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10 min
Pararrayos
Amor |
01.07.15
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Sinopsis

Javier quien acaba de morir se encuentra ante una peculiar situación relacionada con la reencarnación.

El sonido de la lluvia peleaba por hacer notar su presencia frente al alboroto que hacia la sirena de una ambulancia y a los murmullos de las personas que en cierta manera ignoraban su presencia. De vez en cuando un rayo se escuchaba como un rugido que parecía reclamar atención, pero nadie quiso escuchar su reclamo, lo que había pasado era más interesante que aquella tempestad.

Un coche deportivo había chocado contra los laterales de un tráiler de carga que se había salido de control, el antes objeto de alto valor no era más que un pedazo de chatarra y fierros retorcidos. Las personas de la ambulancia se encargaban de atender al chofer del tráiler quien solo parecía haber recibido un daño menor.

  • ¿Por qué no se encargan de las personas dentro del coche? Pregunto con cierta desesperación una voz que no se escuchó.

Por fin algunas personas se acercaron a los restos del coche que parecían haber cobrado la figura de un monstruo de metal.

  • Vaya hasta que al fin alguien se dispone a hacer su trabajo.

Una chica tenía algunos documentos en sus manos que protegía de la lluvia y en su chaqueta se leía "Forense", platicaba con uno de los policías intentando averiguar como una noche que se reportaba sin problemas había culminado en tan macabro incidente. La historia no era muy diferente de las que siempre rodean estos accidentes, un chofer que por alguna razón perdio el control de su vehículo y había segado algunas  vidas que simplemente estaban en el momento equivocado.

La chica rejunto por las víctimas, un hombre alrededor de los 30 años y una chica en los 22 años, no hubo siquiera necesidad de revisar una oportunidad de vida. De nuevo la chica pregunto por más información, el policía le hizo saber que la chica no portaba ninguna identificación y que por sus ropas muy probablemente se trataba de una prostituta.

  • ¿Una prostituta? Ella solo trabajaba en un bar y yo solamente la llevaba a su casa. Reclamo una voz masculina al oír la acusación del policía.

Del hombre le informo su nombre: Javier Marques un joven con un trabajo burocrático y demás trivialidades que se perdieron en el reporte.

  • Ah, es entonces lo que sucedió. Dijo Javier mientras por fin se daba cuenta que es lo que había pasado.

Javier Marques o al menos lo que había quedado flotaba por encima de la escena de su muerte mientras intentaba digerir y aceptar que había muerto. Contrario a lo esperado, el hecho que ahora estuviera en tal particular posición no precio asustarle. Por alguna razón se mantuvo calmo mientras la cruenta recuperación de sus restos era realizada por bomberos.

El en realidad se sintió curioso en parte, ¿Qué había pasado? Su situación actual parecía sacada del algún viejo libro de terror.

  • Vaya hasta que al fin te encuentro. Un a segundo voz menciono aquello y deposito su mano en el hombro de Javier.

Javier reacciono rápidamente ante la voz y el contacto que ahora le hacían compañía y por un segundo todo le pareció un mal sueño que había tenido y justo ahora alguno de sus compañeros venia para despertarlo. No era tal su suerte, frente a él estaba un hombre que se veía en la misma edad que él, más fornido y con un físico que demostraba cierta autoridad. Vestía una larga gabardina de color negro y un traje en tonalidad grisácea debajo del mismo. Bien esa clase de atuendos no le eran extraños, debido a su trabajo era un disfraz que él veía casi a diario. Una sonrisa casi cínica y que causaba cierta desconfianza se dibuja en su rostro.

 

El ahora extraño invitado se alejó de Javier y comenzó a moverse mientras caminaba por encima del lugar del accidente, apuntaba y se acercaba a las personas. Parecía mencionar algunas cosas que Javier no logro escuchar y exhibía un comportamiento curioso como si de un niño se tratase. Aun tras todo el bizarro escenario Javier no había reaccionada con susto o sorpresa pero el hombre que había aparecido le causó cierta inquietud y por su mente paso alguna idea.

