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2 min
Monólogo de dolor y soledad
Reflexiones |
29.07.17
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Sinopsis

Lo que a veces se siente cuando uno se siente solo, solo se puede expresar estando en esa situación. Es un relato para leerlo con todos los sentidos.

Grito. Eco. Soledad. Amargura. Dime- imploro- qué pasó, qué cambió. No hay respuesta. Soledad. Silencio. Amargura. Ira, rabia, dolor (eternos acompañantes del viajero solitario) estrechan el cuello, duele. Alcanzan los ojos, se nubla el mundo. Salen. No hay vuelta atrás. Una vez más lo metafísico supera a la razón. Silencio. Soledad. Puede que no sepas- chillo- lo que es abrazarse a uno mismo, amarse a uno mismo, como el que se come a si mismo; para sobrevivir. Silencio. Dolor. Soledad. Nada. Nada: infinitas veces nada. Tal vez el todo y la nada sean iguales. Imploro: desvélame los secretos del destino, del ingenioso funcionamiento de tu extravagante invento mecánico al que llamas vida. Silencio. Angustia. Desesperación. Veo como auroras de colores pardos y ocres, tal vez cobrizos, a la amargura; oigo como cadencias imperfectas y escalas cromáticas al dolor, como una melancólica melodía en sol menor de Schubert a la soledad y veo algún destello de esperanza. Sí, esperanza,- te digo- ¿sabes quién la crea? Eco. Silencio. Yo, yo la creo. Yo la invento. Es como un oasis en medio del desierto. Pero no cualquier oasis, no, un espejismo. Pero lo peor es lo que huelo, huelo el dulce aroma a macadamia y vainilla del deseo; pero como el veneno que huele a almendras dulces, mata, te carcome por dentro. El deseo mata y la esperanza ciega. Y en esta soledad solo queda el aire turbio y los sonidos estridentes y melancólicos que componen el concierto de la vida para persona y la nada, o quizá el todo; quien sabe. Sí, tú lo sabes, te ruego que me lo digas; te ruego que me des el conocimiento; te ruego que no me abandones. Tú y solo tú, o lo que es lo mismo, yo y solo yo; somos los reales. La soledad sigue envolviéndome pero no se puede despertar de la realidad por más que te pellizques. Las lágrimas cesan, estoy vacía. La misma situación. Grito. Eco. Soledad. Amargura. Y yo.

 

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  • Muchas gracias Rococo 69, cuando tienes 15 años y no te adaptas a las absurdas normas que impone esta sociedad es lo que uno puede llegar a sentir a veceses. En cuanto a lo que dices Jesús Miguens gracias y desde luego que continuaré escribiendo, ya que es una vía de escape a muchas emociones, aunque también tengo pensado escribir algún relato diferente, sobre todo ahora que es verano y tengo tiempo. Cuando llegue el curso seguramente deba parar (por lo menos en la web) ¡pero en vacaciones no lo dudes!
    Me gusta como expresas todas esas emociones que en una noche oscura se pueden llegar a sentir. Preguntas sin respuestas, respuestas que uno aun no comprende. Cuando el alma se sumerge en esos abismos, no nos queda otra mas que dejar que el fuego de la soledad queme todos los velos que nublan nuestra mente y dejar que nuestros demonios nos acerquen a la luz.
    Aquí no existe la soledad.... me gusta el relato... pero espero que escribas más...
    Gracias Bluess, tal vez en el momento las emociones son así. Muchas gracias de nuevo y saludos.
    Intenso,quizás un poco caótico,o es así la soledad? Saludos y bienvenida.
    Muchas gracias Jason.
    muy buen relato
  • A veces, a pesar de esforzarnos por ser mejores personas cometemos graves errores olvidando lo realmente importante.

    Me entristece sobremanera pensar que nada más regresar de mis vacaciones este sea el tema de mi relato. Cuando me enteré de los sucedido en Barcelona aún no había regresado a Epaña y tenía unas inmensas ganas de escribir que me guardé para hoy. ​ Además aún tengo el cuerpo dolorido por sucedido en tantos otros lugares. Quiero regalar mi amor a todo aquel que lo quiera y sobre todo a víctimas directas e indirectas de estos actos.

    Sonder es esa sensación que te aborda cuando comprendes que todas las personas que te rodean tienen una vida, al igual que tú.

    Tal vez la intención de este regalo fuera darme mi primer juguetito, pero con el paso del tiempo se ha convertido en mucho más que un simple peluche.

    Vivimos cegados por el consumismo y materialismo, atados a unas duras rutinas que nos estresan y no nos dejan pararnos a pensar y admirar las pequeñas. Creo que deberíamos mirar a través de los ojos del niño que tenemos dentro y admirar las imperfecciones que nos rodean (incluyendo las nuestras) y todas las preciosas pequeñas cosas que vemos a diario y que no apreciamos. Todas estas ideas están recogidas en la estética japonesa Wabi-Sabi.

    Actualmente en el mundo hay personas que sufren, mueren, son humilladas o encarceladas entre otras atrocidades solo por sus ideales. Además de que en estos últimos días ha habido graves revueltas por los régimenes autoritarios que aún perduran.

    Como un sabio dijo una vez: "La vida es una bella mentira, mientras que la muerte es una triste realidad".

    A veces no queremos ver lo que pasa no tan lejos de nosotos y miramos al lado contrario creyendo que todo está bien, o lo que es peor, a veces lo vemos y estamos informados, pero no podemos o queremos creer que no podemos hacer nada para evitarlo. Hay niños que de un día a otro son secuestrados y obligados a cambiar sus juguetes por rifles y sus pijamas por uniformes de soldado. ¿Hasta qué punto de insensatez e insensibilidad puede llegar la especie humana?

    Muchos deseamos dejar una huella en el mundo. Pero tarde o temprano el mar la llevará.

    Ese horrible instante en el que sabes que ya no eres un niño y ves el mundo exterior sin el filtro de la infancia.

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