cerrar

Esta web utiliza cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

2 min
Resurrección
Reales |
05.06.15
  • 4
  • 8
  • 1221
Sinopsis

El Palacio de Valledor que durante varias décadas albergó la Escuela Hogar de Castropol, agonizaba abandonado a su suerte, literalmente enterrado en vida, a merced de las zarzas invasoras, hasta que...

 

...Un buen día llegaron los hombres y las mujeres. Todos vecinos de Castropol, todos con ganas de trabajar. Desinteresadamente.
Vinieron cargados de herramientas y buenas intenciones.
Cortaron las zarzas y las hiedras, limpiaron el patio y despejaron la huerta.
Libre de la maleza opresora y asfixiante, el palacio de Valledor respiró aliviado ensanchando sus pulmones de piedra.
El color de la vida retornó a sus paredes grises y a sus ventanas verdes, tras largos lustros sepultadas y a merced del invasor.
Un hondo sentimiento de bienestar y gratitud infinita se adueñó del alma de la vieja casona.
El vigor juvenil de antaño pareció animar de nuevo sus músculos y huesos, varias veces centenarios.
La sangre de la memoria fluyó con renovados bríos a través de las ancianas arterias e irrigó las agostadas neuronas haciendo reverdecer los recuerdos.
El palacio de Valledor volvía a nacer.
Como un ave Fénix colosal resurgía de entre las cenizas del olvido, desplegaba sus alas ciclópeas y muy pronto, pletórico, surcaba de nuevo los cielos.
Al fin se marcharon los obreros y aparecieron los músicos.
La banda de gaitas “El Penedón” estableció allí su cuartel general.
Los acordes festivos retumbaron entre las paredes aletargadas y estremecieron los cimientos enmohecidos.
Las familiares melodías espantaron la tristeza y barrieron la melancolía que, como pátina desolada, rocío funesto, sudario invisible, habían recubierto por entero la maltratada piel del palacio.
La arrolladora cascada de notas verbeneras se derramó, impetuosa y exploradora, reverberando hasta el último y adormecido rincón, reventando la burbuja del silencio, enclaustrado y polvoriento.
Y con la música llegaron los niños.
Armados con tizas de colores, tomaron el patio y lo llenaron de nombres y risas.
El familiar bullicio infantil, largamente añorado, rompió las barreras del tiempo y tendió puentes a través de los abismos de la memoria fusionando pasado y presente.
Ahora, al fin, el palacio de Valledor emergía del largo túnel y encaraba un futuro halagüeño cargado de ilusión y optimismo, presto para continuar acrecentando su historia de siglos.

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 102
  • 4.72
  • 84

Desde niño, he tenido en los libros a mis mejores amigos y "quién tiene un amigo, tiene un tesoro " ; al día de hoy, sigo buscando cofres enterrados y disfrutando del botín.

Tienda

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta