cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
Silencio
Reflexiones |
11.06.21
  • 5
  • 2
  • 437
Sinopsis

El mal que nos aqueja se cura con píldoras de silencio

(Pequeño proemio: Me gustan los paseos nocturnos por el bosque. Me gusta recorrer los caminos lejanos , sobre páramos secos . Me gusta dormir sobre las cimas de las dunas, bien adentro, en lo profundo de los desiertos. Me complace sentarme en lo alto de un acantilado y sentir el viento en la cara, con su lanza invisible, hiriendo un poco al silencio. Mi amado silencio desangrado en bramidos de olas lejanas.)

Los animales depredadores se valen de la caza para capturar a su presa; escondidos entre la maleza aguardan a su víctima, o bien se acercan cautelosamente y saltan sobre ella. Para todos estos animales matar es sinónimo de vivir. Utilizan métodos implacables para cazar a sus víctimas, cada uno posee un conjunto de "armas", que le ayudará a conseguir su presa: dientes y colmillos, garras o venenos. Pero su mejor arma es el silencio. El sigilo. La pericia para acercarse a su presa sin ser advertido. Así mismo, las potenciales presas han desarrollado también el arte de moverse en silencio. De su pericia siendo discretos, de su silencio, dependerá su vida en gran parte. En época de celo, de apareamiento muchos de estos animales se sacrifican en pos de la vida y comienzan a gritar y a hacer ruidos para atraer a sus potenciales amantes para que la vida de su especie siga su curso. También atraen a la muerte muchas veces. "El amor es la trampa que la naturaleza les tiende para que su especie prospere" Son sacrificios necesarios. El resto de tiempo: silencio. Por eso, el profano, en un paseo por el bosque o por la selva , pensará que allí no hay nada vivo salvo los árboles y algunos pájaros. La vida se esconde en el silencio. O en la oscuridad.

La selva hierve de vida al anochecer. Al abrigo de la negrura los animalitos gritan y se muestran sonoros. A la luz no.

El hombre ha trascendido todo esto. No necesita ya el silencio, ni siquiera para lo más trascendente. Ni siquiera para entrar en comunión con la Naturaleza. No necesita ser sigiloso para defenderse de depredadores. No necesita del silencio ya para cazar. No lo necesita para meditar. Ni para rezar. No lo necesita para ningún ritual. Somos animales ruidosos. El ruido encarnado.

Una amiga hace tiempo se le ocurrió la idea de vender píldoras de silencio. En farmacias. Para sanar el alma. Yo creo que sería la panacea.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Muchas gracias de nuevo, Stavros. Yo también soy docente de profesión y de vocación (aunque ingeniero de formación) . Te entiendo perfectamente, yo también ando muy liado estos días , uso la escritura para evadirme un poco. Este texto , no obstante, lo escribí hace algunos meses y ,salvo por pequeñas variaciones, ha sido copiar y pegar. Te agradezco de nuevo que te tomes el tiempo de leer mis textos y de comentarlos con esa profundidad tan rara en estos lares. Un abrazo y ánimo, que ya nos queda poco para el descanso estival.
    Hola buen amigo bú: me gustaría comentarte todos los textos que vas publicando, pero eres tan prolífico, jeje, que no me da tiempo. Ando muy liado con exámenes, repasos y correcciones (bueno, no sé si te he dicho alguna vez que mi trabajo es la docencia). Bien, he elegido este relato, de los varios que he visto que has incluido por aquí en pocos días, porque esa idea de que pudieran existir a la venta “píldoras de silencio”... “para sanar nuestra emociones más internas y maltratadas” (yo en el alma no creo), es “metafísica” muy pura que me permite (o nos permite) admirar, tal vez, “las cosas que no existen” Pero también quiero admitir que, como acostumbras, tus razonamientos, se inician siempre sobre bases sólidas. Y ese silencio que se multiplica entre señales nocturnas de ocultos depredadores, aparte de inspirar un vago terror, está necesitado de mucho cultivo por parte de esta humanidad que viaja constantemente en esta locomotora vivencial, negligente e irritante. Y para acentuar la seriedad de los pensamientos, las masas siguen hacia delante, en un vacío pleno de “ruidos sordos” ¿Ruidos sordos? ¿Qué será eso? ¿El ruido encarnado que tú citas? Convenido, hay que tratar de poner a la venta esas “píldoras de silencio” Insístele a tu amiga. Un abrazo y buenas noches- Stavros – (Lo de las “instrucciones para pelar pipas” también me ha resultado muy aleccionador, lástima que yo no puedo comerlas, porque soy alérgico a ellas) Hasta pronto.
  • Humilde homenaje a Cortázar

    El mal que nos aqueja se cura con píldoras de silencio

    La fábula del amor

  • 322
  • 4.17
  • 658

Tan solo una sombra de camello sobre la arena

Tienda

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta