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Noción de los Cinco - Episodio III, "Juramento de la Custodia"
Fantasía |
21.01.15
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Sinopsis

Episodio número tres de "Noción de los Cinco". 'Nosotros somos los creadores, nosotros debemos ser los protectores' - Los Cinco Empíreos.

Tras varios segundos, Odan lo rompió. Incitando a sus compañeros con la mirada de sus abstractos ojos, que parecían atraer toda la atención en aquel momento, a escucharle.

-Ahora que hemos tomado posesión de este planeta debemos jurar nuestra responsabilidad. Aquí y ahora nos proclamaremos creadores de la vida, protectores de nuestros seres..- dijo Odan conforme alzaba su rostro, el cual estaba fulgurante, parecía desprender mal en cada palabra, fue deslizando su mirada hasta mirar a los Cuatro. Éstos asintieron y los Cinco juntaron sus manos. Éstas dibujaban un pentágono dividido mediante débiles surcos en cinco fragmentos, uno por cada Empíreo. Al separar las manos, Odan los miró con decisión y colocó su mano derecha en la parte inferior del dibujo. Tinorion a su derecha, Valendhiel a la izquierda y Nawen en la parte superior derecha. Elvémbor permaneció inmóvil, dubitativo.

- Elvémbor ¿Has tomado una decisión?- preguntaba Odan ajeno al interés de su hermano, el que parecía ausente. -¿Elvémbor? Hermano, ¿Me oyes? - Todas las preguntas eran en vano, ninguna recibía respuesta alguna. Mientras tanto Valendhiel y Nawen se miraban entre ellas, parecía que se hubieran percatado de lo que Tinorion antes alertó. El de Thilnar miraba a Odan, preocupado, tenía mucha amistad con Elvémbor. Tras la espera y varias miradas tenaces y significativas entre los hermanos arrodillados ante el dibujo.. Elvémbor reaccionó al fin como si la energía le hubiese dejado por un momento, alejado de todo, inerte.. Aún no había tomado su forma humanoide y esto levantaba sospechas aparte de su indecisión.

-Sí...Sí hermano. He decidido que yo seré el carcelero de los malvados, el castigador de los malos actos. Yo seré la condena, Yo seré la justicia. -Dijo Elvémbor falsamente, no estaba emocionado como los Cuatro anteriormente. Parecía querer ganar tiempo para descubrir el verdadero poder que le situaría por encima de sus hermanos y así tenerlos a sus pies. Colocó su mano en el fragmento que se hallaba vacío; no miró a nadie. Todos miraron al cielo y conforme alzaban sus manos izquierdas a la par pronunciaban algunas palabras:

"Somos los cinco Empíreos y en este lugar, en este momento, nosotros juramos cumplir la responsabilidad designada en nuestros pensamientos.. En nuestra alma. Éstos se verán reflejados en el símbolo que aquí dibujamos. Nosotros somos los creadores, nosotros debemos ser los protectores pues hijos del Universo somos."

Todos dibujaron un símbolo en su parte.

 

Odan dibujó la silueta de una gran criatura con alas custodiando el corazón de un astro. Probablemente en la mitología terrestre la de un Fénix.

Valendhiel dibujó varios espirales con la forma de una cruz pero tanto su tronco como sus brazos eran irregulares además de que uno lateral estaba más arriba que otro. Era el viento.

Tinorion dibujó una círculo con varios triángulos a sus lados y una especie de corona arriba, unida al triángulo superior. Era una estrella.

Nawen dibujó una figura abstracta, con espirales también pero incompletos. La figura de un árbol.

Elvémbor pensó y entonces vio que el poder que lo pondría por encima de sus hermanos sería.. la oscuridad. Asesina del bien... El mayor aliado.. del mal. Elvémbor era fruto de varios agujeros negros, cuya unión formó un agujero negro masivo.. Éste explotó por alguna causa y toda la energía procedente de él se unió en un conjunto de estrellas. El vil Elvémbor.

Dibujó en aquel momento una espiral, elogiando a su verdadero padre, el que lo había tenido apartado un tiempo tras salir de esa esfera; el agujero negro.

Todos tenían cerrados sus ojos, nadie se percató del vil símbolo que Elvémbor dibujó. Los signos se armonizaron con sus pensamientos. Un resplandor invadió el yermo, Odan empezó a brillar de color blanco hueso. Los Empíreos apartaron sus manos y cada uno de ellos recibió iluminación acorde a sus responsabilidades.. Nawen, responsable de la Naturaleza, notó sus ojos tornarse de color verde chillón, hermoso, al igual que un resplandor procedente de su cuerpo. Valendhiel, valedora del Cielo, notó sus ojos cambiar a un color azul celeste, bello como ningún otro y su cuerpo iluminó a los demás Empíreos con luz del mismo color. Elvémbor no tenía forma humanoide, no la deseaba.. Pero el juramento era más poderoso que él y se transformó obligado. Una figura alta, fuerte, se alzó ante los demás hijos del Universo. Pero no tenía resplandor, tan solo sus ojos se tornaron de color rojo. Un rojo escarlata. Se sentía la ausencia de brillo en él, los planes no fueron como esperaba. Valendhiel lo miró preocupada, los demás estaban ocupados observándose a ellos mismos. Tinorion sintió que sus ojos se tornaban de un color amarillo dorado, el más resplandeciente de todos pero no el más justo y bello. Todos los cuerpos desprendían luz y de pronto sintieron la emoción de mirar al cielo. Los ojos de los cinco lanzaron un rayo potente, una columna de luces en la gamas de los colores  más bella aún que el propio arcoíris de la Tierra, aquel planeta tan lejano que más tarde estaría en conocimiento de los Cinco por alguien un tanto especial.

Este suceso dio lugar a un escudo que rodeó el planeta, era un escudo protector ante peligros que en cualquier momento podía lanzar aquel oscuro y alborotado espacio exterior. Los cinco bajaron su mirada, atónitos, no habían sentido tal cantidad de poder en el largo tiempo que de vida llevaban.

  Don Torres.

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Apasionado de la historia y próximo universitario. Fervor por el latín, en mis gustos predominan la Edad Media y Moderna. Mucha imaginación y una fuerte pasión por los caballeros. Mi súper héroe de toda la vida, Don Rodrigo Díaz de Vivar. Me gusta el cine, soy fan de todo lo relacionado con la fantasía y en cuanto a tipo de música pues suelo escuchar música clásica y muchísimas bandas sonoras. Relatos de Magistion todos los domingos, menos en ocasiones extraordinarias.

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