cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

10 min
maisa
Drama |
26.12.14
  • 0
  • 0
  • 865
Sinopsis

nunca pensé que el seudónimo que uso para registrarme y publicar diera nombre a una de mis protagonistas ni a uno de mis relatos. esta incompleto. como siempre espero vuestra opinión gracias.

Corría el año 1447  de nuestra era. Una pobre desdichada no tenía donde guarecerse ni trozo de pan que llevarse a la boca. Caminaba de pueblo en pueblo. Como equipaje llevaba una capa raída y un velo ajado que hasta el más pobre hubiera desechado pero a ella le hacia su servicio. Con ellos se protegía del frio y ocultaba su cara para evitar que la reconocieran. Huía de la justicia pues había sido condenada por brujería y a duras penas había conseguido escapar de las garras del fuego. Decían las malas lenguas que su nombre era Sabel y con solo una mirada te podía maldecir eternamente o condenarte al fuego eterno. El único delito que había cometido la infeliz muchacha fue estar en el sitio equivocado y con la gente equivocada. Ciertas personas de mala inquina urdieron con tretas y trampas que fuese acusada de brujería sin tener arte ni parte en el asunto.

Sabel vagaba de pueblo en pueblo sin permanecer en ninguno pues en todos lados era buscada por la justicia. Para ganarse algún dinero fácil vendía sus favores a hombres de dudosa reputación que no miraban sus sentimientos ni necesidades. Usaban su cuerpo sin más y la dejaban olvidada después, como quien olvida un objeto inservible. La mayoría eran  proscritos que vagaban por el mundo. Ladrones y asesinos buscados por la justicia para hacerlos pagar sus faltas sin éxito.

Un día tuvo la mala suerte de encontrarse con un desecho más de la sociedad que se benefició de sus favores a cambio de una hogaza de pan. Momentos después, se sintió sucia y usada pero eso le daría de comer durante unos días. Lloraba durante horas en los bosques al abrigo de cualquier arbusto que la protegiera del frio y las miradas indiscretas de la gente que pasaba por allí. Aun así se sentía afortunada por tener un trozo de pan que llevarse a la boca y una capa con que guarecerse del frio invierno.

Una noche Sabel  advirtió algo que cambiaría su vida por completo. A pesar del poco alimento que se llevaba a la boca, su vientre se hinchaba cada vez más. Comenzó a echar cuentas y contar lunas hasta que supo cuál era el motivo de su abultamiento. Llevaba 4 lunas sin manchar, estaba encinta.  Una nueva vida crecía en su vientre. Abrazo con amor su vientre mientras cantaba a su pequeño bebe con lágrimas en los ojos y le hizo la solemne promesa de que no tendría que vivir la vida que ella vivía.

Se mantenía como podía robando y mendigando para que su retoño tuviera los mejores alimentos hasta que viera la luz del día. Así pasó su vida nuestra amiga hasta que, un día, paso por las inmediaciones de Denia y decidió hacer noche allí antes de tiempo. Estaba muy cansada y le dolían la espalda y el vientre. Llegó el momento del feliz alumbramiento o desgraciado como se quiera llamar. Entre dolores pario ella sola al abrigo de unos arbustos.

Era una niña. Pudo ser en cualquier parte que vino a nacer a este mundo la criatura. Con peor estrella no pudo nacer. Quizás fue lo mejor que le pudo pasar. La joven madre cogió a su hija,  la acuno y canto mientras le daba a beber de su pecho para así calmar su hambre. La arropo en su raída capa y se dispuso a dormir como cada  noche. Al menos eso creía ella, no fue así. Horas después Sabel moría de frio y agotamiento dejando en este mundo a una criatura desvalida, enclenque por la mala alimentación llevada durante el embarazo y llorosa que no sabía mantenerse por sí misma.

Esa noche la providencia quiso que pasara por allí un hombre de buen corazón que cogió a la llorosa criatura y, tras dar sepultura a su madre junto a los arbustos donde la encontró sin vida, la llevo consigo a la puerta de una iglesia en Denia. Allí fue donde se crio nuestra inocente con el nombre que le dieron los curas y monjas del lugar, Maisa.

Maisa creció felizmente hasta que tuvo la edad suficiente para valerse, pensar y opinar por sí misma. Muy alegremente  correteaba entre la gente hablando con todos mientras a todo el que le preguntaba que de donde era le contestaba muy alegremente:

-He nacido en Denia, al menos no tengo recuerdo de haber nacido en otra parte, soy huérfana de padre y madre. Mis padres me dejaron a las puertas de la iglesia posiblemente porque no podían mantenerme ya que carecían de los medios necesarios para ello. Mi gran sueño es encontrar algún día a mi padre y mi madre para poder decir a todo el mundo que tengo una familia. Hasta ahora no he tenido mucho éxito. Aunque estoy bautizada por la iglesia católica mis creencias religiosas son bastante dudosas rozando casi el paganismo. No acudo  a misa jamás, mi memoria y falta de fe me lo impiden. Busco mi lugar en la sociedad intentando subsistir por mí misma sin mucho éxito. Me gustaría ascender en la escala social pero es un camino largo y difícil a la vez que complicado.

Una noche en que nadie la veía salió sin hacer ruido y escapó de las normas opresoras de curas y monjas del lugar. Salió a la calle a vivir su vida. De esta manera se convirtió en un desecho más de la sociedad. A su corta edad se fue a los tugurios donde ocupo un cuartucho libre y allí dormía la pequeña aovillándose sobre la escasa paja que pudo reunir en  el suelo.

Sin embargo la pequeña Maisa no dejo por completo la vida eclesiástica pues acudía de vez en cuando a trabajar y poder conseguir así unas monedas y un trozo de pan que llevarse a la boca. Poco a poco y con su afán de superación y supervivencia consiguió ahorrar algo de dinero con que poder comprarse cada día un trozo de pan en el mercado de la ciudad sin tener que depender de la iglesia.

Ese gesto le dio la tan ansiada libertad religiosa que buscaba desde que tuvo uso de razón y empezó a pensar por sí misma. Descubrió que había otros trabajos que podía desempeñar tan bien como el que le ofrecían aquellos tiranos de la iglesia.

Comenzó a trabajar en la mina del lugar cargando las piedras que su humilde fuerza le permitían. Iba a pescar al rio para poder comer algo más que pan alguna que otra vez. Hasta se podía permitir darse un capricho de vez en cuando, comía carne una vez por semana.

Un buen día, Maisa miró sus manos y sus ropas. Estaban rotas y raídas, el invierno se echaba encima y ella no tenía nada de abrigo que ponerse. Decidió que todo el pescado que consiguiera lo vendería  en el mercado a las gentes del lugar para poder conseguir unas monedas extra. Eso le ayudaría a ahorrar para así poder conseguir algo de abrigo.

Poco a poco y con mucho tesón volvió a lograr nuevamente lo que se propuso y pronto pudo comprarse un vestido, medias y botas nuevas que le resguardaran del frio invierno. Pero eso le hizo pensar en ir más allá.

-¿Por qué no poseer una casa propia? Sería estupendo si lo consiguiera -se dijo, pero eso estaba muy por encima de sus posibilidades.

Maisa no conocía la palabra imposible ni ponía límites a sus metas.  Por lo tanto desecho los inconvenientes inmediatamente de su cabeza. Empezó a rebuscar en los campos vecinos a la ciudad un buen escondrijo para sus futuros ingresos monetarios. Debería estar en un lugar donde a nadie se le ocurriese mirar. Dando vueltas y más vueltas al fin encontró un agujero escondido entre unos arbustos junto a una tumba olvidada y allí guardo sus primeras monedas.

Cada día acudía a guardar sus ahorros en secreto y se quedaba un rato allí contando escondida entre los arbustos mientras soñaba con una vida mejor. Un buen día consiguió sus propósitos, compro un humilde campo que nadie quería. Lo vendían barato porque no era bueno. Eso no importaba, era su campo. Esto significaba que tendría que volver a comer pan. Maisa no pensaba en su alimentación, era propietaria de un campo.

Empezó a trabajar en él. Araba y abonaba con mucho esfuerzo. Al  fin consiguió poseer un campo que sembrar. Se fue al mercado a comprar un saco de trigo e inmediatamente comenzó a sembrar y trabajar en su campo. Quería tenerlo listo cuanto antes. Así podría cosechar sus primeros sacos de trigo la próxima temporada.

Compro su primera casa con los ahorros que le rentaron la venta de su primer trigo y adquirió una choza medio derruida que amenazaba con venirse abajo en cualquier momento. Todo el que pasaba por la puerta se reía de su casa, a ella le daba igual. Era su primera casa.

Comenzó a pasear por la habitación mirando las renegridas paredes con una sonrisa en su cara cuando un golpe en la puerta la saco de su ensimismamiento. Era la vieja vecina de al lado que venía a ofrecerle un destartalado taburete y una vieja mesa que le resultaba inservible. Con lágrimas en los ojos y bastante azorada le dio las gracias y corrió hacia el interior para buscar donde acomodar sus primeros muebles olvidándose así de la anciana señora. Por primera vez alguien era amable con ella. Su suerte empezaba a cambiar.

Dispuso en un rincón los pocos enseres que poseía mirándolos con orgullo. Se dirigió al rincón contrario donde acomodo un poco de paja vieja que había traído de un establo abandonado y se durmió. Así fue como nuestra amiga paso su primera noche en su primera casa, durmiendo tranquila entre pajas viejas pero con una sonrisa en sus labios. Aquello no era ni de lejos un hogar, pero ya se encargaría la intrépida Maisa de que lo fuera.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Este relato no tiene comentarios
  • Este relato no tiene valoraciones
  • nunca pensé que el seudónimo que uso para registrarme y publicar diera nombre a una de mis protagonistas ni a uno de mis relatos. esta incompleto. como siempre espero vuestra opinión gracias.

    presentación de un proyecto que me traigo en mente. la mayor parte de las historias publicadas por mi tienen que ver con este proyecto. agradezco vuestras criticas sean buenas o malas. si te apetece leer adelante, se bienvenido y no olvides dejar tu critica sobre todo con aquello que no te ha gustado, qué redactarías de otra forma, qué añadirías, qué quitarías...Piensa que todas esas cosas me ayudan a crecer y expresarme mejor, gracias.

    espero tu critica gracias

    espero vuestros comentarios

    inspirado en un juego de rol online.

    inspirado en un juego de rol online.

    recuerdos de un pasado feliz.

    aprendiendo a vivir p.d.: corregido gracias por vuestras opiniones si veis algo mas decirmelo

    Dedicado a la unica persona que creyo en mi, me apoyo, me animo a escribir y ademas me dio mis primeros votos. Gracias.

  • 12
  • 3.65
  • -

De vez en cuando me gusta sentarme a escribir y en esos momentos es cuando comparto mis relatos con los demás con el fin de que me hagan criticas. a los lectores de mis relatos les pediría que por favor tengan paciencia pues solo soy una aficionada a la escritura, no soy una profesional ni aspiro a serlo jamas; esto para mi es solo un hobbie mas. si lees mis relatos espero tu opinión, sobre ella aprendré a ser mejor haciendo lo que mas me gusta, pero sobre todo os pediría criticas constructivas que me ayuden a avanzar, es decir, acepto las criticas tanto buenas como malas pues de ellas aprendo. las criticas destructivas solo desaniman a la gente, como criticas destructivas entiendo tales como deja de escribir no vales para eso o aquí venimos a escribir no a expresar nuestros sentimientos. bienvenido a mis relatos y gracias por criticar.

Tienda

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
19.09.18
25.05.18
Encuesta
Rellena nuestra encuesta