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4 min
Mi patria
Amor |
24.07.21
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Sinopsis

Defendemos nuestra patria, nuestra cultura, nuestra gente, nuestro idioma y nuestra bandera. Pero quizás nunca nos hemos parado a pensar que es eso que llamamos "patria".

Nuestra vida se desarrollaba en un pequeño municipio de Extremadura, trabajábamos en una ciudad cercana, y nuestro día a día se enfocaba en los pueblos cercanos. Ocio y trabajo se concentraba en un punto, en ciertas personas.

De forma muy limitada, algunos de nosotros pasamos años estudiando en alguna ciudad más o menos alejada. Madrid, Granada, Barcelona u Orense. Quizás alguno pasó años en Londres, Berlín o Bogotá. Incluso muchos se fueron para no volver.

No sé si lo que me sucedió fue algo común, algo que todos sufrimos, o si sufro de algún tipo de enfermedad mental, pero apareciendo de la nada, y sin ser yo consciente de ello, el mundo comenzó a reducirse. Lugares nunca vistos, culturas nunca conocidas, y personas con las que nunca interactúe desaparecieron. En un principio todo esto era ajeno a mí. Mi vida se daba en lugares concretos, con personas concretas, personalidades específicas, y culturas muy limitadas.

¿Por qué me debería de preocupar cuando eso que llaman Canada desapareció de mí mente? Nunca visité ese territorio, las posibles imágenes que pude ver en televisión referentes a ese territorio podría asignarlas a cualquier otro lugar, su cultura la desconocía, y nadie de los que me rodeaban vivía allí, o fue a Canada.

Desapareció de mi mente, y no fue el único, le siguieron multitud de terrenos. Con nombre y sin él, con fronteras o sin ellas. Países y continentes, municipios y grandes ciudades. Todas ellas sin relación ninguna con mi persona. Mi mente redujo el mundo conocido a cenizas. Mi conocimiento se reducía cada vez a una cantidad menor de espacios, culturas y personas. Conservaba todas con las que laguna vez tuve relación, todos los lugares donde alguna vez estuve, todas las personas que alguna vez hablaron conmigo, y quizás por esto tarde en ser consciente de lo que pasaba.

Comenzó con lugares remotos, personas que jamás conocería, y cada vez más este margen se iba reduciendo. No tardarón en desaparecer países cercanos, como el Marruecos tan desconocido como cercano para nosotros. O la Francia jamás visitada. Regiones de lo que llaman mi nación, se esfumaron. Alicante se borró de mi mente, y después la siguieron Navarra, Huelva o Tarragona. Incluso terrenos cerca de mí se borraron de los mapas, como es la sierra de gata, o los pueblos nunca visitados del sur de mi propia Extremadura.

Sorprende que aún no me dé cuenta de nada. Desapareció gran parte de Portugal, conservándose únicamente los pueblos de la frontera, como son Potagem, Marvao o Portalegre. Conservaba solo aquellos lugares que formaban parte de mi infancia, que solía frecuentar, donde me relacionaba con la gente. Permanecían las culturas con las que tenía contacto. Se borraron aquello que llamaban fronteras, y todo esto sucedió sin yo darme cuenta.

El mundo lleno de millones de personas, idiomas, culturas y personalidades se vio reducido a mi persona. Mi frontera era las personas que me rodean, las ciudades en las que viví, los pueblos que visite, y los locales que frecuenté. Las culturas fueron diezmadas, y yo seguía sin percatarme de nada.

Eso que llaman patria fue modificado, ya no se limitaba a las fronteras del país donde vivía. Ni a la cultura dominante en “mi país”. Patria era mi gente; donde tuve mi infancia, estudie o trabaje; eran las culturas de las que me nutrí; y los lugares que frecuentaba.

Fue un duro golpe ver como mi mejor amigo se volvía esquizofrénico. Comenzó a hablar de la supuesta felicidad que le generaba que algo llamado “España” ganase un partido de fútbol contra algo llamado “Grecia”. Luego surgió de él un odio inexplicable hacia una supuesta cultura “gitana” que yo no conocía. Le molestaba el idioma de aquellos pueblos cercanos a los que siempre fuimos, en defensa de otro idioma que supuestamente había que defender.

Su enfermedad se extendió, inexplicablemente, cada vez más entre las personas que me rodeaban, haciendo que todo lo que conocía se plagará de odio, divisiones y comportamientos extraños.

Fue entonces cuando mi enfermedad me hizo enloquecer. Comenzaron a desaparecer los terrenos que visité y en los que viví, desaparecieron con quienes me relacionaba, quienes alguna vez me influyeron, y las culturas de las que me nutrí.

Ahora si desaparecía mi patria, ahora se esfumaba lo único que merece la pena defender. Desaparece mi vida y lo único por lo que merece vivir.

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Comentarios
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  • Muchas gracias a ambos por vuestros comentarios, me alegra que os haya gustado. Un saludo.
    Precioso, real, humano. Narrado con mucho sentimiento. Enhorabuena Christian.Un saludo.
    Impresionante narración. 10 de 10
  • Somos mayoría, pero no decidimos, sus políticas no nos benefician. Vivimos en barrios obreros, abandonados de toda política social, llenos de basura, sin infraestructuras sociales que nos ayuden, ni espacios de ocio que llenen nuestros barrios de vitalidad. Nuestros barrios son grandes ciudades dormitorios, sin cines, parques o estética alguna.

    Defendemos nuestra patria, nuestra cultura, nuestra gente, nuestro idioma y nuestra bandera. Pero quizás nunca nos hemos parado a pensar que es eso que llamamos "patria".

    Eliminamos la atractiva improvisación para quemarnos en la rutina, para convertirla en una depresión recurrente, que defina nuestras vidas.

    La idea de olvido machaca a nuestros familiares haciéndolos caer en depresiones cada vez más profundas, que nos obligan a visitar y recordar cada día a nuestras pérdidas, hundiéndonos aún más en el abismo que jamás nos dejará volver a la vida.

    Vivir en una sociedad de infelicidad constante, donde nos obligan a vivir el futuro desde un presente decepcionante. Quizás deberíamos traicionar esta visión, olvidando el futuro para vivir el ahora.

    Aprovechar cada relación, para hacer de nosotros un Frankenstein con todo lo aquello que vieron en nosotros. Evitar olvidar, optimizando lo que algún día puede que alguien llegar a saborear.

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