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20 min
Mi primer amor.
Amor |
23.06.15
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Sinopsis

La historia nos mostrara a un chico llamado Richard quien conoce a una chica llamada Rochelle, Richard jamas pensaba en enamorarse de esta chica pero sus sentimientos lo traicionaron y termino enamorandose perdidamente de ella. Mala suerte para el, Rochelle solo lo queria como un amigo y este pensaba que nunca cambiaria. Asi que decidió irse, para despues de 10 años enterarse de que Rochelle fuese asesinada por su esposo.

Tan solo era un chico de 15 años cuando pensé que había encontrado el amor y efectivamente lo había encontrado. Cursaba el 5 año de mi secundaria, no era muy bueno en los estudios, pero si me esforzaba podría convertirme en el mejor de toda la escuela.

Se acercaba mi cumpleaños, el 28 de noviembre, mi familia quería festejar en grande ya que cumplía 15 años y por alguna extraña razón era muy importante para ellos.

Ahí estaba, el 28 de noviembre con mi familia celebrando por lo alto mientras yo solo estaba sentado en una mesa saludando a todos, recibí todo tipo de regalos pero ninguno de ellos me llamaba la atención. Al día siguiente ya estaba listo para ir a la escuela, me vestí y recogí mi bolso y Salí disparado ya que se me estaba haciendo tarde. Llegue justo a las 7:00 am y ya todos estaban formados, era el único que entro tarde y la humillación que sentía era grande, sin duda ese día iba a ser uno de los peores.

Entramos al salón y lo típico comenzó, la profesora coloco la tarea y todos a escribir, uno de mis compañeros me lanzo un papel, al mirarlo me hizo señas para que lo leyera.

-Comenzaste mal el día sin duda. Decía el papel.

-Sí, pero todo lo bueno comienza mal. Escribí en el papel.

Lo lance hacia él y la profesora me regaño, pensando que lo hice por molestar.

El descanso comenzó y todos los salones salieron, yo me encontraba sentado junto a un par de amigos, que se burlaban de mí por haber llegado tarde. Ya me estaba cansando de sus burlas cuando una chica se acerco a ellos y dijo.

-Ya dejen de burlarse, acaso nunca han llegado tarde, compórtense.

Esa chica era amiga de ellos sin duda porque de inmediato dejaron de burlase de mí. Uno de mis amigos me levanto y me acerco a ella.

-Richard, Rochelle.

-Rochelle, Richard.

-Micho gusto. Dije.

-Igualmente Richard. Respondió.

Al principio éramos unos simples desconocidos que con suerte sabíamos nuestros nombre y que la única conexión entre nosotros eran nuestros amigos.

Pero al pasar de un mes, ya empezamos a conocernos y a hablar sin necesidad de que nuestros amigos estuvieran allí.

A primera vista solo la veía como una gran chica y una amiga, pero a medida que fui conociéndola más y sobre entendiéndome con ella todo empezó a cambiar.

La forma en que la veía, la forma en que la trataba, incluso en la forma de hablar con ella, balbuceaba y me tornaba nervioso cada vez que la tenía frente a mí.

Primero pensé que era el miedo que siempre sentía cuando tenía a una chica enfrente pero todo eso cambio.

Ella era la persona más original que había conocido, su forma de ser expresarse, la forma en la que disfrutaba de las pequeñas cosas. Primero pensé que era un simple gusto pero a medida que hablaba y estaba con ella ese gusto fue cambiando y se convirtió en algo mucho más especial.

Ella no contaba con el mejor cuerpo de toda la escuela, pero para mí era la más hermosa de todo el país, incluso podría tener a la más hermosa según todos en la escuela y no sentir nada, pero cada vez que la tenía a ella enfrente mi mundo colapsaba, no podía sostenerle la mirada, cuando estaba lejos de mi no dejaba de mirarla y siempre tenía miedo que en algún momento se percatara de que la estaba observando.

