cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
Plaza Roja
Reales |
19.08.12
  • 4
  • 6
  • 1712
Sinopsis

Moscú en invierno es un lugar cojonudo para dejar de volar.

 

Año 2012. Moscú.

Alexey se acercó y me besó. Luego dijo mi nombre. Nikolai. Nos reímos. En la penumbra y nos reímos.

Bueno, también había penumbra en la calle, en nuestras vidas y, aún así nos reíamos.

Yo creía que era la cobardía. No era una cobardía absoluta, ya saben, pero sí era una cobardía que nos ponía algo nerviosos, y aquel nerviosismo no hacía reír.

Pero Alexey decía que nos reíamos para diferenciarnos de los demás. Sobre todo de los borrachos que nos insultaban.

Diferenciarnos de su padre, de su madre, de sus hermanos y hermanas. ¡De todo el mundo!

Alexey nunca fue feliz. Nunca conoció la comodidad. Ni siquiera haciendo el amor conmigo. Estaba en permanente alerta.

¡Relájate, por Dios!

Imposible.

Detestaba Moscú. El país también. Y a mucha gente que conocía. Yo no.

Un día nos detuvieron. En la comisaría me eché a llorar. Los dos agentes me empujaban y me escupían. Uno de ellos me dio un cachete. Alexey observaba sin decir palabra. Pero no lloraba.

El agente con más mala leche se le acercó. Una patada en los huevos y Alexey se retorcía por el dolor en el suelo. Más risas.

Pero una cosa era retorcerse de dolor y otra cosa bien distinta era no parar de llorar. Yo lloraba y Alexey se calmaba.

Le ordenaron que se pusiera de pie. Lo hizo. Lo llamaron maricón. Un montón de veces.

Arrodíllate.

¿Quieres mi polla?

Vamos. Busca mi polla, perrito. Chupa, chupa.

Y otra vez las putas risas. Risas y más risas. Dentro y fuera.

Alexey en silencio. Recibiendo golpes en la cara, en los riñones. Pero ni una lágrima. Y yo gimiendo, suplicando, rogando, rezando.

Al final me dieron por el culo, y Alexey salió limpio. Magullado, pero limpio.

Odio este puto país. Eso dijo cuando nos soltaron.

Comenzó a nevar. Una paloma cayó muerta. En la plaza. Y luego paseando por Kitáy-Gorod.

Quiero ir a rezar a la catedral.

Alexey se echó a reír. Ahora con verdaderas ganas.

………………

Año 2112. Moscú.

Alexey y Kolai están desfilando. Alegres. Se mueven con gracia. Alexei tiene 20 años. Nikolai 25.

La cola parece infinita.

Svetlana se acerca y pide la documentación.

¿Qué?

“Detenidos”.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 49
  • 4.44
  • 461

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta