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2 min
Miles y una tonterías.
Varios |
14.11.20
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Sinopsis

No se puede tener todo o casi nada

Y con la fuerza que le confirió escapar una vez de la muerte en el  cuarto combate que nunca libro (pues rechazo tal posibilidad desde el principio), entre los muros de aquel hospital cuyos muros empezaban a mostrar los embates del tiempo, extendió su mano y se concentró como recordaba en sus sueños.

Las primeras lozas de la acera empezaron a moverse lentamente hasta que quedaron alzadas por completo; un pequeño tronco empezó a aparecer allí donde antes el pavimento solo mostraba la estabilidad que el ser humano intentaba impregnar en todo aquello que hacía, y simplemente el árbol empezó a crecer hasta alcanzar los dos metros.

Durante un momento dudo si aquello era real o era otro de esos sueños, después simplemente se fue del lugar antes de que alguien se pudiese percatar de lo sucedido.

Se dirigió al mar y de nuevo pese a no tener nada de fe y menos en sí mismo volvió a extender sus manos y las olas crecieron hasta tan punto en que temió por su integridad.

Aparco el coche y tras abrir la cancela recibió la bienvenida de su perro poniendo sus patas embarradas sobre su ropa de trabajo como cada día; se dirigió a la casa y ella estaba en el porche esperando como hacia siempre, pese a que el en su fuero interno deseaba sin reconocerlo que un día al llegar a casa ella no estuviese allí.

Un beso en la mejilla, un cómo te fue el día, el almuerzo viendo las noticias, una pequeña siesta……. Los días se sucedían casi calcados unos a otros sin que el supiese porque.

Ella se fue al pueblo con las amigas mientras en sentado en el banco junto al lago puso su mano sobre su cuerpo deseando reavivar lo que una vez sintió por ella, pero nada se revolvió en su interior; hay cosas que no tienen solución pese a que tengas poderes que te permitan hacer miles y una tonterías.

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