Luego de llevar mucho tiempo conociéndola, comencé a querer abrazar por mucho tiempo, estar ahí cuando necesitara ayuda, un día por la tarde intentaba armarme de valor para decirle lo que sentía por ella, hasta que por fin lo logre y no dude en decírselo.

Pero desafortunadamente ella solo me veía como un amigo y yo no podía obligarla a cambiar de parecer, así que decidí conquistarla.

Y aun sigo aquí tratando de conquistarla 5 años después de que le dije lo que sentía por ella, pero mi mente ya no soportaba más y la verdad era que simplemente me quería alejar de ella para ver si así la podía olvidar. Así que decidí irme lejos, pero no podía hacerlo sin decirle a ella. Acordamos encontrarnos en la plaza y hay nos encontrábamos ella seguía siendo tan hermosa o quizá más.

-Rochelle, tengo que decirte algo.

-Adelante, dime Richard.

-Sabes que llevo mucho tiempo enamorado de ti y aunque he tratado de disfrazar el dolor que siento el no ser correspondido es inevitable que en algún momento te dieras cuenta, pero ahora voy a decirte todo lo que he disfrazado. La verdad estoy aquí porque pienso irme lejos y tratar de olvidar todo, ya que no soportaría la idea de verte con otra persona y es por esa y otras razones por las cuales deseo irme, así que mi querida Rochelle quizá yo no pude conquistarte, pero seguro abra una persona que si lo haga y te quiera tanto o más que yo, pero ahora ya solo quiero despedirme y desearte lo mejor de esta vida. Quizá vuelva cuando haya olvidado todo o quizá no vuelva nunca y ya sabrás porque.

-Respeto tu decisión, y no voy a impedir tu partida, espero y algún día olvides todo así conseguirás a una chica que te valore, te deseo lo mejor. Acto seguido me abraza.

-Gracias, y Rochelle recuerda que siempre te voy a amar.

-Richard me hubiera gustado responder lo mismo pero no puedo y si lo hago te estaría mintiendo, así que no te detengas y sigue tu camino y aléjate de mi será lo mejor que puedas hacer.

-Está bien, espero nos volvamos a ver pronto Rochelle.

-Yo también.

Han pasado más de 10 años desde que me despedí de Rochelle y aun no estoy listo para regresar, ya que si lo vuelvo a verla sentiría lo mismo y seguramente ella ya ha conseguido a aquella persona especial. Después de todo, ella a de tener su familia y un esposo que la debe amar como ella se merece.

Decidí recostarme en mi cama, pero el teléfono no me lo permitió muy bien.

-¡Ring-Ring!

-habla Richard Matthews, ¿Quién habla?

-Disculpe señor Matthews, soy Steven Jackson, lo llamo para darle una noticia.

-Dígame señor.

-Lamentamos informarle que la señora Rochelle Homels ha fallecido.

El teléfono cayó al suelo y mi cordura también. Mientras el señor al teléfono decía.

-Señor Matthews, ¿se encuentra hay?

No podía levantar mi mano para colgar, esa frase se repetía una y otra vez en mi mente, mientras no pude soportar más el llanto, en ese instante el sueño misteriosamente invadió mi mente y no pude evitar dormirme.

Al despertar pensé que todo lo que había pasado era una pesadilla, que Rochelle se encontraba sana y salva, pero al ver la bocina del teléfono descolgada, volví a recordar todo y nuevamente comencé a llorar, de inmediato tome las llaves de mi auto y Salí al aeropuerto, por suerte había solo un vuelo y compre el último boleto.

Estaba deseando que este vuelo fuera mucho más rápido, mientras todavía no podía soportar la idea de que Rochelle haya muerto.

Pasaron exactamente 7 horas y ya estaba nuevamente en la ciudad que me vio crecer, al llegar como no tenia equipaje corrí de inmediato a llamar un taxi y tome el primero que me apareció.

No sabía realmente a qué lugar ir, pero un pensamiento me decía que fuera a casa de su madre y así fue.

El taxi tardo 20 minutos en llegar, pero almenas ya estaba allí, con lagrimas en mis ojos toque la puerta y una señora de unos 60 años atendió.

-Tú debes ser Richard.

-Efectivamente, pero ¿cómo sabe mi nombre?

-Mi Rochi, me hablaba mucho de ti.

-Puedo entrar a verla. Dije con una voz demasiado triste.

-Claro, pasa.

Una gran sala y un motón de personas rodeaban una urna, el solo pensar que Rochelle estaba ahí me ponía mucho más triste de lo que estaba y a la vez no quería acercarme. Pero tenía que hacerlo y así fue me acerque lentamente y poco a poco fui viéndola mientras más la veía, más dolor me causaba, y ahí estaba su piel blanquecina y sus labios descolorados, aun así para mí se veía hermosa pero de solo pensar que estaba muerta me ponía mal.

Después de que terminara todo, accedí preguntarle a su madre de que había muerto y esta respondió.

-Fue asesinada por el que creyó su esposo.

-¡que! , me está diciendo que su propio esposo la asesino.

-Sí, y ese desgraciado huyo y todavía la policía esta tras su pista.

-Esto no se quedara así, Rochelle no debió morir así y mucho menos asesinada por el que creyó su esposo.

-¿Qué piensas hacer?

-Voy a buscar a ese imbécil y le haré pagar todo lo que le hizo a Rochelle.

Me despedí de la madre de Rochelle y el pensamiento de no volver a ver a Rochelle me dolía, como si tuviese una gran espada enterrada en el pecho. Me fui sin mirar a aquel ataúd, no quería llevarme el rostro pálido y frio que tenia Rochelle allí dentro, solo un recuerdo de que ya no la podre ver.

A decir verdad, el pensamiento de que Rochelle estuviese muerta me torturaba a diario, incluso lloraba por las noches, las cuales se me hacían largas.

Al dia siguiente decidí por fin, comenzar con la búsqueda del asesino de Rochelle, pensamientos a mi mente llegaban de ella siendo maltratada por ese imbécil y me mordisqueaba los labios de la rabia.

Decidí llamar a la madre de Rochelle y pedirle un poco de información acerca de él. El teléfono sono apagado los dos primeros intentos, pero justo cuando me iba a rendir, una voz contesta.

-Diga.

-Buenas, ¿es usted la madre de Rochelle?

-Si, ¿Pasa algo?

-Soy Richard, el que hace unas semanas fue a su casa, ¿recuerda?

-Hoo, claro, ¿pasa algo?

-Decidí llamarla para ver si me podía ofrecer un poco de ayuda acerca de el que fue el esposo de su hija.

-Me duele hablar de ese hombre, pero se lo que intentas hacer. Su nombre es Cristopher Palmer, vivía en el Edificio The Magic, en la calle Independence. Eso es todo lo que te puedo decir.

-Gracias señora, le juro que encontrare a ese hombre.

-Esperare noticias.

La información era poca, pero cualquiera podía saber que después de haber asesinado a alguien el ultimo lugar donde iría su asesino seria su casa. Así que decidí ir.

Una gran estructura de bloques, develaba una capa de pintura de color blanco y algunos detalles de dorado. En la puerta se encontraba un aviso de “Fuera de servicio”, pero no hice caso a la advertencia y me adentre en el.

Pensar que se veía mucho mejor desde afuera que adentro, el lugar era prácticamente un desastre, toda la pintura interior se cayo en pedazos y las paredes dejaban ver los bloques rojos ya un tanto deteriorados por el tiempo. Me acerque a la recepción y detrás de ella se encontraba un pizarron, con el que apuntaba los nombres y el numero de la habitación y su dueño.

Quede mirando por un rato, buscando el nombre de Cristopher, hasta que lo halle. Su cuarto era el 44, su llave no se encontraba allí, pero pensé en romper aquella puerta, después de todo este edificio puede que lo llegasen a derrumbar.

Camine por un rato, subiendo las escaleras, y paseando por aquellos pasillos, hasta llegar a la habitación 44. La puerta estaba intacta, su madera parecía totalmente nueva y el picaporte parecía nuevo. Allí pude encontrar su llave, se encontraba incrustada al picaporte así que solo me limite a girarla.

