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3 min
Mi medio limón
Humor |
12.08.18
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Sinopsis

Unos se drogan y otros se enamoran, cada quien se mata a su manera.

Lola era una solterona que coleccionaba vestidos de novia y se creía una Barbie Malibú, su vida sentimental era un expediente x, tenía pretendientes para llenar un zoológico, y más desesperada que un piojo en un calvo, ligaba menos que el chófer del Papa.

Cuando Lola encontró a su príncipe azul, no era el tono exacto de azul que buscaba.

Lucas no era su media naranja pero al menos era su medio limón.

Lucas se creía macho alfa y rey de la selva, pero parecía un mamarracho, iba de príncipe azul y no llegaba ni a pitufo.

Olía a gallina, tenia cuello de jirafa, boca de besugo, dientes de dinosaurio, ojos de salmonete, nariz de elefante, y orejas de burro.

Para colaborar con el medio ambiente, no se lavaba para ahorrar agua.

Su sentido del humor era muy peculiar: se reía hasta de su culo.

Lucas tenía sólo dos defectos: todo lo que hacia y todo lo que decía.

Sus aficiones eran: mascar chicles, hacerse fotos, y criticar defectos ajenos (pues el camello sólo ve la joroba ajena y al burro le encanta hablar de orejas).

Cuando Lucas se reunía con sus amigos (más contento que unas castañuelas), era como juntarse el hambre y las ganas de comer: todos eran ratas de la misma alcantarilla.

Lucas tenia la suficiente educación para no hablar con la boca llena, sin embargo, no le importaba hacerlo con la cabeza vacía.

Mentía más que hablaba, y su buena conciencia era síntoma evidente de su mala memoria.

Comía como un cerdo y hablaba como un loro, con la habilidad de hacer ambas cosas a la vez.

A menudo, Lola se preguntaba si Lucas era imbécil titulado, si su estupidez era costumbre o enfermedad, o si tenía varias personalidades o era un idiota en varios sentidos.

En conclusión, cualquier similitud entre Lucas y un ser humano, era pura coincidencia.

Lola y Lucas estaban enamorados, ella de él, y él de otras, uno de los dos mentía y el otro también, eran la pareja perfecta, el problema es que nadie es perfecto...

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