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3 min
Olor a libertad.
Reflexiones |
19.08.15
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Sinopsis

Reflexión a modo de historia de la libertad. Dedicado a todos aquellos que andan en su búsqueda. Espero que os ayude a encontrarla.

Olía la libertad a cada paso que daba. Lo sentía en la cara rozando sus mejillas, en sus manos como si formara parte de sus delgados dedos, en su estómago como si habitase dentro de él. Esto le daba fuerza y convertía su débil caminar en pasos de plomo sintiéndose todopoderoso. La naturaleza lo rodeaba , los árboles se alzaban majestuosos abriéndole camino mientras que los grillos y el viento que azotaba las hojas caídas, producían una música que le parecía celestial. Encontró un pequeño claro entre toda la maleza desde donde se escuchaba el murmullo del agua correr. Vio una gran roca y se aproximó. Desde ahí contempló un paisaje único, pocos o nadie se atrevería a decir, habría observado ese panorama perdido de la mano de Dios. Un riachuelo unos metros más abajo, se habría paso entre las montañas para caer con libertad en un lago y proseguir su curso. Sin pensárselo dos veces, se sentó en la piedra y cerró los ojos. Amaba la libertad que la vida le había regalado, sus aventuras en solitario y acompañado por fieles amigos, la oportunidad de vivir momentos como aquel. Sin embargo, sentía su alma viva pero vacia. ¿Qué me falta?, preguntó al viento. ¿Qué soy? ¿De dónde provengo? Esperó una respuesta que volara entre los árboles pero nada apareció. Ni un solo ruido, ni la dulce voz de los pajaros cantando ni el aire correteando por el cielo. De repente, se sintió solo, abandonado, perdido. Un sentimiento de angustia recorrió todo su cuerpo. Y tuvo miedo. Miedo a vivir en soledad, miedo a morir sin alguien que le cogiera de la mano, pero sobre todo, miedo a vivir. Se dio cuenta que nadie lloraría por él, que si se lanzaba en ese mismo instante al vacío, nadie se percataría. Y odió la libertad hasta lo más profundo de su ser. Sería un alma libre pero no se sentía como tal. Olfateó la libertad y le llegó un olor a descomposición. ¿Siempre había tenido ese perfume tan nauseabundo o era en ese momento? ¿Qué pasa, libertad? ¿Por qué me haces esto? ¿Dónde puedo encontrarte? ¿Dónde puedo acallar mi sufrimiento? De nuevo, no obtuvo respuesta. Comenzaba a ponerse nervioso él, la persona más tranquila que existía y aquello no era bueno. Sentía su respiración agitada, su cuerpo oprimido por la libertad. ¡Tantos años buscándote y no puedo alcanzarte!, exclamó. De pronto, unas palabras que había leído en cualquier parte y en ningún sitio, se hicieron hueco en su mente tratando de salir con vida del lugar donde habían estado atrapadas. Y gritaron por todo su ser: "Un hombre se siente verdaderamente libre cuando encuentra la jaula perfecta en el cuerpo y corazón de una mujer ." Retumbaron cual eco en una cueva pero haciéndose cada vez más fuerte el ruido. Y lloró como nunca lo había hecho por no tener esos barrotes alrededor de su cuerpo que le dieran su ansiada libertad. De esta forma, desparramó hasta la última gota de agua de su invencible cuerpo, para no quedar de él ni sus sueños. Nadie volvió a saber de él.
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  • Muchas gracias Txus. Aprecio mucho los comentarios. Nunca me habían dicho que escriba con finura. Bueno es saberlo. Un saludo!
    Bastante poético y hermoso. Me ha gustado el concepto, esa búsqueda que en sí misma le estaba gritando que su libertad era auto-engaño. La libertad en una jaula hecha mujer... bastante profundo.
    Buena reflexión, a veces la libertad la encontramos en los brazos de otra persona. Nos leemos
  • Mis amigos me han pedido tantas veces que cuente esta historia que al final he tenido que escribirla. Como dicen ellos, lo que no me pase a mí, no le pasa a nadie. Roma, no lo dudes, nos volveremos a ver.

    Siempre he pensado que los aeropuertos tienen la capacidad de juntar y separar a personas en tan solo un instante. Esta historia va dedicada para el chico que conocí hace poco en uno. Todo un placer y hasta que otro aeropuerto nos vuelva a juntar.

    Reflexión a modo de historia de la libertad. Dedicado a todos aquellos que andan en su búsqueda. Espero que os ayude a encontrarla.

    Aquí esta la parte dos... si gusta, habrá tres.

    Esta es la primera parte. Si gusta subiré más.

    Hacia tiempo que no escribía. Espero que os guste

    Este micro lo escribí hace unos meses cuando una de mis amigas se estaba sacando el carnet de conducir. Va dedicado para ella.

    El arrepentimiento en el lecho de muerte cambia el destino del alma.

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