La puerta se abrió despacio, la habitación estaba hecha un desastre, como si alguien hubiese combatido a muerte con alguien allí. No tarde en pensar en la posibilidad de que Cristopher hubiese asesinado a Rochelle aquí.

Camine un poco y el desastre no me dejaba moverme muy bien, todo estaba destrozado. Me limite a buscar un poco por el escritorio, al abrir una de sus gavetas allí pude encontrar una especie de papel. Lo tome y pude notar que se trataba de una carta, una carta de Rochelle, una carta dirigida al que fue su esposo, posiblemente su ultima carta.

La intriga me controlo y comencé a leer.

“Cris, se que te he fallado, se que te ilusione pensando en que podíamos vivir como una familia, pero mis sentimientos me han engallado y el único perjudicado aquí eres tu, ya no siento lo mismo por ti, el recuerdo y el tiempo me han jugado una mala pasada y se a encargado en llevarme a sentir lo que sentía por ti, hacia otra persona. Créeme jamas pensé que esto pasaría. Si no te molesta me gustaría ir a verte y explicarte todo lo que me esta pasando, espero comprendas esto. Te quiere, Rochelle”

Después de todo, Rochelle termino enamorándose de otra persona, quizá por eso fue que Cristopher se enojo, pero eso no es excusa para asesinarla de tal manera.

Seguí buscando un poco hasta encontrar una especie de recibo de compra, en el se podía leer. “Vuelo hacia Canadá, hora de salida 2:30 pm. Para residir en el lujoso hotel Golden Clouds. Fecha de compra 12-05-2014, vence el 15-06-2014”

Estaba hecho, Cristopher viajo justo una semana después de que fuera anunciada la muerte de Rochelle. No dude en llamar al aeropuerto y encargar exactamente el mismo vuelo, y si fuese posible para el mismo día.

Estaba listo mi vuelo, partía a las 8:30 pm del mismo día, fui a arreglar un par de cosas y de camino al aeropuerto decidí llamar a las señora Homels.

-Buenas señora, soy Richard. Tengo noticias.

-Sin rodeos, dímelas.

-Pues al parecer Cristopher puede que se encuentre en Canadá residiendo en un hotel, voy de camino al aeropuerto.

-Por favor hijo, no cometas ningún error, recuerda que no vale la pena ensuciarte las manos con alguien como él.

-Desde luego que no, pero el y yo tenemos una conversación pendiente.

Termine la llamada y me dispuse a esperar a llegar al aeropuerto.

Solo faltaban 10 minutos para que mi vuelo despegase y yo ya estaba deseoso de llegar lo antes posible. El vuelo no duro mas de 5 horas, me ofrecieron estar en 4 hoteles, y claramente decidí alojarme en el cual posiblemente se encontrase Cristopher.

Un hotel bastante lujoso, muebles, cuadros, madera fina, todo perfectamente limpio. Me acerque a la recepción. Y de inmediato se dispusieron a atenderme.

-Que desea se...

-Soy un nuevo residente -interrumpí- me gustaría saber si un viejo conocido mio se encuentra alojado aquí.

-Desde luego, dígame su nombre.

-Cristopher Palmer.

-Espere un momento.

La recepcionista tardo unos instantes buscando el nombre en su computador cuando enseguida se dirigió a mi.

-Si, el señor Palmer se encuentra alojado aquí.

-Si no es mucho pedir, me gustaría hacerle una visita.

-¿Quiere que le avise?

-No hace falta, sera una sorpresa.

-Supongo, su cuarto es el 44 esta en el segundo piso.

-Gracias.

Camine las escaleras empuñando mis manos, con unos deseos inmensos de hacer pedazos a ese imbécil. Llegue inmediatamente, toque la puerta y en un dos por tres la puerta se abrió. No se termino de abrir bien la puerta cuando tome por el cuello al sujeto, sin siquiera saber si se tratase de Cristopher.

-¡¿Eres tu?!, ¡¿eres Cristopher Palmer?!

-Si, si soy yo. Replico asustado.

-Solo dime porque, ¡¿porque asesinaste a Rochelle?!

-Yo-yo no la asesine, nunca le haría daño.

-¡Mentira!, ¡¿porque lo hiciste?!

-¡Que yo no la mate!, quizá hice parecer que si, pero no lo hice.

-¿Como que quisiste parecer?

-Arregle todo para que pareciese que hubiera muerto, fue fácil convencer a el forense para que dijese que se trataba de Rochelle.

-¡Babosadas!, yo vi su cuerpo en el ataúd.

-¿Acaso la detallaste bien?, supongo que tu eres el tal Richard Matthews.

-¿Como sabes eso?

-Por tu culpa mi matrimonio con Rochelle se termino.

-Yo no hice nada.

-Claro que no, Rochelle hablaba tanto de ti, te detallaba a cada instante, fue tanto asi que en su momento me dijo que me había dejado de amar por ti.

Mis ojos se perdieron en la luz que se reflejaba en esa ventana, Rochelle se enamoro de mi, parecía casi imposible.

-Si te quitases de encima quizá te cuente bien la historia -replico Cristopher-

accedí de inmediato y comenzó a relatarme.

“Rochelle es una chica demasiado hermosa, con una personalidad maravillosa y una actitud siempre positiva, definitivamente era una mujer casi perfecta. Nos conocimos en un restaurante, desde el primer día sentí una atracción muy grande hacia ella, y decidí conquistarla. Casi 2 años de amistad, cuando un día Rochelle decidió aceptarme como su novio, pero jamas deje de pensar que me miraba solo como su amigo. Jamas llegue a tener relaciones con ella, ni siquiera cuando se convirtió en mi esposa, me sentía mal, pero jamas la presione, fue cuando a tan solo 3 meses de casados llego a mi una carta y mas tarde ella. Diciendo que nunca dejo de verme como un amigo, que intento que ese parecer cambiara pero que le fue inútil. Al principio me enoje tanto que quise simular su muerte sin su consentimiento. Ese mismo día me comento que comenzó a sentir por ti, lo que nunca llego a sentirlo por mi.”

-¿Como?, ¿como hiciste que encontraran un cuerpo tan parecido al de Rochelle?

-Tengo mis contactos, ademas el doctor dijo que se le había desfigurado el rostro con tantos golpes.

-Eres un hijo de puta, ¿sabes lo que llegamos a sufrir su madre y yo?

-Lo se, porque crees que sigo aquí libre, tengo un contacto en la policía quien sabe todo y se encargo de borrar todo.

-Si quieres salvarte de una gran golpisa es mejor que me digas donde encontrar a Rochelle.

-Tranquilo tipo duro, puedes encontrarla en este mismo país, solo recuerdo que residía en la calle Liberty, no muy lejos de aquí.

-Aun no te perdono por lo que hiciste, pero me alegra sinceramente mucho que Rochelle no este muerta.

-Puedo ver que amas a esa chica, hombre. Hazla feliz.

-Ten lo por seguro.

Salí disparado de aquella habitación y llegue a la recepción insistiendo en que me llamaran un taxi. El taxi se tardo cerca de 20 minutos en llegar, me subí a el y enseguida le di la dirección que me había dado Cristopher. La emoción me llenaba, quería volverla a ver, quería volverla a sentir cerca de mi, quería escuchar su voz de nuevo, quería abrazarla, pero sin duda alguna, lo que mas quería era decirle que aun la amaba.

El viaje no tardo mas de 30 minutos, la calle Liberty, un montón de casas residenciales, todas con una excelente pintura, camine sin darme cuenta que ni siquiera sabia cual era la casa de Rochelle. Así que me detuve en la primera casa a preguntar. Me acerque a la puerta principal y toque el timbre dos veces.

Aquella voz, esa voz que respondió a la puerta, me resultaba demasiado familiar y si, mi mente no fallo, era ella, era Rochelle, tan hermosa como siempre, vestida de una chaqueta de cuero que tapaba su chemis blanca, un pantalón ajustado azul claro y unas gomas Converse azules con blanco. Quede atónito, no podía ni hablar, estaba totalmente frio, hasta que sentí aquel calor corporal. Rochelle, me abrazaba como si hubiera muerto y me hubiera vuelto a ver, enrolle mis brazos y pude sentirla, una vez mas, pude sentir su llanto, y no me pude resistir.

La tome por las manos y las acerque a mi diciendo.

-Pensé que te había perdido para siempre.

Se acerco a mi y pude sentir por primera vez sus labios, era maravilloso, pero en ese momento se detiene.

-Tu ya has dejado de amarme, ¿cierto? -pregunto-

-Cuando una persona se enamora de alguien por su físico, muchas veces tiende a confundirlo con amor, pero es solo atracción y se tiende a superar en unos meses. Pero cuando una persona se fija en alguien por lo que es, que aun sabiendo todos sus defectos aun así le sigue pareciendo maravillosa, que le encanta su personalidad, que te miro en tus peores fachas, y aun así le sigues pareciendo maravillosa, eso si es el verdadero amor, y el verdadero amor no se supera en unos meses.

Apunto su cabeza hacia abajo y pude ver como en su rostro se dibujaba una sonrisa y una lagrima recorría todo su rostro. Preocupado me limite a preguntarle que pasaba, pero solo coloco su mano en mi boca.

-Podría decirte un millón de cosas, pero solo te diré lo que realmente quieres oír -dijo-. Te amo.

Esas palabras, esas dos pequeñas palabras, con solo esas dos palabras bastó para que todo mi sistema diera un salto de alegría; Me limite a abrazarla, no quería hacer mas nada, solo quería estar a su lado.

-Quiero que la muerte sea la única cosa que nos separe, y no para siempre, porque se que te volveré a ver después de que haya muerto.

Han pasado ya 4 años desde que pude encontrar a Rochelle, Su madre lloro de alegría al volverla a ver, y mas aun al enterarse que en tan solo 2 meses se convertiría en abuela. De Cristopher no se pudo saber mucho, solo se que desapareció un día después de que yo me reencontrara con Rochelle, algunas personas dicen que esta perdido en las drogas, otros que en el alcoholismo, pero total, eso es poco castigo para lo que le hizo a la madre de Rochelle y ami. Y pensar que 5 años atrás pensé que Rochelle terminaría casada y teniendo una familia con otro hombre, pero a veces el destino se encarga de juntar a lo que de verdad se necesita.

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  • ¿Alguna vez, tus pensamientos te han entristecido? ¿Alguna vez, te han hecho pensar en el suicidio? ¿Alguna vez, te han ilusionado? ¿Alguna vez, te han engañado? ¿Alguna vez, te han hecho hacer cosas malas? A todos alguna vez nos ha pasado, nuestros pensamientos nos han jugado mal, nos han hecho ilusionarnos sin mas, ¿porque? Porque señores, a veces nuestros pensamientos pueden volverse nuestros peores enemigos. Esta no es una clasica historia de un amor, tampoco una de acción, ni mucho menos fantasia. Esta señores, es un relato, un relato de alguien al que los pensamientos le han jugado muchas malas cartas, y que por culpa de estos, lo lleva a la muerte. Este es el primer capitulo de la historia.

    La historia nos mostrara a un chico llamado Richard quien conoce a una chica llamada Rochelle, Richard jamas pensaba en enamorarse de esta chica pero sus sentimientos lo traicionaron y termino enamorandose perdidamente de ella. Mala suerte para el, Rochelle solo lo queria como un amigo y este pensaba que nunca cambiaria. Asi que decidió irse, para despues de 10 años enterarse de que Rochelle fuese asesinada por su esposo.

    es una pequeña historia hecha por mi, soy un chico de 15 años y solo quise compartirles mi primera historia.

Soy un chico de 15 años quien le gusta escribir y leer historias, especialmente las de misterio

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