  • ¿Puede que el haya muerto también? Se preguntó a si mismo mientras miraba alrededor en busca del algún otro accidente.

También al indagar en esto se dio cuenta de algo, ¿Dónde estaba la chica? ¿Dónde estaba Amelia? Giro la cabeza buscando a la chica sin encontrar señal alguna viva y lo único que encontró fue al hombre de gabardina, frente a él manteniendo una sonrisa diferente a la de antes; esta vez era obvia la malicia que se escondía ante tal gesto.

  • Oh claro!! Debes de buscar a la chica, no te preocupes que ya me encargue de ella. Respondió el hombre casi como si hubiera adivinado las intenciones de Javier.
  • ¿Te has encargado de ella? ¡¿Qué le has hecho?! Respondió Javier alterado por el tono en que aquel hombre lo dijo.
  • Tranquilo muchacho que solo he venido a recuperar una de mis almas y un fallo que tuve.
  • Pensar que debo de volver a moldearla,  yo que pensaba que por fin había encontrado un método mejor. Se decía a si mismo con cierto desánimo.
  • ¿Qué eres? ¿Qué…? Intento preguntar Javier pero fue interrumpido por el hombre.
  • Mi nombre ustedes los humanos no pueden pronunciarlo ni siquiera escucharlo. Lanzo una mirada intimidante a Javier quien retrocedió. -  Así que si tuviera que usar uno me gustaría que me llamaras Frank. Respondió tras pensarlo un poco.
  • Lo inverosímil de la situación por fin alcanzo a Javier cuyo temple se fue desmoronando ante el extraño ente que estaba parado frente a su ojos, aun así sabía que debía tener cuidado, sus instintos le decían que esta persona era muy peligrosa.
  • Entonces Frank, puedes dejarme hablar con Amelia necesito decirlo algo.
  • Ya te he dicho que me encargare de ella así que no insistas ahora lo que debo pensar es a que nuevo cuerpo llevare tu espíritu, aunque tu vida fue algo aburrida no creo que sea necesario hacer cambio alguno. Dijo al aire Frank.
  • ¿Llevar mi espíritu a otro cuerpo? ¿Te refieres a algún tipo de posesión demoniaca?
  • Vamos que sé que tengo la pinta de ser una persona extraña pero no hago esa clase de juegos macabros. Se defendió Frank a si mismo quien era consciente de su aura de bicho raro. – Más que posesión, yo diría que se llama reencarnación.
  • ¿Reencarnación? ¿Entonces volveré a vivir? Pregunto Javier con cierta alegría.
  • Si es el caso quiero que a mí y Amelia nos dejes lo más cercano así no tendré problemas en encontrarla. Javier lucia alegre por su petición e ignoro a quien estaba pidiendo tal capricho.
  • De nuevo Amelia, tal vez debí ser un poco más claro cuando dije "encargarme" de ella significa que desechare su espíritu después de todo resulto ser "Un árbol debajo de una tormenta eléctrica". Declaro Frank a Javier de quien su alergia desapareció poco a poco.
  • Oye espera un poco como que la vas a desechar, y que es eso de un estúpido árbol. Respondió exaltado Javier. Además no  tienes derecho sobre su vida.
  • Tengo el derecho si yo la cree al igual que a ti. Interrumpió a Javier y se cruzó de brazo

Javier se quedó expectante ante la declaración de Frank pero intento dominar su realidad después de todo quien era esta persona quien se hacía llamar su creador. Frank se acercó y lo golpeo directamente en el pecho. Pero su puño lo atravesó, tal gesto lo había hecho con el fin de desmostarle lo real que era la situación que pasaba.

  • Además sería muy cruel permitir que volviera a reencarnar. Dijo Frank al retirar el puño y agachar la mirada.
  • ¿Por qué seria cruel darle otra oportunidad? Ella murió por mi culpa si es el caso entonces deja que ella viva. Exclamo Javier quien fue consumido por su culpa.
  • Incluso si me ofrecieras tal trato no hay razón para hacerla sufrir de nuevo, veras ustedes como espíritus tienen ciertos eventos en cada reencarnación que suelen repetirse. Situaciones muy específicas en el caso de ella…. Bueno no son lo más agradable que te puedas imaginar.
  • Aun así… Quiso argumentar algo Javier cuando Frank puso su mano en la cabeza de Javier
  • Parece que hará falta que te lo muestre.

Lo que vio Javier fue una vista muy rápida a la existencia de la chica que recibía el nombre de Amelia, tal y como Frank había dicho su vida no había sido más que una desgracia tras de otra. En efecto traerla de vuelta solo significaría torturarla de nuevo.

  • Además si intentas sacrificarte por la culpa que sientes, te aclaro que fue ella quien te mato.
  • ¡¿Eh?! ¡Pero he sido yo el que ha chocado! No me vengas con esa mentira. Se alteró Javier tras ver la vida de Amelia.
  • Te lo dije antes es un "Árbol debajo de una tormenta eléctrica", es decir atrae los rayos y es destrozado por ellos, así también quien intenta acercarse a protegerse debajo de sus hojas termina destrozado también.

Javier por fin se quedó en silencio tras escuchar a Frank, le venían a la cabeza las imágenes de la vida de Amelia: Huérfana, enfermiza, vendida sexualmente a temprana edad, abortos y golpizas. De entre todo ello algo noto que Frank se había limitado a mencionar, si tal existencia era simplemente insoportable porque ella seguía luchando. El hacía referencia a porque simplemente ella no termino con su vida, ¿Por qué aun trabaja y cantaba en ese bar de muerte? ¿Por qué aun podía sonreír cuando a él ya se le habían acabado las razones para vivir?

  • Si ese es el caso entonces te propongo algo Frank. El aura en Javier había cambiado y un tono de voz amenazante velaba en sus palabras.
  • Si ella es "Un árbol debajo de una tormenta eléctrica" entonces yo seré un "Pararrayos".

Frank en realidad no entendió las palabras de Javier pero negó con la cabeza a la oferta.

  • No sé qué estés planeando pero será mejor que nos ya nos marchemos de aquí, no eres el único espíritu que debo recuperar y aun debo de asignarte un cuerpo.

Javier se había acercado a Frank lentamente mientras él decía cuan ocupado estaba y cuan problemático era el proceso de deshacerse de un espíritu.

  • Yo te ahorrare el trabajo, déjame regresar junto a Amelia. Yo me ocupare que ningún rayo le alcance. Dijo al poner su mano en el hombro de Frank.
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  • Como adultos muchas veces tememos a la verdad, a las consecuencias de nuestros errores y terminamos refugiándonos en la mentira. Deseando imperativamente que todo se olvide y que podamos seguir nuestra vida sin afrontar lo que pasó. No es diferente con los niños quienes muchas veces mienten para evitar ser regañados y en su pequeño mundo al final desean que mágicamente alguien borre sus errores.

    Una pequeña reflexión

    Frank dijo no dar ventajas pero parece que no contaba con cierta pareja.

    Un trato cerrado y una prueba imposible.

    Javier quien acaba de morir se encuentra ante una peculiar situación relacionada con la reencarnación.

    Una mentira al final es una mentira. Pero el tiempo puede cambiar la naturaleza de la misma en verdad.

    Ulises se reúne con una amiga de la infancia, con la cual empieza a recordar su infancia y sus amigos. Pero sus recuerdos le llevan de vuelta a un sentimiento que parecía ignorar.

    Missen y Dei hasta ahora les ha surgido un problema que no han podido resolver por su cuenta por lo que terminan accediendo a una pagina virtual donde tal vez puedan encontrar una solución.

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