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8 min
Pararrayos III
Amor |
03.07.15
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Sinopsis

Frank dijo no dar ventajas pero parece que no contaba con cierta pareja.

 El llanto de Javier genero una reacción en cadena con los demás infantes y la enfermera aun somnolienta cuando intentaba conectar de nuevo el equipo fue aturdida por el ruido. El llanto de Javier también atrajo de vuelta todas las personas incluidos a sus padres. Alberto noto como la enfermera conectaba una vez el equipo pero no hizo caso alguno.

Un hombre un mayor que la pareja se acercó también al vidrio, parecía preocupado y buscaba en la pequeña habitación desesperado cuando al fin sus ojos encontraron a Amelia y suspiro aliviado.

Cecilia quien había visto la reacción del hombre no pudo resistirse a preguntarle algo, Cecilia siempre había sido muy curiosa por no llamarla entrometida pero siempre lo hacía con la mejor de las intenciones.

  • ¿Cuál es su hijo? Con un tono calmado y una sonrisa escondida amablemente en su gesto.

El hombre reacciono ante la pregunta, y torpemente señalo con el dedo a Amelia.

  • Es… es esa, la pequeña en la máquina. Dijo quebrándosele un poco la voz.
  • Es realmente preciosa dijo Cecilia al ver a la pequeña. Mientras sonreía.
  • Ella es realmente un milagro, nosotros creímos que la íbamos a perder durante el parto pero…- Comenzó a llorar.

Fue Alberto quien se acercó al hombre y le dio algunas palmadas en la espalda mientras el hombre no detenía en su llanto. Un doctor se iba acercando poco a poco a los tres.

  • Ejemm Señor Quiroga, me alegra informarle que su esposa ya encuentra estable en algunos momentos mas podría pasar a verla. Se dirigía al hombre que aún tenía las lágrimas en los ojos.

La noticia solo hizo que se quebrara completamente, al final las dos se habían salvado. Alberto le ayudo a reincorporarse y Cecilia le ofreció un pañuelo para limpiarse. Una vez más calmado procedió a hablar con el doctor.

  • Muchas gracias doctor yo le debo las vidas de las únicas cosas que he hecho bien en mi vida, yo no sé cómo agradecerle yo…
  • Por ahora sería suficiente con que me diga cómo es que va a pagar tanto el asunto de su hija como su esposa.

Un balde de agua fría había caído sobre el hombre cuya situación se volvió complicada habían venido al hospital algunos meses antes debido al prematuro nacimiento del bebe y aunque habían estado ahorrando para cubrir los gastos, las complicaciones durante el parto y el tratamiento extra para su esposa estaban fuera de su alcance.

  • Yo doctor por ahora podría solo pagar una parte de lo de mi hija pero si espera un poco yo podría pagarlo, si me da tiempo yo… (Estaba al borde del colapso).
  • En realidad necesitamos que realice ambos pagos de la manera más pronta posible no es barato el equipo con el que se mantiene a su hija y de su esposa, pues no es barato tampoco.

El señor Quiroga en realidad no tenía idea de lo que podía hacer incluso con un préstamo solo condenaría a su familia a una deuda que no podrían cubrir sino tras mucho años. Él no quería darle esa clase de vida a su recién nacida hija ni a su esposa que lo había salvado. El simplemente no podía.

  • Una pregunta doctor, ¿Dígame que tan necesario es la maquina en la que la niña esta? Alberto interrumpió la escena con su pregunta, con un tono amable.
  • Al menos un par de meses más, pero ¿Quién es usted?
  • Oh claro, una disculpa Alberto Cruz un placer.
  • ¿Y usted está preguntando por esto porque…?
  • Curiosidad, el Señor Quiroga es mi amigo y quisiera saber su situación financia. Se acerco al señor Quiroga y le tomo del hombro.
  • Si es el caso la niña requiere mantenerse junto al equipo durante día y noche sin interrupción o su vida se pondría en riesgo el mantenimiento del equipo es caro así que junto con la operación la suma debe de ascender a …
  • Espere un poco doctor, dijo día y noche sin interrupción. Si se detuviera el equipo dígame que daños podría haber. Preguntaba Alberto interesado.
  • Bueno debido al estado actual pues puede afectarse tanto su desarrollo físico como mental y pudieran haber algunas secuelas.
  •  Vaya entonces creo que podemos arreglar esto doctor, dijo Alberto con una sonrisa.
  • El asunto es sencillo mi cliente el señor Quiroga no demandara por negligencia al hospital si se encargan del tratamiento de su familia.

El doctor se extrañó ante el argumento de Alberto, de hecho nadie pareció entender la situación más que Alberto que mantenía su mirada de lobo en el doctor.

  • ¿Negligencia? ¡No venga con esas tonterías aquí!, el trabajo de mi equipo y de las personas en este hospital debe de ser pagado.
  • El duro trabajo como el como el de la enfermera que cuida a los bebes. Dijo y señalo a la enfermera que cínicamente había vuelto a dormir.
  • Incluso si hace mención a eso no hay motivo para declarar negligencia. Defendió el doctor y se mostraba furibundo
  • Si la hay, usted acaba de darme todos los motivos para declararla, la hija de este hombre que está en el aparato que la mantiene con vida. Podría sufrir alguno daño en el futuro debido a un descuido de su personal.
  • Nada de ello, puede que esta enfermera haya descansado un poco pero no ha puesto en riesgo a ningún infante.
  • ¿Por qué no le preguntamos al equipo? Hace un momento vi como la señorita volvía a conectar el equipo que mantiene con vida a esta pequeña. Como usted dijo pueden haber secuelas sin el equipo.
  • Eso es imposible revisaremos el equipo y usted dejara sus argumentos mediocres con el fin de no pagar.

El doctor los guio a la sala donde estaba el aparato y paso a ignorar a la enfermera. Se acercó al aparato y le mostro a Alberto y al Señor Quiroga que el equipo funcionaba y que su hija estaba bien.

  • Está claro puedo ver que el equipo y la pequeña está bien, pero hay un ligero detalle. Según ese equipo el tratamiento acaba de comenzar al menos hace 15 minutos.

El doctor reviso el equipo solo para confirmar lo que Alberto había declarado, en realidad no supo bien que reaccionar. Salió del lugar y les pidió un momento que el pequeño grupo regresara y les esperara en su oficina.

  • Señor Alberto por favor detenga esto, yo quiero agradecer a este hospital. Ya poder hacer algo con la deuda. Rogo el señor Quiroga quien se vio atrapado en la discusión y no había podido decir nada.
  • Ahora que ha dicho eso, mi intención de ayudarle solo se ha acrecentado. Dijo al hombre cuando escucho su intención de pagar al hospital.

Una enfermera apareció en el lugar y pidió la presencia de Alberto Cruz. Alberto abrazo a su esposa y solo le sonrió al señor Quiroga.

  • En serio porque no puede comportarse de esta manera. Comento al aire Cecilia mientras veía marcharse a Alberto.
  • Puede que esa actitud entrometida la haya sacado de mí, pero no le sienta mal. Seguía Cecilia pensando.
  • Disculpe en realidad lo siento creo que debería aceptar la situación de la deuda.
  • No se preocupe mi esposo podrá parecer un poco descuidado pero cuando está trabajando no hay quien pueda detenerlo. Rio Cecilia al señor Quiroga.
  • Oh! Por cierto mi nombre es Cecilia Torres me gustaría pedirle una disculpa, hemos entrado en su discusión sin su permiso aunque no ha sido con mala intención. Extendió su mano para saludar
  • No hay en problema pero en serio me sentiría culpable si algo saliera mal. Yo soy Víctor Quiroga igualmente un placer.

Frank en serio no podía estar más que interesado con la situación, no solo le había salvado la vida sino que financieramente le podían salvar también.

  • Has dicho que no le darías ninguna ventaja y aun así creo que te va a derrotar espectro. Dijo la chica del paraguas a Frank.

Frank solo sonrió expectante y en silencio mientras veía la situación.

  • Puedes que hayas podido sortear este primer obstáculo pero aún hay uno que no podrás evitar en el futuro Javier.
  • No puedes salvar a todos después de todo y eso te incluye a ti.
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  • Como adultos muchas veces tememos a la verdad, a las consecuencias de nuestros errores y terminamos refugiándonos en la mentira. Deseando imperativamente que todo se olvide y que podamos seguir nuestra vida sin afrontar lo que pasó. No es diferente con los niños quienes muchas veces mienten para evitar ser regañados y en su pequeño mundo al final desean que mágicamente alguien borre sus errores.

    Una pequeña reflexión

    Frank dijo no dar ventajas pero parece que no contaba con cierta pareja.

    Un trato cerrado y una prueba imposible.

    Javier quien acaba de morir se encuentra ante una peculiar situación relacionada con la reencarnación.

    Una mentira al final es una mentira. Pero el tiempo puede cambiar la naturaleza de la misma en verdad.

    Ulises se reúne con una amiga de la infancia, con la cual empieza a recordar su infancia y sus amigos. Pero sus recuerdos le llevan de vuelta a un sentimiento que parecía ignorar.

    Missen y Dei hasta ahora les ha surgido un problema que no han podido resolver por su cuenta por lo que terminan accediendo a una pagina virtual donde tal vez puedan encontrar una solución.

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