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5 min
¿Sientes eso en tu estómago?
Terror |
22.03.15
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Sinopsis

Deja de comer, mastica y traga el último bocado en tu boca. No comas nada más, entre menos comida mejor. ¿Sientes eso en tu estómago? Naah, tal vez no es nada. Tal vez.

No entendía qué pasaba, todo estaba limpio y desinfectado, yo me había hecho cargo de todo.
Había eliminado todas las molestias de mi vida, mis puertas y ventanas están tapiadas, nadie puede entrar. Nadie con sus millones de gérmenes y enfermedades. Solo estoy yo, y eso está bien.

Sé que dirán "¿Cómo puede sobrevivir estando encerrado todo el día?" bueno pues, déjenme decirles que eso ya no es un problema, he dejado de sentir hambre y sed desde hace días. Al principio sentía un horrible dolor cada vez que algo caía en mi estómago, así que cuando dejé de probar la comida de mis latas el dolor se fue, la sed también lo hizo. No he tenido alergia por un buen tiempo, ni siquiera los dolores de cabeza que siempre me daban en las mañanas. Así de bien estoy.

Todo estuvo bien hasta que empecé a oler ese horrible aroma en mi casa. Limpié casi cada centímetro de mi casa, desinfecté y restregué y luego lo hice otra vez. Pero el olor seguía metiéndose en mi nariz. No es que sienta náuseas de todas formas, ya no siento nada. Así de bien estoy, lo sé ya lo dije, pero es que me hace sentir orgulloso.

Esta mañana sentí un cosquilleo en mi nariz y en mi garganta, me levanté y fui al baño, la luz se ha cortado (siempre detesté el brillo tóxico de los focos de todas formas) encendí una vela y me miré al espejo. Mi rostro no ha envejecido para nada, tan suave y fino. Me acerqué al espejo casi como si quisiera frotarme contra él. Abrí mi boca y no vi nada, metí mi dedo en mi nariz casi hasta el fondo y no sentí nada. Muy bien, no pasa nada, me dije a mi mismo. Apagué la vela y volví a dormir.

Hace una hora desperté sintiendo que algo se arrastraba por mi garganta, me levanté de golpe y empecé a toser, sentía algo tapando mi garganta, tosí y tosí como un enfermo terminal. Una enorme masa de flema salió de mí, ¿pueden creerlo? yo, ¡con flema! Corrí al baño aterrado hasta los huesos, encendí la vela con mis manos temblorosas y me miré al espejo. Abrí la boca y la vi. Saliendo casi descaradamente de mi garganta había una larva o gusano, no sé cuál es la diferencia. ¡Un maldito gusano saliendo de mi garganta! metí mi mano para poder tomarla y sacarla, al principio sólo pellizcaba mi úvula por error, pero al final la atrapé. Blanca y viscosa, la maldita se retorcía entre mis dedos. La tiré al inodoro. Más flema subió por mi garganta.
Yo tan sano y cuidadoso, tan limpio y meticuloso me encontraba ahora escupiendo masas de porquería amarillenta fuera de mi. Antes de jalar la palanca del inodoro vi como cientos de esos bastardos se retorcían entre la porquería flotante en el agua. ¡QUÉ! le grité al inodoro, la porquería seguía flotando como una isla con cientos de repugnantes habitantes. Aún podía sentirlos dentro de mí, eran más. Muchos más.

Fui a la cocina y tomé el cuchillo más filoso, todos lo son pero este era el mejor, subi mi camisa hasta mi pecho, mi estómago plano ahora estaba hinchado. Así empecé a cortar y a cortar, como les dije ya no siento nada así que no importaba, no vi tanta sangre como esperaba. El olor...¡OOOH EL OLOOOOR!
 Finalmente corté la pared de mi estómago y más de esos malditos salieron disparados como los dulces de una piñata que ha sido golpeado ya suficientes veces. Más porquería chorreó al piso blanco de mi baño y el pútrido hedor borró el aroma a naranja de mi desinfectante. "Mierda" me dije a mi mismo mientras miraba mis intestinos colgando fuera de mi estómago, era como ver las mangas de unas camisas que han quedado afuera de una maleta. Mi estómago abierto como un estuche de lápices. Los malditos se retorcían en su capa de moco y porquería.

Bien, eso es todo. Aquí sigo esperando a que esos bastardos mueran, varios lo han hecho y ahora flotan sobre el charco en el piso y el inodoro. Creo que debería cocer mi estómago, pero ¿para qué? Tal vez es mejor así, digo, si pudieran ver cuán sucio estoy por dentro. Estoy asqueroso ¡ASQUEROSO!
 Me quedaré aquí un rato, esperando que los últimos gusanos mueran luego, iré a la cocina, buscaré la botella de cloro y empezaré a limpiarme. No me preocupa, ya no siento nada. Nada de nada.

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