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9 min
Pararrayos II
Amor |
02.07.15
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Sinopsis

Un trato cerrado y una prueba imposible.

 

Incluso el ente que se hacía llamar Frank se vio perturbado por la mirada similar a la de un lobo que ahora provenía de Javier.

  • ¿Podrías dejarte esa mirada? No me dejas pensar claro. Señalo Frank y suspiro.
  • Escucha por más que digas que la protegerás no solo depende de ti, su espíritu fue moldeado de esa manera.
  • Se bien que es mi culpa si yo moldee el espíritu y por ello debo de evitar cualquier otro daño que pudiera hacer o recibir. Dijo arrepintiéndose como si le hubieran regañado.
  • ¿Alguna vez lo intentaste? El regresar un árbol debajo de la tormenta a la tierra. ¿No te da curiosidad?

Javier había logrado atraer levemente la atención de Frank que giro su cabeza hacia Javier con cierto brillo en los ojos.

  • Apuesto a que puedo hacer que ella sobreviva mucho tiempo más que el que vivió en esta vida. Declaro Javier tremendamente seguro de sí mismo.
  • ¿Yo que gano con ello? Contesto Frank que lucía cada vez más interesado en la propuesta.
  • En realidad, nada. Pero tampoco pierdes nada.
  • Aunque… Pauso un momento Javier.
  • ¿Aunque? Repitió Frank.
  • Si dijera que ganas algo, eso sería entretenimiento y te librarías del trabajo de deshacérsete de ella.
  • Puede que lo que propongas sea interesante muchacho pero hagamos esto más interesante.

Frank se acercó Javier con una clara sonrisa en el rostro, Javier nunca bajo la mirada y de hecho sabía que tenía el espíritu de Amelia ganado por la actitud que Frank mostraba.

  • Está bien si es el caso acepto tu opción de entretenimiento, pero…
  • ¿Pero? Dijo Javier quien sabía que algún tipo de trampa le propondría Frank es pos de hacer esto un poco más interesante.
  • Solo pondré un tipo de clausula en nuestro contrato.

Frank le susurró al oído a Javier quien a la vez sonrió de manera maliciosa al escuchar la propuesta.

  • ¿Entonces, tenemos un trato Javier? Dijo Frank mientras extendía su mano a Javier y le llamaba por primera vez por su nombre.

Javier no dudo en ningún momento en cerrar el trato pero antes de tocar la mano de Frank, se detuvo a escasos centímetros.

  • Espera, si tú vas a poner esa cláusula entonces pido algún tipo de ventaja al inicio.
  • Da igual Javier pero está bien. ¿Qué quieres?
  • Quiero que tenga la misma fecha de nacimiento, no como parientes además que nos encontremos en el mismo hospital.
  • Vaya sabía que no debía tomarte por un tonto, está bien.

Esta vez Javier cerró el trato con un fuerte apretón de manos y en ambos una sonrisa que indicaba que sabían algo que el otro ignoraba.

Esa misma noche en el hospital del pequeño pueblo Valle Pardo la joven pareja formada por Alberto Cruz y Cecilia Torres se enorgullecían de su primogénito que tras varias horas de parto había nacido.

Todo el procedimiento había terminado y el pequeño se encontraba ya en la sala de recuperación junto a otros bebes. La feliz pareja veía tras el vidrio al pequeño que durante tanto tiempo habían esperado.

  • Sabes algo mi amor, me preocupa un poco nuestro pequeño. Señalo Cecilia con tono serio cuando por fin pudo apartar su mirada de su pequeño.
  • ¿Qué? ¡¿Que te preocupa?! Es que has sentido que algo ha salido algo mal durante o el parto o eres tu quien se siente mal. ¡Un doctor por favor alguien que me ayude! Alberto había armado tremendo escandalo al escuchar las palabras de su joven esposa.
  • Tranquilo, aún no he dicho nada y ya estas vuelto un desastre.

Cecilia golpeo con el codo a su esposo para tranquilizarle y que dejara de molestar los demás pacientes.

  • En serio me preocupa que nuestro pequeño haya sacado tu nerviosismo. Dijo Cecilia mientras giraba a su esposo y le sonreía.
  • Alberto por fin respiro tranquilo al entender que se trataba de otra de las bromas de su esposa.
  • Si tal es el caso a mí me preocupa que sea tan relajado como tú. Esta vez era Alberto quien intentaba bromear con Cecilia.
  • Ah claro, supongo que preferirías una actitud como la de mi papa.

Alberto trago saliva al recordar al padre de Cecilia que le había hecho la vida imposible desde que ellos salían.

  • Incluso si algo de la actitud de tu padre llegara a colarse en nuestro pequeño, igual yo solo tengo algo que decirte.

Abrazo a Cecilia fuertemente y planto un cálido beso en su frente.

  • Gracias.

Una enfermera se acercó a la joven pareja que se había sonrojado un poco por su muestra de amor en público. Les pidió que les acompañara a llenar alguna clase de registros.

Alguien más había observado toda la situación desde una vista aérea, Frank se encontraba por encima de la sala de observación de los pequeños.

  • Mira qué clase de suerte tienes Javier, busque una familia sencilla para él y termina con unos padres de este tipo. En serio tiene suerte.
  • Aunque para Amelia no ha ido tan bien.

Al lado del lugar donde el recién reencarnado Javier estaba se encontraba una pequeña recién nacida dentro de un equipo que le ayudaba a mantenerse viva. Amelia había nacido de manera prematura y muy débil incluso para realizar algunas funciones vitales. No solo eso su madre estaba casi al borde de la muerte debido a una complicación durante el nacimiento.

  • He escogido a una pareja que también se veía bien para su nacimiento, aun así su mala suerte ya parece desde ahora.
  • Oye espectro, una voz escucho y Frank respondió al llamado.
  • ¿Qué tal espectro? Disculpa que haya entrado a tu territorio es solo que he venido a dejar a un par de espíritus.

Una chica más joven que Frank se acercaba a él, algo más enérgica y que usaba un largo vestido victoriano que casi le hace tropezar.

  • Debes de dejar de usar esa ropa espectro. Señalo Frank a la chica que casi tropieza.
  • Yo no digo nada de esa vieja gabardina que pareces que robaste a un vagabundo así que deja en paz mis gustos.
  • Está bien, está bien. Se disculpó Frank y devolvió su mirada a los recién nacidos.
  • ¿Son esos dos los nuevos espíritus que trajiste? Apunto con la larga sombrilla la chica a los dos niños.
  • Si, la pequeña en el equipo de ahí y el varón que se encuentra a su lado.

La chica les observo un momento e incluso se acercó para observarles mejor. Regreso junto a Frank y le golpeo en la cabeza con el paraguas.

  • ¡¿QUE TRATAS DE HACER IDIOTA!? Reclamo la chica a Frank.

Frank fue derribado por el impacto, casi es dejado inconsciente. La hasta ahora frágil apariencia de la chica se había desvanecido junto con la actitud que ahora presentaba hacia Frank.

  • Sabía que no podría engañarte, dijo aun medio inconsciente Frank aun en el suelo.
  • Creíste que no me daría cuenta, ¡¿Por qué has dejado reencarnar a un "Árbol debajo de una tormenta eléctrica"?! Además en un hospital junto a otros recién nacidos sabes bien que su mala suerte podría matar a todos aquí.  

La chica amenazaba con moler a golpes a Frank quien se intentaba reincorporar del golpe anterior.

  • Espera un poco maldita sea, déjame explicarte al menos. En realidad no podía explicarle como es que había entrado en esa apuesta con Javier.

Frank le explico todo a la chica quien aún mantenía el paraguas en sus manos listo para matar a Frank si su argumento resultaba ser una idiotez. La chica suspiro tras escuchar el trato y juego que su compañero había tejido a espaldas de todos.

  • En serio debería amarrarte esas manos y encerrarte en una cueva. Dijo con furia la chica a Frank con una mirada asesina.
  • Pero bueno ya no hay nada que pueda hacer. Una vez que el espíritu está dentro ya no podemos intervenir hasta que muere. Dijo con voz seria mientras giraba a ver a la chica.
  • No te preocupes puedes que mi pequeño juego termine antes de lo que puedas imaginar.
  • ¿Por qué lo dices espectro? Una expresión de duda se dibujó en el rostro de la chica.

Frank pese a los regaños de la chica no había perdido vista de los recién nacido y había visto la mala suerte de Amelia entrar en acción. Una alerta de fuego en el área entrada había hecho que muchas de las personas de alejaran del lugar donde estaban los bebes. La única que había quedado era una enfermera que en su guardia se había quedado dormida.

Un pequeño que se había escapado de la mirada de los adultos había entrado en la sala de los bebes se paseó por el lugar y no despertó a la enfermera, en su pasear fue a dar con la conexión eléctrica del aparato que mantenía con vida a Amelia y como si de una desgracia fuese el pequeño lo desconecto y siguió con su paseo en el lugar.

  • Pese a que él ha dicho que la protegería, nada puede hacer a esta edad. Es por ello que le dije que era imposible.

Frank veía a la pequeña que cuya vida comenzaba a apagarse mientras nadie podía hacer nada.

  • Pensé que al menos me entretendrías un poc…

WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Un fuerte llanto hizo el pequeño Javier, un llanto incisivo al oído que tenía la intención de incordiar a cualquiera que lo escuchara.

Esto fue suficiente para que la enfermera saliera de su letargo y revisara al pequeño y que notara también que la conexión de vida de Amelia no estaba conectada.

Frank no podía dejar de sonreír a lo lejos, - Al parecer este chico realmente intentaba mantener su promesa.  

 

 

 

 

 

 

 

 

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  • Como adultos muchas veces tememos a la verdad, a las consecuencias de nuestros errores y terminamos refugiándonos en la mentira. Deseando imperativamente que todo se olvide y que podamos seguir nuestra vida sin afrontar lo que pasó. No es diferente con los niños quienes muchas veces mienten para evitar ser regañados y en su pequeño mundo al final desean que mágicamente alguien borre sus errores.

    Una pequeña reflexión

    Frank dijo no dar ventajas pero parece que no contaba con cierta pareja.

    Un trato cerrado y una prueba imposible.

    Javier quien acaba de morir se encuentra ante una peculiar situación relacionada con la reencarnación.

    Una mentira al final es una mentira. Pero el tiempo puede cambiar la naturaleza de la misma en verdad.

    Ulises se reúne con una amiga de la infancia, con la cual empieza a recordar su infancia y sus amigos. Pero sus recuerdos le llevan de vuelta a un sentimiento que parecía ignorar.

    Missen y Dei hasta ahora les ha surgido un problema que no han podido resolver por su cuenta por lo que terminan accediendo a una pagina virtual donde tal vez puedan encontrar una solución.

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