cerrar

Esta web utiliza cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

2 min
Pasarela
Drama |
28.02.15
  • 5
  • 1
  • 449
Sinopsis

Cómo el mundo se rige por el interés y otros aledaños.

─Deseo la paz en el mundo ─dijo esa estúpida modelo.

 Estoy cansado. Llevo 3 días sin dormir y no he avanzado en absoluto con la novela.  Al igual que casi todos mis amigos, soñaba con ser escritor. Si no hubiesen muerto en ese terrible accidente, seguro hubiesen logrado su sueño y ahora estarían compartiendo mi sufrimiento.

─Mido 1.78m, pero déjenme decirles que en tacones soy más alta ─apuntó otra de esas escorias de rostro enjuto.

 Cuando fiché por Boeken, no me dijeron nada de esto. Pensé que una multinacional dedicada a la explotación artística de sus empleados sería más seria. Me lo imaginaba frío, con los escritores produciendo sobre la mesa, los músicos componiendo en salas insonorizadas y las modelos con la boca cerrada. Ahora mismo desearía estar en el lugar de mis amigos.

─Yo nunca he fumado marihuana porque eso da celulitis ─Santo Dios, ésta era mi preferida.

 Cuando te follas a una modelo te quedas vacío. Y no, no estoy haciendo ninguna comparación en relación al sexo. Es algo que no todo el mundo comprende, el sexo no lo es todo, ni todo es sexo. Pero la perversión sí, esa sí está en todo, y eso me pone muy nervioso. ¿Habéis escuchado en las noticias lo de aquellos asesinatos a prostitutas que se negaban a mantener relaciones?  Todo el mundo habla sobre ello. Esos asesinos son ahora famosos. Cierto es que no pueden usar su popularidad para cambiar el mundo, pero al menos antes de entrar en prisión una sala entera les presta atención. Cuando empuñas un arma es cuando realmente te escuchan.

Pero volvamos al tema de las modelos. No dejo de preguntarme en qué momento algo subjetivo, como es la belleza, pudo sobreponerse al encanto de una buena redacción. Nos dijeron que las adorásemos. Nos lo ordenaron. Éramos escritores, y ahora niñeras. Mi sueño era ser escritor. Ahora es acabar con esto. Así que ayúdeme usted a conseguirlo. Llame a quien tenga que llamar, haga lo que tenga que hacer pero sepa, caballero, que como vuelva a decir “salga con las manos en alto” la mato.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Donante de palabras.

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta