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2 min
Nuestro cerebro, la biblioteca de nuestra vida.
Reflexiones |
28.04.15
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Sinopsis

Somos un gran almacén de recuerdos, una biblioteca de nosotros mismos a la cual siempre podemos acudir cuando necesitamos ayuda.

Vivimos a lo largo de los años diferentes historias que nos dejan mella en el corazón.

A veces son recuerdos buenos que al repetirse tras el tiempo con personas diferentes lo disfrutas más intensamente que la primera vez porque ya conoces el placer que tu cerebro envía a tu sistema nervioso, pero por lo contrario, cuando es un recuerdo o sensación mala que se nos quedó grabada en el disco duro emocional es como si aquella herida ya suturada volviera a escocer sumándose a lo que sentimos en el presente.

Al revivir una experiencia mala, activamos nuestro escuadrón de defensa, quedándonos bloqueados sin saber muy bien como solventar ese “error”. Usando la memoria de la lección que teníamos aprendida, podemos incluso sentirnoss de repente carente de toda emoción, vacíos. El dolor o malestar anímico nos presiona para encontrar una solución rápida al problema, creando nuevas equivocaciones hasta dar con la clave, sintiéndonos ridículos ante las obras dramáticas que somos capaces de interpretar, sin ser actores ni mucho menos, dirigidas por nuestro enfado.

Para sentirnos mejor parece que todo vale, olvidamos que nuestras acciones o decisiones pueden afectar a otras personas, en el fondo no podemos evitar ser seres egoístas, pero no sé hasta que punto podemos aguantar ese juego.

En el transcurso de esa salvación interior aprendemos a conocernos un poco más a nosotros mismos, probamos el límite de nuestra paciencia y cordura, y sobretodo nos recordamos a nosotros mismos qué es lo que queremos y qué no o quienes somos.

Deberíamos tener un botón de emergencia para poder formatearnos a nosotros mismos o quizás lo interesante es recordarlo todo.

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