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2 min
Mi pequeño defecto.
Drama |
08.04.15
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Sinopsis

De cuándo mi pequeño defecto me salvó la vida.

Tengo un pequeño defecto, y la verdad que muy molesto: soy tremendamente despistado.

Este inconveniente me ha causado más de un problema tanto en lo personal como en mi actividad profesional, sobre todo por que soy comercial y más de una vez, confiando en mi memoria, he olvidado acudir a una cita con algún cliente con el que había quedado. 

Debido a eso llevo una especie de bloc de notas (lo llamo Mi Otro Cerebro) donde apunto multitud de datos:  nombres, direcciones,lugares, etc. A pesar de lo enojoso de ser tan olvidadizo, hubo una vez en que mi molesto despiste no me produjo ninguna molestia, al contrario, fue una bendición del cielo.

Había conseguido un buen cliente con el que esperaba hacer un gran negocio, el problema era que el vivía en New York y yo vivo en Inglatera. Pero estaba dispuesto a llevarlo a cabo costara lo que costara.  Así qué saque un billete de barco y me dispuse a hacer el viaje, no me gustaba mucho viajar pero no quería perder aquella oportunidad de hacer un buen dinero.

Precisamente la fecha del embarque no lo apunte en Mi Otro Cerebro, confiando que un viaje tan importante no se me iba a olvidar. Pero se me olvido.

Cuando llegó el día para irme, yo estaba reunido con unos posibles clientes y entonces uno de los caballeros con los que estaba reunido, dijo algo acerca de los viajes en barco, y me acorde de repente que tenía que embarcar ese día. 

Me despedí rápidamente con toda la cortesía que pude reunir y salí disparado para mi casa a recoger mi equipaje y llegar a toda prisa al muelle. Fue demasiado tarde. 

El barco había zarpado hacia media hora,  y en ese momento me sentí el hombre más desgraciado del mundo. No sólo había perdido un gran negocio sino la oportunidad de poder viajar en el mayor barco del mundo, el famoso y majestuoso trasatlántico, Titanic. 

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