cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

14 min
NOVELA COLECTIVA CAP XII: El cetro de Esmeraldas : Viejos Rencores.
Fantasía |
27.03.13
  • 5
  • 8
  • 3523
Sinopsis

Como mencioné en el foro, no deseo introducir secuencias ni personajes que no encaucen con la historia, pero si deseo acentuar la maldad de las fuerzas del caballero Oscuro, los que aqui se nombran bien pueden pelear contra Ireler y Magnus, además de que el profeta se vea en peligro o sea eliminado por su ambición de tambien conseguir el cetro, espero sus opiniones y a Maikita por supuesto con el XII. Un saludo a todos! P.D. Sugiero una vuelta por el foro para concretar opiniones...

CROWD CREATION: EL CETRO DE ESMERALDAS, CAP. XII.

By Angel Nava Prudente

Viene de crowd creation XI: El cetro de esmeraldas by Ender.

 

VIEJOS RENCORES.

 

 

Jinete y caballo eran uno a la luz de la luna, uniendo sus cabelleras, bajo la lluvia, los cascos haciendo ecos sobre las rocas milenarias y ancestrales de las montañas, mudos testigos de la carrera contra el tiempo que jugaban en las praderas, en los pastizales y en los llanos, Caballo y jinete eran uno sólo, dibujando lentamente el camino hacia el rey Ireler.

***

Largas columnas de humo ascendían como dragones grises, simulando batallas contra los monstruos de nubarrones, en una burla cruel a la tierra, cual si no sufriese ya demasiada crueldad. Las construcciones de antaño yacían desbaratadas por los golpes bélicos de las catapultas mientras el suelo retumbó bajo las pisadas de la marejada de lanzas, picos, escudos y espadas translúcidas, bañadas en el deseo de perforar, aniquilar  y morder. A poco el contingente oscuro se forjó, a sangre y fuego, el camino hacia la muralla infinita y protectora de Wordiar, decíase impenetrable e infranqueable entre las voces de los viajeros.

Las torres derrumbadas como edificios de papel humeante, lloraban en silencio la desgracia de sus habitantes de tanto tiempo, acogiendo sus cadáveres entre sus brazos de granito y manos de piedra. El viento se llevó los gritos de Alalé, Alalé coreados por la voz de la bella princesa, empujando hacia una tarea imposible, los tambores y su tam tam oscuro terminaron por apagar el brillo del cristal de las armaduras, decorándoles con un carmesí de muerte.

En la escena, se paseaban de aquí para allá las huestes del maldito, alegres ante su victoria, con una sonrisa oscura en el interior de su mente, aún espada en mano, ultimando a los moribundos.

 

            - ¡Aquí hay uno vivo general!  - gritó un soldado con voz acusadora.

 

El hombre sobre el corcel cubierto con una malla de picas y ataviado en ropas oscuras, le miró, se acercó mientras su montura bufaba y con un ojo implacable, echó un vistazo al agonizante hombre de manos temblorosas y rostro desfalleciente. Después de unos segundos negó con la cabeza y se dio vuelta mientras la lanza del soldado acababa con el sufrimiento.

 

            -¿Buscas un alto rango? – le dijo el hombre de trenzas barbado, de armadura extraña y cabalgando a la par de él.

            - Ya lo sabes Gutrishell, son los que saben más y nos pueden decir información valiosa.

            - ¿Te olvidas de que asediamos la ciudad, general? ¿Qué todo wordiarino que yacía y defendía sus torres ha muerto despedazado por una roca candente de tus catapultas? ¿O bajo la espada de nuestras huestes? Los sobrevivientes bien pueden estar dispersos en los montes, no vale la pena gastar fuerzas para alcanzarlos aun cuando no estén tan lejos.

            - Son órdenes de Lord Oscuro, Gutrishell.

            - Yo también espero hundir mi espada en la batalla… por cierto ¿sabes que Ireler se prepara para apoyar al norte?

 

El hombre del corcel de picas desenfundó la espada iracundo, enfilándola hacia Gutrishell, dejándola a escasos centímetros de hundirla en su cuello.

 

           -¡No vuelvas a mencionar el nombre de ese hijo de perra, no hasta que tenga su cabeza como trofeo sobre mi espada! ¡Y ten por seguro que ese momento está cerca!

 

La cólera y el viento sacudieron la cabeza del hombre y Gutrishell pudo observar el rostro, parte humano, parte roca que la magia de Arkabaz había fundido para dar un aspecto de Dios Oscuro, coronado con el ojo de rubí que había perdido a causa de la espada del provocador de su ira, Ireler, viejas rencillas del pasado, la mano infame de Arkabaz le devolvió a la vida cuando era un pedazo de estiércol revolcándose por comida entre los cerdos, y le dió el implante de roca en su rostro y el ojo de rubí que infundía terror ante sus enemigos.

 

       -  ¡General Eftheor, aquí hay uno vivo!- gritó la voz a unos pasos, sacándolo de su letargo colérico.

Guardó su espada y se dirigió apeando su montura hasta el herido encontrado.

      - ¿Cuál es tu nombre? – dijo el jinete de ojo brillante.

      -  Púdrete, no diré nada a  mierda oscura como tú.

El jinete guardó silencio y le miró, formulando otra pregunta.

      - ¿Cuál es la ruta que tomaran?

      - Púdrete – repitió de nuevo el herido.

El jinete desmontó y hundió la flecha rota sobre el costado de aquel hombre, provocándole un aullido de dolor.

      - Dime la ruta.

      - Tu alma está podrida ¿crees que no he oído hablar de ti?

      - Dime la ruta.

      - ¡No lo haré! Irás al infierno, Zemterfhen te atormentará durante la eternidad ¡Ungh!

      - Entonces salúdale de mi parte.

El herido fue silenciado de un tajo en la garganta. Gutrishell miró a Eftheor montar de nuevo y alejarse hacia el campamento temporal montado después de la batalla, comprendió que aunque ambos juraron servir al caballero Oscuro, Eftheor perdía cada día más su esencia humana convirtiéndose en un ser implacable, violento y lleno de rencor, tanto que a veces atisbaba el temor dentro de él mismo, probablemente igual que temían los que escuchaban nombrar al general que comandaba las fuerzas de lord Oscuro, Eftheor, cara de piedra.

 

***

 

Era un palacio donde la noche reinaba siempre, a pesar de los recipientes que emitían fuego, la lengua de las penumbras estaba siempre presente, etérea pero presente entre los pasillos. Ahí, la figura caminó escuchando los lamentos guardados entre las paredes, lamentos a los que ya estaba acostumbrado. Más aún cuando decidió servir a Lord Oscuridad.

Llegó al salón principal donde Trindilia ya le aguardaba con mirada seductora, cuerpo complaciente y lengua susurrante, sentada en aquel trono resentido de la pata trasera derecha debido a la pasión retorcida que dos cuerpos de repente saciaban en su integridad mobiliaria.

Trindilia sonrió y levantó una pierna, subiéndola al descansabrazos, emanando vapores extraños de un pitillo por ella hecho, que más que hechicería estaba conformado por hierbas, de entre el vestido, lo prohibido asomó entre las penumbras, ese rincón que Arkabaz ya conocía.

Sus ojos se abrieron de más por unos segundos y luego volvieron a la normalidad.

       -¿Hoy no alimentaremos al monstruo interior querido?

       - Guarda tu poesía fantástica y tu ansia para otro momento Trindilia, además no sé porque presiento que… ¡Guildo! Sal de ahí de inmediato! ¡Esta noche no se regocijará tu mirada viendo lo que no debes!

La figura del sobreviviente asomó, con una charola de considerable tamaño entre las manos, en su superficie, capullos negros parecidos a lechugas diminutas se agitaron en ella.

       - Esta noche necesito de tu magia más que de tu… - dijo el hechicero mirando la entrepierna de la mujer – cu…erpo.

Trindilia se limitó a juntar las piernas y acomodarse el vestido lila que le cubría sus encantos, exhalando una vaharada, de mala gana, de humo verde.

      - Dime oh, gran hechicero ¿Qué puede hacer por ti tu fiel sierva y aprendiz?

      - He escuchado en la caldera de las ánimas errantes que el profeta, ha decidido meter las narices en este asunto del cetro, para arrebatarlo a lord Oscuridad y usarlo para su propio interés.

      - Umm por lo visto ese artefacto despierta más codicia de lo que pensaba ¿por qué es tan importante querido?

Arkabaz le miró de forma despectiva.

      - No hagas las preguntas incorrectas mujer y limítate a obedecer mis órdenes.

La mujer carraspeó y exhaló otra vaharada de humo, esperando.

      - ¿Recuerdas el hechizo de las alas nocturnas?

      - Como olvidarlo, recuerdo aquella noche que lo hice la primera vez, estábamos en el bosque, levantaste tu túnica y yo…

      - Hazlo y no entres en detalles.

Guildo colocó la charola frente a ellos, y haciendo reverencia retrocedió un número prudente de pasos.

Trindilia juntó las manos e hizo artilugios con los dedos, cerró los ojos pronunciando unas palabras extrañas y los volvió a abrir, sus pupilas se tiñeron de púrpura y su voz cambió, vapor oscuro emergió de sus manos, ella lo enfocó hacia los capullos del recipiente ante la sonrisa malévola del tirano Arkabaz, quien agregó el toque final a los capullos con palabras extrañas de su boca.

Trindilia retornó en si mientras el recipiente vibró. A poco, los capullos se estremecieron y aumentaron de tamaño, el ritmo del corazón de la mujer se aceleró, el toque final de Arkabaz dio forma a una horrible pesadilla burlona con alas, los otrora capullos tomaron forma y en pocos segundos el cielo se tiñó de alas oscuras y risas demoníacas por cientos.

      - Arkabaz – dijo Trindilia mirando a todos lados.

      - Tranquila mujer, mandaremos saludos a los reinos celestiales.

      - ¿Pero para qué…?

Arkabaz interrumpió a la mujer mientras Guildo temblaba con las rodillas en el suelo y la cabeza cubierta con los brazos.

Deja que esas preguntas las haga el profeta.

 

***

 

Wells miraba dubitativo las llamas de la hoguera mientras los demás dormían, si bien era peligroso tener llamas chisporroteando en la noche por esos lugares, Nasha jugó un papel importante en la vigilancia por turnos, sobrevolando los alrededores en silencio para alertar sobre la presencia enemiga, desde arriba se veía mejor todo.

El viento de vez en cuando traía susurros extraños que hablaban de olvido, de muerte y de pesares. Wells no se acobardó, era el presagio de estar cerca del valle del ahorcado, el temple de los viajeros era importante para no volverse loco como tantos que deambulaban por ahí. A él le podían más los recuerdos  de su pueblo, cuando su padre le enseñó a manejar los dineros siendo un adolescente, en su natal Faseradd, donde el comercio daba la pauta para vivir una vida cómoda, Wells no siempre mostró interés por la escuela ni por aprender, era mejor cabalgar en los prados y trepar a los árboles en compañía de sus compañeros de andanzas, hasta robar una botella de aguamiel de la cava de Lord Sumpiherm era más divertido, la vida iba bien hasta que los bandidos de los ríos del norte decidieron irrumpir en su ciudad arrebatando a su gente lo que con esfuerzo levantaran, Wells y otros huyeron hacia los prados, donde se ocultaron organizando un contraataque a saetas y espada para repeler y expulsar a los bandidos de la tierra que le viera nacer. Wells conoció el poder y su vida transcurrió en un ir y venir entre los bosques y descampados después, robando a las caravanas y viviendo vida de rey con mujeres y licor entre los pueblos, fundando el grupo de bandoleros de la pluma roja, aún cuando de vez en cuando se detenía a pensar en sentar cabeza y formar una familia como la que perdiera entre las llamas que arrasaron su aldea.

El fuego crepitó dibujando extrañas figuras y Wells reconoció el sonido a sus espaldas. Desenfundó de prisa la espada apuntando a la silueta que se acercaba.

     - Ea – dijo Razaagan – soy yo, puedes bajarla.

     - ¿No puedes dormir?

     - Nunca duermo del todo, menos cuando mi gente está vigilando frente a la hoguera.

Wells esbozó una sonrisa.

     - Toma, dale un trago – dijo Razaagan, ofreciendo el cuerno de aguamiel.

Wells bebió, mientras Amorfo exhalaba ronquidos propios de algún ser del inframundo.

    - ¿En qué piensa un guerrero? – dijo el de pelo gris.

    - No lo sé, dímelo tú.

    - Yo sirvo y protejo a quien lleva el cetro, un guerrero.

Las llamas chisporrotearon de nuevo.

    - Obsérvalos Razaagan – dijo Wells señalando a los demás – Mira cómo pueden dormir sin saber si mañana el mundo amanecerá, sin saber que quizá en unas horas estemos bajo la espada del caballero Oscuro ¿acaso no entienden del peso que conlleva nuestra espalda?

    - Hermano , peso es llevar la muerte de tu familia y hermanos sabiendo que pudiste hacer algo y no lo hiciste,

    - Era sólo un adolescente Razaagan, yo ni siquiera –

    - No me refiero a eso, no confundas el peso con tu destino, el destino marca y forma el carácter de un hombre.

    - Es en estos momentos en que uno se pregunta si podremos…

    - Ya lo has dicho, míralos como duermen ¿sabes por qué? Porqué tienen un guerrero velando su sueño.

Wells sonrió esta vez por completo.

    - La princesa confía en ti, ellos confían en ti, yo confío en ti, por algo el cetro va en tu espalda. No lo confundas con peso.

Las manos se estrecharon.

   - ¡Ea! Dale un trago a esto.

   - Pero… Por el Dios Ferathan ¿Qué es ese olor? – dijo Wells

    - No lo sé, dicen que el valle del ahorcado emite esos hedores.

Ambos desviaron la mirada hacia los durmientes. Las llamas crepitaron alumbrando a la calabaza durmiendo entre los humanos. Había dejado de roncar.

   - Wells, de hecho el hedor proviene de…

   - Ehhh…lo siento, la mezcla de escarabajos y jugos gástricos me produce gases – argumentó Amorfo.

   - Amorfo, con ello no necesitaremos de espadas para vencer al caballero Oscuro.

   - ¡Mi culo no es un cañón!

Las risas despertaron a los durmientes, el amanecer y el Valle del Ahorcado estaban próximos.

 

***

 

Arzeniel el observador, miraba el mundo cuando les vio aparecer allá abajo, primero pensó que era un engaño de su vista celestial y lo siguió creyendo cuando una nube les cubrió. Cuando afloraron amenazantes sobre el algodón, escuchó sus risas y percibió las pésimas intenciones que llevaban entre sus alas negras. La bóveda de cristal de la entrada a la ciudad corría peligro, corrió y tomó el cilindro amortiguado e hizo sonar el gong, el profeta debía saberlo, la ambición había llegado muy lejos, los arqueros se prepararon.

Las alas rompieron la entrada de cristal e irrumpieron en el templo del profeta, los primeros cayeron gracias a la puntería de los arqueros del limbo y sus flechas de fuego, disparadas desde su ballesta quíntuple, la primera oleada fue contenida. Las risas se dejaron escuchar de nuevo, la segunda andanada venía amenazante. Los arqueros recargaron sus armas.

Arzeniel corrió hacia el profeta que llegaba sorprendido.

   - ¡Alabado profeta, nos atacan!

El profeta miró hacia abajo y reconoció la obra de Arkabaz acercándose, la intención de conseguir el cetro ya era un secreto a voces por lo visto.

   - ¡Arqueros prepárense!

La batalla estaba por comenzar, la entrada a la ciudad celestial había sido rota, en la mente del profeta se dibujó una idea cuando los demonios sonrientes irrumpieron en su hogar.

Nasha, date prisa

 

 

Sigue!!! Crowd Creation XIII by Mayka Perez Ponce.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • El capítulo que tanta falta le hacía a esta historia, resaltas la maldad de los malos y añadiendo una nueva figura malvada, un líder que también le hacía falta a la trama, pues quién guiaba a los ejércitos oscuros hasta ahora. También le das un sentido añadido a la llegada de Ireler. Muy bueno amigo. Un saludo.
    Estupendo este capítulo Angel. Te has superado.Se acerca mi turno de nuevo y creo que voy a empezar a leer todo desde el principio para centrarme y no desbaratar todo ;) ¡Saludos!
    Con este nuevo capítulo elogiamos hasta donde puede llegar el ingenio de cada uno de los protagonistas. Me ha gustado el que conozcamos más profundamente a Wells y a Razaagan, de hecho si han elegido a Wells para ser el portador del cetro será por algo. Como ya dicen por ahí la trama va dejando su comicidad para aventurarse en una historia más trágica donde una nueva batalla está a punto de iniciarse. Las alas nocturnas son un puntazo... pero yo me quedo en este capítulo con el cara de piedra. Me encantan todos los personajes que aparecen... cada cual tiene su mensaje oculto. Enhorabuena amigo Ángel.
    Estupendo capítulo. Siempre creí que me quedaría con el sino de haber sido el autor del capi más serio y trágico de todos, pero tú, Ángel, me lo has quitado, supongo que lo has hecho porque compartes mi idea de que en una aventura como ésta no todo puede ser risas y personajes risueños. Nunca está mal la picardía pero una pizca de tragedia le da mejor sabor a una obra y tú lo has hecho de forma magistral. ¿Cómo irá a terminar todo esto?
    Sin duda, este capítulo está más logrado que el primero que escribiste. Como elementos novedosos aparecen los esbirros de Arkabaz, el ejército de pequeñas lechugas luchando contra la corte celestial y los " buenos " rememorando su infancia, lo que nos permite conocerlos un poco mejor. Lo dicho, Ángel, una aportación notable que hace crecer la tensión del relato abocándolo, poco a poco, hacia el clímax de la batalla final.
    Creo que este capítulo va a ser decisivo en el desenlace al que poco a poco nos encaminamos. Me ha gustado mucho la conversación entre Wells y Razaagan, haciendo ver a dos personajes marcados por un pasado parecido aunque en circunstancias dispares, y creando ese lazo tan tan real en las relaciones humanas,el de un dolor compartido o al menos comprendido por similitud. Si, amigo Angel, creo que este capítulo marca el camino al que nos dirigimos irremisiblemente. Caminemos pues. Maykita, querida: Es su turno. Siga usted, si a bien lo tiene, guiándonos en esta aventura.
    Totalmente de acuerdo con Mayka, este me gusta aún más que el anterior. Eso de tocar varios frentes simultaneamente le da fluidez a la historia, la vigoriza. Avanza la novela en con su mezcla de fantasía y humor. A partir de ahora a cerrar frentes para poder terminar, habrá que empezar a matar malos o a meterlos en el calabozo. Incluyendo al cara de piedra, que es nuevo personaje. Según el desarrollo que le has dado al personaje Trindilia dan ganas de perdonarla :))
    Ángel, estupenda continuación. creo que me ha gustado todavía más este capítulo que el primero que hiciste. Metes muchas escenas diferentes, que van aclarando las tramas de nuestra historia, y dejas el final abierto para narrar la en la ciudad celestial, o no... Me ha gustado mucho. Saludos!!
  • "Nuestro pensamiento será uno, cuerpo, alma y mente unidos, siempre..."

    Un saludo a todos los lectores y escritores de esta página, en especial a aquellos con quienes compartimos la crowd creation de El cetro de Esmeraldas, espero les guste este pequeño poema... Buenas noches.

    ¿Qué podía imaginar yo señor, que detrás del telón siempre estaban ellos, husmeando y vigilando, arrancando cada vestigio y cada rastro de humanidad que estaba en mí? ¿Qué podía imaginar que mi hogar era un apocalipsis?

    "Es ella quien mira al lago cercano donde crecen los juncos y las raíces, igual que piernas de madera, a la sombra de los alcornoques, troncos que esconden nombres en silencio..."

    Un vagabundo sueña con una vida fácil, hasta que encontró la casa ideal para llevar a cabo su plan maestro, aquella de la sonrisa beige...

    Después de perderme unos meses, les saludo de vuelta con un pequeño poema, si no mal recuerdo no escribía desde marzo, desde el capítulo XII de la crowd creation, en fin, espero les guste, saludos!

    Como mencioné en el foro, no deseo introducir secuencias ni personajes que no encaucen con la historia, pero si deseo acentuar la maldad de las fuerzas del caballero Oscuro, los que aqui se nombran bien pueden pelear contra Ireler y Magnus, además de que el profeta se vea en peligro o sea eliminado por su ambición de tambien conseguir el cetro, espero sus opiniones y a Maikita por supuesto con el XII. Un saludo a todos! P.D. Sugiero una vuelta por el foro para concretar opiniones...

    "Su voz era realmente siniestra, escalofriante ¿no era esto lo que buscabas? Me dijo una vez ¿no buscabas la tendencia a no dormir? ¿no querías el miedo? La mayor parte del tiempo la consumía en cortar espejos de tamaño mediano que conseguía probablemente mientras mi cabeza dormía..."

    "La luz del ordenador, única, mínima, alumbrando mis falanges que escribían a mil, las lenguas de la oscuridad susurrando en mis oídos y el abrazo de la noche hicieron que surgieran las historias, historias de verdad."

    Siguiendo la secuela, añado el capítulo II, Ender gracias por crear esos personajes de los que puedes derivar en miles de vertientes, aqui les entrego el sig. capitulo preparado bajo la musica de Audiomachine y two steps from hell para la inspiración, Mayka , tu turno! saludos a todos!

Tienda

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta