cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

9 min
Religión
Reflexiones |
24.11.12
  • 3
  • 6
  • 2587
Sinopsis

Critica a las religiones.

 

Cuando se origino el universo fue una gran fiesta donde Dios pensó, para enriquecer  este vacío me pondré a crear cosas. Y así solo diciendo unas palabras, abracadabra, alakazam, ábrete sésamo,  creó todo lo que ahora conocemos y lo que no conocemos.  Esta es la historia que muchas religiones manejan.

Lo que realmente ocurrió fue que cuando el hombre estuvo en la Tierra, se reunieron varios de ellos y por el miedo a muchas de las cosas que le rodeaban, que ahora conocemos como naturaleza. Les pusieron nombres de demonios a lo que temían y se crearon dioses que “los protegían” de los terribles demonios o dioses malignos.

Posteriormente alguno se invento un Dios que era celoso de los demás, difícil imaginar que, alguien que es el supuesto creador del Universo se ponga celoso por las pendejadas que se inventan los hombres.  Con el tiempo dependiendo de la localización geográfica cada población de hombres le fue poniendo nombre a su Dios y con ellos creando las religiones que se le pegaban la gana, y cada Dios tenía su propia personalidad, forma, caprichos, etc.  No conforme con eso cada uno tiene su propio dogma que muy oportunamente se adapta muy bien a los intereses de los gobernantes de la zona geográfica a donde pertenecen.

Después unos hombres malvados, ambiciosos y sin escrúpulos usaron la fe de la desesperada gente que necesitaba creer en seres sobrenaturales para sentirse protegido a todo momento, crearon las iglesias, religiones y demás instituciones que solo han provocado largas disputas, guerras, desgracias, muerte y odios.  Nada en el mundo ha causado más lágrimas en este planeta que las malditas religiones.

Que es en realidad una traición a nosotros mismos. Analicemos un poco por qué creemos en lo que creemos.  Nacemos e inmediatamente nuestra familia nos bautiza o nos compromete a alguna religión que nosotros por ser seres de menos de 1 año de edad, ni sabemos a qué nos están comprometiendo. Pasa el tiempo y con seguridad en tu niñez te inculcan las creencias de tus padres casi voluntariamente a fuerzas. Te meten a algún colegio religioso o te llevan con el sacerdote de tu localidad a que te inculquen la religión de tu localidad. Finalmente te vuelves un adolescente que está bien seguro de que su religión es la autentica, y te sientes casi como iluminado por Dios, por tu gran fe en este ente sobrenatural y le atribuyes todo lo bueno de tu vida a este ser. Pero aquí hay un punto muy importante, en realidad no conoces ninguna otra religión, ni te acercas a las demás pues de lo contrario sería traición a tu Dios.  Te convertirías en infiel y en tiempos de la Inquisición probablemente te hubieran quemado vivo. Ahora no pasa de que te digan hereje y te hagan el feo en tu comunidad.

Conoces a una buena mujer con la cual quieres pasar el resto de tu vida y te casas por la iglesia, donde te obligan a realizar todos los sacramentos y tú por querer darle gusto a tu mujer, realizas todo el ritual. Para muchas mujeres el sueño de su vida, es casarse por la iglesia de blanco como vieron en sus películas de Disney cuando eran pequeñas.

En fin eres un adulto ahora, estas feliz de saber que un ente sobrenatural está cuidando de ti, está al pendiente de ti todo el tiempo, y todo lo bueno se lo atribuyes a él.

Yo creo en la buena voluntad y el amor de los hombres. Su amor al prójimo, su amor por las buenas acciones y en verdad el ser humano se esfuerza por ser bueno, pero la religión es algo muy negativo pues nos enseña a amar es cierto pero también a odiar y mucho. A detestar a quienes piensan diferentes a nosotros. A pensar que los demás son infieles, seres demoniacos si no se adaptan a nuestra forma moral de vivir y pensamos que son diferentes a nosotros cuando también ellos han sido engañados.

Te diré ahora un secreto mi querido amigo. Si hubieras nacido en otro lado del mundo, creerías en un Dios diferente al que crees y no solo eso, hablarías otro idioma y no serías orgullosamente inglés, chino, español, japonés, mexicano, brasileño, etc.

Esto probablemente te cause un gran disgusto y un cortocircuito en tu cerebro, pues tal vez jamás te habías puesto a pensar en esto, pero no me podrás decir que no sería cierto. ¿Te imaginas a un australiano que estando en Australia se sienta orgullosamente mexicano?, ¿te imaginas a un inglés orgullosamente español?, ¿Te imaginas a un chino que automáticamente alcanzando su niñez, se declare cristiano por naturaleza? Pues claro que no. El chino será budista o de alguna religión oriental. El hindú hinduista. Mexicanos y españoles católicos y el de Arabia musulmán.

Pero estos no somos nosotros, claro que no. Son ideas que no han inculcado desde pequeños que no son nuestras, son de nuestros padres, costumbres del lugar geográfico donde nos toco nacer pero solo eso. También depende del tiempo, si hubiéramos nacido en la antigua Grecia creeríamos en Zeus, en Noruega en tiempo de vikingos creeríamos en Thor, en Egipto antiguo creeríamos en Horus, Anubis y compañía y en México antiguo en Quetzalcoatl, Tlaloc y los demás.

Este escrito a este punto si eres fanático religioso, debes estar ya rojo de coraje y me dirás de todo, querrás dejar algún comentario ofensivo, diciendo que soy el mismísimo Satanás. Sin embargo, siento desilusionarte no soy Satán, ni siquiera creo en que exista Satanás ni un infierno, por tanto tampoco un cielo.

Mas yo creo en que el hombre puede ser bueno sin necesidad de pertenecer a una religión o creer en un Dios de los dogmas preestablecidos. El hombre puede ser bueno por el simple hecho de querer ser bueno, su simple satisfacción de hacer el bien.  Para mayor tranquilidad de usted mi estimado lector, puede hacerse un Dios personal si es que tanto lo necesita o más bien, necesita creer en algo para sentirse seguro en este mundo. Invéntese un Dios lleno de amor y que no discrimine a nadie por su sexo, edad, raza y valga la redundancia religión. La religión es la enfermedad mortal y pandémica que ha contaminado el mundo, que ha envenenado la mente y corazón de muchos buenos hombres.  Los hombres se apasionan tanto con su religión que matan al que opine cualquier cosa en contra de ella. Pero yo lo invito a que no sea un fanático más, no sea una oveja más de estos Patriarcas de la maldad. No sea un vil títere de la sociedad. Tome las riendas de su pensamiento y razonamiento. No es tarde para darse cuenta de que ha sido manipulado. Libérese de estos Patriarcas y haga su voluntad.  Usted no es malo, si sus intenciones no son malvadas, no se limite por dogmas antiguos que debieron haber muerto en la época medieval. Viva intensamente. Dese cuenta que si estos dogmas absurdos no han desaparecido es porque hay muchos intereses en juego. Los poderosos desean que usted sea manipulable pues eso sirve a sus intereses. Estoy seguro que usted es lo suficientemente inteligente para darse cuenta de la verdad.  Espero pronto dejemos atrás las religiones y demos paso a la comprensión y respeto entre naciones, que finalmente podamos vivir en armonía pues todos somos hermanos, habitantes de este maravilloso planeta, nada nos diferencia en realidad, más que ideas absurdas que nos inculcan de niños. Nosotros en realidad no pertenecemos a ninguna religión, a ningún País, ni siquiera nuestra familia, pues en realidad no la elegimos. Ni siquiera nosotros somos nuestro cuerpo, pues este tampoco lo elegimos.  Somos esa esencia que está dentro del cuerpo, esa que quema dentro de nosotros, que es libre y desea ser libre, expresarse con libertad sin prejuicios ni autocensura, que no viene de nosotros sino de lo que nos hacen pensar que es censurable, inmoral o impúdico. Pero la verdad es que nada es censurable, deje en libertad su esencia y verá que todo en su vida irá mejor, siguiendo la naturaleza salvaje de su esencia. Esencia perfecta simplemente por ser natural y no impuesta. Libérese y sea feliz. Convivamos todos en armonía como los hermanos que somos y dejemos atrás los prejuicios, los absurdos  dogmas que nos separan, los “límites geográficos”  que nos separan. Nada debería de separarnos, antes apreciemos al ser único que somos y a los seres únicos que nos rodean. Al que está más allá de los dogmas, de las ideas impuestas por gente externa. Al verdadero ser que está dentro de esa mascara social, que guarda “las buenas costumbres y la moralidad”. Ese ser es tu verdadera naturaleza, no te avergüences de ella, pues es la que te hace un ser único e irrepetible. El que no se auto reprime ni se autocensura, el que desea con desesperación ser libre. ¡Libérate!

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Juan Carlos parece que el texto lo has escrito enojado, se ve como una gran descarga de ideas bastante superficiales (coincido con otros comentarios)... Una especie de catarsis!!!
    No creo en dios
    Pues la verdad es que más de la mitad de la población china es atea, no budista. Y son éstos mismos los que han hostigado y torturado al pueblo tibetano durante años. Fanáticos los hay pocos, no todos los religiosos son fanáticos, eh. Por ejemplo, el Corán habla sobre la fraternidad entre la gente, entre los pueblos. Pero unos pocos han usado un pasaje, el de la yihá, para hacer daño. Por unos pocos, no han de pagar justos por pecadores. A mí me bautizaron de niño, pero luego no hice la primera comunión. Ni mi familia ni comunidad me obligaron o censuraron por ello. Me siguieron aceptando como soy. Hay que ser más flexible, más tolerante. No te cierres a ideas sin más y juzgues sólo por lo que crean. Tratas el tema de forma muy superficial y eso es un peligro, no sólo para ti, sino para la gente que no tenga criterio propio y use eso como arma. Y no hay arma más buena que otra: eso se puede ver en la Historia (y no centrarse sólo en la Inquisición, la conquista hispana o las cruzadas, la Historia da para más). Pareces una persona inteligente, no te cierres nunca a ideas sin más. Se flexible, indaga más sobre temas que te interesan y no te conformes sólo por verlo por encima. Y se más empático, eso ayudará mucho a comprender más puntos de vista. Yo conozco a gente religiosa y no religiosa muy bondadosa, y también al contrario. El problema no son las religiones, somos nosotros.
    Creo que para escribir algunas cosas hay que tener cierta preparación —yo no la tengo— amigo Juan Carlos. Por supuesto tu opinión es respetable, pero no tanto cuando quieres presentarla como una especie de ensayo y sentar catedra. Vaya por delante que no soy "militante" de ninguna religión y que soy católico -sin mi consentimiento, sí, me bautizaron cuando no tenía oportunidad de elegir- no practicante. Hay mucha razón en lo que comentas, eso no creo que nadie un poco cabal y honesto, por mucho que sea religioso, lo dude a día de hoy. Desde las barbaridades de los psicópatas inquisitoriales hasta lo de bautizar a un niño inconsciente, pasando por otras muchísimas cosas que tienen más que ver con la voluntad de poder que con el fondo original de la religión. Pero para desautorizar a las religiones, te basas en la barbarie de una sola de ellas, cuando hay algunas que jamás han llegado a semejantes extremos. Ni de lejos. Lo siento, este escrito me parece superficial y lo finalizas además espoleándome —como lector— para que me comporte de un determinado modo. Como algunos fanáticos... Y me parece igual de intolerable.
    Escribe tus comentarios...Ujna reflexión cargada de razón. independientemente de las creencias de cada cual. Las religiones han dejado, y siguen dejando, mucho dolor.
    Amigo Juan Carlos, tremenda (y un poco larguita) reflexión la que nos has traído. En verdad apoyo muchos de tus puntos de vista y tienes razón en criticar duramente a las religiones y los dogmas conformistas y el pensamiento mágico. Me considero un escéptico y algunos de mis relatos muestran ese escepticismo, no obstante no me siento con las fuerzas para negar totalmente la existencia de un Dios. El hecho que las religiones hayan fracasado no significa que el concepto esté errado. Recuerdo una frase de Shakespeare: "entre el cielo y la tierra, hay más de lo que puede soñar tu vana filosofía". Saludos amigo
  • Un alcoholico hablando de su vicio.

    Reflexión de como el cambio es una constante en la vida.

    Relato de como la falta de confianza lo destruye todo.

    Historia de amor corta con final controvertido.

    Pensando en mi familia.

    Pequeño monologo sobre la vida y demás menesteres.

    Crónica de una violación.

    Se cuenta la historia de Estela una mujer a la que se le puede odiar, tener compasión o algunos amar. Esta es su historia.

    Reseña de la historia de México

    Tips de seducción.

Tienda

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta