cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

11 min
Novela Colectiva. El Cetro de Esmeraldas. Capítulo XVI
Fantasía |
14.05.13
  • 4
  • 9
  • 4904
Sinopsis

Llegó mi turno... esta semana estaba muy liada pero no he querido que pasara más tiempo... así que Roberto es hora de que pienses en una buena venganza... jejeje. Esto se acaba y me da penaaaa...lo he pasado bien. Gracias a todos por dejarme compartir espacio en estas páginas.

 Novela Colectiva. El cetro de esmeraldas. Capitulo XVI.

 

Solo quedaba un recurso, convenía tener una razón visible y sobre todo, que pudiese salir al exterior de la superficie. En su momento él había puesto todos los impedimentos posibles para que nadie pudiese robar el cetro de esmeraldas, sin embargo la magia negra del mago  Arkabaz  lo había logrado.

 Ahora más que nunca, estaban en peligro los portadores del cetro. Sin piedad los dragones escupirían fuego  en lugar de hilos de  saliva, y solo le llegaría el olor  a carne quemada, de quienes habían intentado hacer el bien.

Una vez más el Sr de las Tinieblas recorrió el largo pasillo hasta llegar al cruce, donde este se bifurcaba en cuatro. Sin vacilar, tomó el tercero.  Mientras caminaba, se imaginó  como serían otros mundos, otros tiempos, si seguiría existiendo el Norte y el Sur, el bien y el mal.

Al llegar a su destino colocó su mano derecha sobre la roca rosada, la cual  mantenía el orden del universo, la introdujo con maestría  en una de las hendiduras. Se escuchó  un estruendo ronco, como un lamento de las profundidades que  inquietaría a cualquiera,   sin embargo  para él sólo fue un espasmo, una convulsión o una bocanada de aire de quien se ahoga sin remedio.

 Tal como había previsto, una especie de nebulosa apareció ante sus ojos.

-Mi buena amiga y consejera, un palpitar me dice que si no es ahora, no será nunca y necesito… ¡Necesitamos tu ayuda!- Rectificó el Sr de las Tinieblas, añadiendo.- No está escrito ni confirmado, que las intenciones de quienes convocan a las malas artes para vengarse de quienes le han infringido daño sea lo más certero, pero es lo único que podemos hacer desde aquí. Quiero que lo veas y decidas por ti  misma.

Sobre la roca trazó unas líneas en círculos y con ello se abrió unos pozos en la superficie de la tierra como si fuesen sus ojos.  Ambos contemplaron horrorizados como Arkabaz volaba sobre un dragón.

Se abrió otro pozo y descubrieron los cadáveres de Efheor, cara de piedra  y  el ojo centelleante de rubí  sobre la arena. El Rey Ireler junto a él… - Ambos lo miraron consternados.   

¡Eso es una cobardía!- Llevo mucho tiempo  aquí, tal vez demasiado esperando el día señalado para cobrarme la deuda que años después  puedo saldar. Arkabaz, mi esposo me enterró viva.  Me salvasteis de una muerte segura, os debo la vida. Todo lo que había sido amor y beneplácito en un inicio, se tornó  en odio y venganza mientras arañaba con furia la tierra para poder salir de ella.

No podía respirar, mis lágrimas ya no pedían permiso y mi cuerpo se adormecía. “Esta es la muerte, de la que tanto hablan… es dulce… ya no puedo luchar más…”fueron mis últimas palabras.

Y llegaste, me salvaste… quise quedarme aquí y solo había una manera de poder hacerlo, convertirme en nebulosa, pero es hora de que vuelva a mi lugar de origen para saldar mi deuda.

La nebulosa se agazapó desapareciendo lentamente. Una luz cegadora iluminó la estancia y pareció  besada por el sol a todas horas.   En su lugar apareció el cuerpo de una mujer.  Abrió y cerró los ojos presionando con fuerza los parpados. De nuevo los volvió a abrir y susurró.

-He vuelto a la vida.

El sr de las Tinieblas, selló con su dedo los labios de ella haciéndola guardar silencio, sus ojos se encontraron.

-Quiero volver aquí, después de finalizar mi venganza con Arkabaz y con Trindilia.

La sorpresa de la revelación se reflejó en su rostro, la miró incrédulo y negando con la cabeza se separó de ella.

-Sabes que aquí siempre serás bien recibida, pero no es lo que deseo para ti. No quiero que te conviertas de nuevo en nebulosa y solo existas en el interior de la roca rosada.  He preparado a Mikorno,  ¡debes darte prisa! Ya has visto que los portadores del Cetro están en inminente peligro, cumple tu misión y con ella también salvarás a los que hacen el bien.

Le dio un sentido abrazo a su amiga y la  subió a la montura con la determinación de quien parte para una batalla con  un enemigo desconocido, sin saber si en su destino final le espera la vida o la muerte. La mujer con el temor de no hallar paz desde ese momento, subió  a la grupa de Mikorno y este abriendo sus alas blancas planea sobre la superficie.

- Sabes utilizar el cetro, hazlo en caso de necesidad.- Gritó el Sr de las Tinieblas,  mientras desaparecía de su vista.  Tú, eres la salvación…

 

* * *

-Wells despierta.- Susurró Ámbar tirando del jubón del hombre, este se movió perezosamente abriendo sus ojos.

-Schsss no hables, no te muevas, solo escucha.- Dijo de nuevo.

-Es el sonido de las ramas de los árboles, las malezas, hojas secas… hay viento.- Dijo Wells haciendo ademán de levantarse.

-Schss calla y no te muevas.

-Sí, si  ahora escucho algo… ¿pero qué es?- Preguntó Wells mirando a su alrededor.

-¿Qué son, dirás? Porque hay cientos de ellas.

-¿Serpientes?- Por el sonido al reptar, juraría que lo son- Bueno si son serpientes podemos hablar en alto… son sordas.

-No te muevas. ¡Espera!-Tienen la apariencia de serpientes pero no lo son. En mi aldea usamos su veneno para hacer un ungüento que nos rejuvenece, las conozco perfectamente  y estas no son serpientes.

 Mira esto que llevo aquí, mi abuela era una gran artesana de la jardinería, prensaba los pétalos de flores  y con ellos realizaba perfumes. Mezclaba distintas partes de animales para conferirles persistencias, como los excrementos de cachalote con resinas, el ámbar por ejemplo,  que se le atribuye capacidad de atracción sexual.  De ahí mi nombre, lo eligió ella para mí.

Ámbar tomó con sus manos un líquido que llevaba colgado al cuello en un diminuto receptáculo y frotó las manos de Wells.

-Cuando se acerquen a ti, haz que ellas huelan tus manos. Hice la prueba con dos de ellas y se pusieron a bailar y a sacar sus lenguas bifurcadas, pero no hicieron nada por atacarme, estaban como poseídas intentando seducirse una a la otra. No son serpientes Wells… las reconocería desde lejos, créeme.  Son los hombres de Arkabaz. Ha utilizado su magia negra para convertirlos en ellas. El Cetro está en peligro y nosotros con él.

Wells movió  la cabeza y resopló viéndose sin argumentos.

-Ahora hagamos como ellas, reptaremos hasta llegar a donde están nuestros compañeros y avisarles. No sé por qué razón las serpientes no avanzan hacia nosotros. Parecen empeñadas en esperar algo… ¿Será la orden de Arkabaz?

 Los acompañantes del cetro quedaron atónitos con las explicaciones de Ámbar.

Longoria se levantó suavemente y palideciendo, exclamó.

-¡Los vientos dicen que se avecina una gran batalla, que escuchan blasfemias, gritos, amenazas! ¿Pero, donde están?

A lo lejos y mientras el sol empezaba a iluminar con sus primeros rayos, unas siluetas se desdibujaron en el horizonte. Venían raudas hacia ellos y descubrieron con horror como las lenguas de aquellos seres endemoniados parecían látigos sobre su piel. Gélido fue el primero en ser lanzado por el aire y quedar inmóvil sobre un lecho de hojas secas. Al instante aparecieron unas serpientes y se posaron sobre él.

Ámbar intentó apurar las últimas gotas del frasco sobre los tres o cuatro primeros  tentáculos del Dios Amorfo…

-Bueno ya no hay más… ¡Eres una excepción, con tantos tentáculos que untar! Exclamó, mientras este se abalanzaba hacia Gélido y dispersaba a las serpientes con sus tentáculos. Como había previsto Ámbar, estas se dispusieron a bailar alrededor unas de las otras, ocasión que aprovechó el Dios Amorfo para llevarse a un lugar oculto a Gélido, mientras se recuperaba.

Una sacudida de un ala de un dragón derribó al suelo a Ámbar. Inmovilizada vio horrorizada, como una decena de serpientes se acercaban a ella. Con sus manos sobre la arena se dio cuenta que el perfume tendría menos olor. Sacó fuerzas de flaqueza y cogiendo un puñado de arena intentó tirarla a los ojos de dos de ellas, las más cercanas…estas seguían reptando impasibles.

Uno de los dragones sacó una lengua  larga y horripilante,  este escupió fuego produciéndole quemaduras en uno de sus brazos y el rostro. Ámbar se echó las manos  hacia él y gritó enfurecida.

Cogió una de las piedras que estaba cerca y aplastó a las serpientes que ya estaban casi a punto de reptar  por sus pies. Fue en busca de dos caballos e hizo que estos golpearan con sus cascos herrados sobre ellas, los alaridos de estas se mezclaban con el ruido ensordecedor de los dragones escupiendo fuego y quemando y arrasando todo a su paso. Seleis horrorizada, desde donde estaba quiso ayudar e  invocó a la lluvia y esta inmediatamente apaciguó el fuego devastador.

Involucrados en la batalla, unos intentando salvar la vida y proteger el cetro y  los otros intentando arrebatarles lo uno y lo otro, no advirtieron que una nueva  gran silueta se recortaba en el cielo acercándose a ellos.

Lucius y Amorfo habían pasado a la acción en cuanto descubrieron que el olor de sus manos y tentáculos, había desaparecido. Al principio les había parecido hasta gracioso esperar que se acercasen las serpientes y Lucius  enseñando sus manos gigantes, contemplaba divertido como las serpientes se erguían contorneándose lascivamente. Era lo más exótico y emocionante que había vivido en esta aventura.

Longoria quedó petrificada cuando uno de los dragones se convirtió en una bella mujer y el mago Arkabaz bajó junto a ella, portando en sus manos una espada.

El viento quiso arreciar y pareció por un momento que la lluvia golpeaba fuertemente el rostro de los presentes.

La silueta que se acercaba se hizo visible y Longoria y sus acompañantes vieron como los rostros de Arkabaz y la joven Trindillia se desencajaban por la sorpresa.

-¡Tiningnan! -Exclamaron ambos al unísono.

Esta sobrevolaba sobre ellos con Mikorno, mientras Ámbar seguía con el caballo galopando y matando sin piedad a los soldados convertidos en serpientes.

-Así es, mi querido esposo y hermana. He vuelto a la vida, después de ser enterrada viva. No me ha costado mucho encontraros, huele a distancia la maldad que alberga vuestros corazones.

 Con mirada desafiante, se enzarzaron  en una discusión, mientras Wells y los suyos daban la espalda y huían después de una mirada de soslayo de la joven hacia ellos.

Wells supo captar dicha orden, sin embargo cuando se alejaban  el cetro pareció iluminarse… y este se detuvo en seco.

Abrió su jubón y con sorpresa vio, como una de las serpientes se había enroscado en el cetro.

-¡Maldita sea tu suerte!- Gritó cogiéndola por la cola, y golpeándola con furia contra una roca.

Al girar la cabeza, vio como Ámbar acariciando su colección de dagas se colocaba estratégicamente detrás aquel grupo.

 Trindillia  miró  a Tigninan y se apresuró a decir.

-Las dos siempre  luchamos por lo mismo. La rivalidad significaba competencia, ambas queríamos conseguir al mismo hombre y a la vez el poder nuestras manos…

-No Trindillia te equivocas… quédate con mi adorado esposo. –Recalcó Tigninan con énfasis las dos últimas palabras, añadiendo. Hermana mía…

-De poco me valdría decirte que me he arrepentido de mis actos. El día que la conciencia se instaló en mí sin ser invitada y tu recuerdo  me atormentaba cada noche, no sabía yo misma si eran reales o fruto de una mente enferma.

-No me vas a conmover Trindilla con tus palabras, he venido a saldar una deuda y dejaré mi vida en ello...   

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • ¡Lucía!, me he dado cuenta hoy de que tenía pendientes las valoraciones de tu capítulo y el de Roberto. Los leí en su momento pero dejé las valoraciones sin hacer y han pasado siglos.Lo siento, a veces me despisto ;) Me ha gustado mucho tu aportación y espero ya intrigada la resolución de la historia, a ver qué pasa al final...¡Saludos compañera!
    Pues continúa la historia, me he imaginado la escena del señor de las Tinieblas abriendo pozos para contemplar lo que pasa y me ha parecido magnífica, y sobre todo esa pequeña ayuda que representa Tiningnan a nuestros portadores del cetro. Ahora a leer el capítulo que nos ha dejado Roberto, Saludos!
    Antes o después tenía que aparecer el señor de las tinieblas, y parece que el cetro podrá ser usado por alguien finalmente. Ya solo quedan dos capítulos por escribir y mucho por resolver. Veremos qué final nos traen los dos últimos compañeros. Un saludo.
    Buen capítulo, Lucía. Yo que pensaba que a estas alturas ya nadie iba a introducir más personajes y llegas tú y nos muestras a la esposa de Arkabaaz enterrada en vida por él mismo y la hermana de esta. También sacas a la palestra al señor oscuro, bien hecho, ya era hora. Aunque me hubiese gustado conocerlo más físicamente; no nos has dado muchos detalles. Por ponerte un pero, decirte lo mismo que Amets, que tienes varios errores en los tiempos, algunos despistes ortográficos y que los diálogos al no estar bien construidos (los guiones, las acotaciones, etc) la lectura en algunos párrafos se hace dificultosa. Pero nada que no se pueda arreglar con una revisión rápida! Saludos!!
    Buen capítulo Lucía. Tan solo unas observaciones de compañero a compañera: En algunos párrafos se producen diferencias en los tiempos verbales en un mismo momento de la acción que despistan un poco la lectura. También algunos despistes ortográficos y de léxico de esos que a todos se nos escapan y que tal vez deberíamos revisar mejor. Por lo demás, lo dicho: Un buen capítulo con acción, suspense y ese puntito de terror psicológico -¿a quien no le aterraría despertarse entre serpientes?- Me ha gustado mucho ese "As" bajo la manga que nos has sacado respecto a la complicada vida sentimental de Arkabaz. Un abrazo y... Continuemos avanzando hacia nuestro destino. A ver que nos aguarda...
    Creo que la historia no avanza mucho en este capítulo. Nos presentas otro personaje pero lo del cetro no avanza. Me ha gustado porque es muy fácil de leer y muy ameno, pero siempre has dejado muchas preguntas para después
    Bueno la cosa se pone algo complicada con un nuevo personaje y una batalla tan extravagante. Estamos a dos capítulos del final y nadie sabe cómo pueda terminar esto. El estilo narrativo es muy dinámico y lo único que cambiaría sería lo de utilizar sr. por Señor. Gracias Lucía, me pones complicada la siguiente jugada. Ya veremos que tal nos sale
    Se acerca el desenlace final de la batalla por la posesión del cetro entre las fuerzas del Bien y del Mal. Capítulo ameno y entretenido con la aparición de un nuevo personaje, Tigninan, y el encarnizado enfrentamiento con los serpenteantes y lujuriosos esbirros de Arkabaz.
    Mira por donde hemos tenido el placer de conocer al mítico señor de las tinieblas y descubrimos una ex de Arkabaz y una hermana que se le birló el mago a la esposa. Al final sexo y celos, como la vida misma. Repelús me ha dado eso de las serpientes con la mania que las tengo, solo de imaginar que me despierto rodeado de ellas ya me da algo. Entre Roberto y amets tendrán que rematar la faena y parece que si, que vamos a llegar al final, lo cual me congratula mucho, todo sea dicho, aunque dos de los compañeros (as en este caso) hayan rescindido la última colaboración. Pero bien está lo que bien acaba. Nos dejas con toda la intriga, Lucia, a ver como la resuelven.
  • Dicen qué hacer reir, es más dificil que hacer llorar, y es lo qué he querido intentar, ver si realmente me puedo adentrar en el dificil mundo de la comedia. Os dedico este monólogo qué escribí un día qué estaba un poco cómica...os lo dedico a todos mis compañeras/os virtuales.

    PARA TODAS MIS COMPIS DEL HOSPITAL Y DE LA RESIDENCIA, PERO SOBRE TODO PARA AQUELLAS PERSONAS QUE PASAN POR NUESTRAS VIDAS, DECIRLES QUE SIEMPRE TENDREMOS ...UNA SONRISA PARA ELLOS. ¡CUIDAR VUESTRA SALUD, PORQUE ES LO MÁS IMPORTANTE QUE TENEMOS!

    A mi queridisimo hermano " Javi"... a quién este fin de semana se lo dejé leer, y esbozando una sonrisa, me dijo...ufff visto así, parece que me caí desde un avión...

    Os prometo que para el próximo relato, me atreveré con uno de humor, pero dejarme que le dedique este, a esas personas que necesitan una nueva ilusión en su vida...GRACIAS.

    Se la dedico a la persona que me acompaña en los avatares de mi vida, muchas gracias por estar ahí, sin tí no sería la persona que soy. Te quiero!!!

    Hoy me levanté con la sorpresa, de que mi relato " la caja de las suertes" había sido premiado como el relato ganador del mes, me siento tan feliz, que he querido compartir mi alegría, con todos vosotros... a " mi saco de amigos " porque todos me habeis ayudado a dar un gran paso hacia adelante en mis ilusiones... muchas gracias, os dedico este nuevo relato, para que " el valor de la amistad " nos acompañe siempre...

    mis más bellos recuerdos, son de mi infancia, por eso intento plasmar en todo lo que escribo, retazos de ella... brindemos en este año que comienza, que nunca dejemos de ser niños... por vosotros !!!

    Quien de nosotros, no tiene esos recuerdos de infancia, dificiles de olvidar, y bonitos de recordar en estos días mágicos que se avecinan... a todos vosotros, que paseis unas felices fiestas navideñas.

  • 118
  • 4.55
  • 236

Me gusta escribir para transferir a la realidad cosas positivas. Y en esta balanza de la vida además de obligaciones compartimos aficiones.

Tienda

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta