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3 min
Nadia
Varios |
21.06.15
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Sinopsis

Llega a casa rendida y no se encuentra con una muchedumbre reunida esperándola, con tumbonas y telescopios, para observar maravillada la lluvia de perseidas que se desata de inmediato en sus ojos tras dejarse caer agotada en el viejo y castigado sofá color crema del minúsculo salón, que más bien pareciera un nicho polvoriento. Por dentro se siente un bosque pétreo aparentemente lleno de vida y dinamismo pero muerto y frío como una lápida de mármol al tacto. Llora sola y sola se seca las lágrimas con un improvisado pañuelo confeccionado con la manga de su sudadera gris. Huele a humedad, porque en la calle también llueve, y a perfume barato. Alcanza el mando de la televisión y la enciende con desgana, buscando algún programa poco trascendental que le omnubile por unas horas o que le aburra lo suficiente como para quedarse dormida sin pensar demasiado antes. Los canales danzan y se suceden los unos a los otros en una atropellada marcha que acaba con un destello y la más absoluta oscuridad. Decide que es mejor compañía la botella de vino, regalo de Navidad de su hermano pequeño, y la descorcha con un cuchillo con la sierra redondeada por el uso. Podría decirse, en términos clínicos, que cambió la anestesia local que le ofrecía la pantalla, aún cargada de electricidad estática, por la general que le ofrecía el líquido rojizo, afrutado y dulce para contrarrestar lo amargo de las lágrimas. El pavimento de la calle sigue empapándose al contrario que la botella que poco a poco se seca hasta quedar vacía por completo. Nota su estómago, lleno de vino, arder hasta la garganta y piensa que beber en ayunas no era la mejor idea. Se recuesta torpemente en el sofá reprimiendo una arcada y cierra los ojos. El mundo tras sus párpados da vueltas y comienza a quedarse fría y a sudar hasta que el remolino febril pasa de largo dejando en su lugar un sueño profundo como un océano cuyo fondo oscuro esconde verdades aterradoras y dolorosas. Desde fuera su apariencia es más la de un cadáver que la de una chica joven en la flor de la vida. Desde dentro tambien. Mañana será otro día.
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