Serhli fue enterrado en sus terrenos. Debo ingeniármelas para entrar allí.

12 de abril

Ya sé cómo entrar al Cuartel. Anteayer conocí a Dulce. Waldo me la presentó. Ella está encargada de la limpieza de ese lugar. Y valiéndome del buen trato que tuvimos, la convenceré con alguna excusa para que me deje entrar.

15 de abril

Logré entrar al Cuartel hoy. Convencí a la señora Dulce diciéndole que la ayudaría a limpiar y así conocería el lugar. Dulce no puso objeción. Le hace honor a su nombre.

Descubrí algo que me tiene desconcertada y con miedo. Pude entrar en la  oficina de Lenrys. Entre los libros de una estantería encontré una varita. Ni siquiera la toque.  Ya no deberían existir, solo la usaban las hechiceras. Pero Lenrys no puede ser una bruja… ¿o sí? Quise seguir buscando  pero no pude hacer nada más porque en eso llegó Lenrys. Se enfadó mucho al notar mi presencia en su oficina. La señora Dulce recibió una bronca tremenda por mi culpa. 

Si de verdad Lenrys es una hechicera, entonces también podría estar tras el Libro de Conjuros y yo estoy metida en un gran problema.

¿Habrá sido ella la bruja que hechizó a mi tío?

 Desde mañana llevaré conmigo la cadena que me mandó Dayanna. Por si acaso.

19 de abril

Hoy seguí a Carla después del trabajo. Me pareció raro verla caminando en la ciudad apresurada y mirando hacia todas partes. Caminó muy al Norte, a la entrada  del bosque Multicolor y habló con un hombre que ocultaba su rostro tras una capucha. Escondida entre los arbustos vi que ella le entregó un paquete. No pude escuchar bien, pero él hombre le dijo que mañana a esa hora estaría esperándolas allí con la mujer. ¿Esperándolas? ¿A quién más? ¿A Lenrys?  ¿Y de cuál mujer hablaban?

Esto no me está gustando nada. Dayanna no se ha puesto más en contacto conmigo. Primero la varita en la oficina de Lenrys y ahora esto… Algo malo está sucediendo aquí en Selene.

Mañana seguiré nuevamente a Carla. Quizás descubra más cosas.

- Eso fue lo último que escribió –dice Lenrys.

- ¿Qué les vio hacer el día siguiente?

- Carla y yo nos reunimos con un bandido que contratamos para que atrapase a cierta mujer. Elisa me vio asesinándola con magia.

- Continúa –dice él acercándose al escritorio de Lenrys y sentándose en su silla-. Hazme saber cómo se les escapo.

 Lenrys no es capaz de percibir ninguna emoción en su tono.

- Parece que algún animal del bosque le fastidiaba. Gracias a eso descubrimos que nos espiaba. Le intente seguir, pero se nos escapó. Ordené a los guardias que vigilasen todas las salidas de la ciudad y buscasen por todas partes. Entonces fue cuando deje a Carla a cargo.

- ¿Qué paso luego Carla?

- Un campesino la vio cerca de los carruajes de mercancías que iban a Ciudad Carmesí. El guardia a cargo de la vigilancia, dice haber revisado los carruajes. Lo único raro que vio fue un gato.

- Gato eh…-dice él con ironía-. ¿No era blanco y con una cadena en una de sus patas?

- ¡Sí! –Contesta Carla-. Así dijo Fabio que era.

- Esa “gata” era Elisa. –Dice Lenrys-. Magia multiforme.

- ¿Qué vamos a hacer con esa hechicera? –Dice Carla llevando una mano hacia su cabello-. ¿Y con Elisa?

- Cálmense. –dice él levantándose de la silla. Si la hechicera está en la capital, la encontraré. Con respecto a Elisa, el único camino que lleva de Ciudad Carmesí a Urbem pasa por aquí. Nos conviene tenerla lejos de la capital.

- ¿La mataremos?  -pregunta Carla.

-No. Su muerte  causaría impacto entre los Jefes de Ciudad. Además, si está buscando los Serhli, ella podría llevarnos hasta ellos.

- ¡Eres tan inteligente! –dice Carla.

- ¿Matarás a la hechicera? –pregunta Lenrys.

- Primero quiero saber que la motivo a exponerse ante Elisa. Luego, la haré lamentar su traición. Ahora Carla, déjame a solas con Lenrys.

Lenrys ve a Carla incomodarse por aquella orden, pero se marcha sin decir palabra alguna.

Urbem. Capital de Solland. Más tarde ese mismo día.

Nohemí espera sentada con la cabeza cubierta por un velo, esperando no ser reconocida por nadie. ¿Qué dirían si ven a la princesa en una taberna?

Alza su rostro y ve a su alrededor a la gente, hombres en su mayoría, rudos, fuertes, comiendo, bebiendo, riendo a carcajadas. Preferiría encontrarse con Jared en otro lugar menos concurrido, pero necesita verlo. Es lo único bonito que pasa por su vida en ese momento.

Se pregunta si esos hombres cientos de veces más fuertes que ella la seguirán y aceptarán como su Reina. Lo duda. Durante los dos meses que su padre lleva postrado en una cama, ha sido el Consejero del Rey quien ha gobernado Solland. ¿Por qué no puede seguir siendo así? Ahora le han dicho que dentro de cinco días ella deberá pasar a encargarse de todo. ¿Cómo se dirige un Reino? Ni siquiera conoce otra ciudad que no sea Urbem. Para colmo hace rato que no sabe nada de Elisa, su apoyo moral más grande. ¿Quién me va a ayudar? se pregunta. Piensa en Jared. Él me ayudará. Me hará sentir mejor, se dice. Él no es como aquellos hombres ricos, engreídos y aburridos. Jared es guapo, dulce, sexy, y romántico. Es un caballero, de eso que no  hay en todo Urbem. Solo no comprende como a él le gusta estar en lugares como ese. Pero entiende que son de diferentes mundos. Nohemí se pregunta si alguna vez podrá verse con él sin tener que hacerlo a escondidas. Por su mente pasa entonces una idea que le saca una sonrisa. Si soy Reina puedo dar cualquier orden. Entiendes eso Nohemí, ¡cualquier orden! Quizás no sea tan malo ser Reina después de todo.

Mientras espera a Jared, sigue observando a su alrededor, asegurándose que el velo tape su rostro lo suficiente. También ve a mujeres, algunas acompañando a sus esposos, otras iban poco ataviadas. Zorras, pensó. Dirige su mirada hacia una de las mesas que está frente a ella, un poco a la derecha. Allí está una mujer sentada. La está mirando. Es muy bella para ese tipo de lugar. Tez blanca, cabello largo rubio castaño. Siente que ya la ha visto antes. Recuerda donde. En el Castillo, una vez con Elisa. No tiene idea de quién es, pero le preocupa que la haya reconocido. ¿Me va a delatar? De pronto aquella mujer se levanta y camina hacia su mesa. Es alta y delgada. De pronto Nohemí siente que una mano gruesa se posa sobre su hombro. Se gira solo para darse cuenta que se trata de Jared.

Nohemí no puede creer su mala suerte.

                                                                                                   Alejandro Mendoza R.

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  • Una simple reflexión de la vida diaria.

    Pensamientos que fluyen un domingo por la tarde...

    ¿Sueño cumplido?

    Tercera parte del cuarto capítulo. Octava entrega de la historia.

    Previamente: Elisa viajó a Selene en busca del Libro de Hechizos, teniendo que huir a Ciudad Carmesí al presenciar un homicidio y descubrir que la Magister Lenrys es una hechicera. Esto obliga a Dayanna a viajar a Selene en busca de Elisa, encontrándose en la ciudad con un curioso gato negro. Mientras tanto en Urbem, Nohemí está a punto de ser coronada como Reina de Solland.

    A veces debes aprender a decir adiós...

    Y quizás haya alguien que comprenda el significado de las alas, y del ronroneo. Y quizás alguien ignore lo que esconden algunas letras. Lo siento, no tiene un final feliz, dependiendo desde la perspectiva que se le mire.

    Historia de la creación de los Sehrli. Perteneciente al mundo de LSH: Selene.

    Quinta entrega. Un capítulo de descubrimientos y acción.

    Historia escrita en conjunto con la usuaria y amiga "Ann", con la cual me alternaré la publicación de cada capítulo de esta historia. Espero les sea de agrado. Ella y él. Él y ella. Platicaban todas las noches. Se deseaban buenos días, todos los días. Sus conversaciones estaban llenas de emociones y sensaciones gratificantes, de palabras bonitas y promesas. Se extrañaban el uno al otro y podría decirse que se querían. Pero… no se conocían. ¿Qué eran ellos? No eran pareja absolutamente, tampoco amigos. Pero a la distancia, algo especial los unía. Cada día ese sentimiento que los unía creció y creció hasta que las ganas de conocerse fueron más. Ella y él en dos mundos diferentes. Ella lo tiene todo, él tiene poco. Pero él tiene lo que a ella nadie le ha dado. Y ella tiene lo que él jamás ha conocido. ¿Será más fuerte el amor? ¿O las diferencias? Son ella y él, queriendo ser ellos, queriendo estar juntos, en un amor nacido en una red social. Viviendo un amor en tiempos de redes sociales.

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24 años. Amante de las letras, de la música, del arte, de las personas, y de la vida.

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