cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
Sin nada que perder
Drama |
18.01.14
  • 5
  • 5
  • 1632
Sinopsis

Es mi primer relato que publico en ésta web. Espero que lo disfrutéis y me comentéis qué os parece.

«Otra noche más, sin nada que perder» — pensaba mientras, vagamente, sostenía
una cerveza con su mano izquierda. La cerveza, sostenida casi sin fuerza, soltaba
sus últimas gotas espumeantes por la boca cristalizada reflejando, así, la actitud
de quién la sostenía.
 
Espatarrado en su viejo sillón dejó caer la cerveza al suelo. El sonido del cristal
rompiéndose se mezcló con la música Jazz que reinaba en aquella habitación
repleta de detalles: cuadros de varios pintores famosos, ilustraciones de monu-
mentos, estanterías repletas de libros (con todo el conocimiento y sabiduría que
conllevaban), pequeños muñecos de arcilla encima de dichas estanterías y,
en un pequeño maletín, cerca del tocadiscos, una Magnum del calibre .44.

Se levantó de su letargo. Caminó despacio entre los cristales que yacían en el
suelo y, dejando a un lado las labores de limpieza, cogió su vieja navaja.
Comenzó a afeitarse a su manera habitual:
 
   - Hundía sus manos en el ardiente agua para después posarlas sobre su rostro con pequeñas caricias.
   - Perdía unos segundos de su vida clavando la mirada en el espejo, viéndose reflejado.
   - Comenzaba a afeitarse con un ligero toque de muñeca tal y como le había
enseñado su abuelo, sin espuma.
   - Al finalizar su afeitado, volvía a posar sus manos en su rostro comprobando,
así, que no quedaba rastro alguno de esos molestos pelos negros.

Tras cerrar el grifo y, dejándolo goteando, avanzó hacia su armario. Al abrir la puerta del mismo,
ésta chirrió de tal manera que le dió dolor de cabeza. En el armario, como único uniforme, se encontraba
un traje negro bien cuidado con su camisa blanca y su corbata como añadidos.
 
Tras ponerse su traje, ajustarse la corbata y mirarse una última vez al espejo, cogió
su Magnum del .44 y, comprobando que el tambor tenía las balas suficientes, la
escondió sobre su preciado traje. Con aires de decisión y, en cierto modo, de
confusión, abrió la vieja puerta de su apartamento y salió al exterior.

Era de noche y la lluvia castigaba a las personas que caminaban por las sucias
callejuelas de aquel barrio azotado por la pobreza y la incertidumbre. Su destino,
no muy lejos de allí, se presentaba como una enorme casa de dos pisos muy
bien conservada y digna de cualquier persona con suficiente riqueza como para
poseerla. El patio exterior rebosaba de hermosas rosas que agradecían la lluvia
igual que un indigente agradecía un trozo de pan o dinero para comprar su precia-
do vino. La puerta principal, con hermosos diseños incrustados en ella, se presen-
taba muy grande incluso para un tipo como él. Se puso delante y, con decisión,
golpeó la puerta, entrando en la casa.

Al entrar no encontró lo que buscaba. Atónito, se encontró de bruces con dos
niños de temprana edad que, mirándole a los ojos, clamaban piedad hacia
su Magnum del .44. Él, confuso por la escena, se quedó paralizado sin poder
mover un músculo. No tuvo tiempo de darse la vuelta cuándo, de repente, sintió
los perdigones penetrar por su espalda y, atravesándole el corazón, cayó lentamente.
Sus días de sicario habían acabado para siempre, su corazón ya no volvería a
sentir remordimientos por todas las familias que había destrozado.
 
Mientras caía, lentamente, una sonrisa se dibujaba en su rostro y, su último pensamiento
que logró desarrollar su cerebro fué el siguiente:
 
«Otra noche más, sin nada que perder».

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Gracias Christian por esas palabras que me llenan de ánimo y satisfacción. Es un honor para mí recibirte en mis relatos. Muchas gracias :). Un fuerte saludo para tí.
    Relato oscuro, con estilo a mi juicio, fluido, con caracter, por ese final tan crudo y ácido, pero de los de mi gusto. Se disfrutó la lectura.
    Muchas gracias por tus palabras, Duncan :). Son muy bien valoradas. Gracias por los ánimos. Un saludo para tí también.
    Hay que felicitarte por un relato con una ambientación detallada y una linea argumental sólida, bien escrito y bien rematado, en el más amplio sentido, un saludo y bienvenido.
    Intrigante, penetrante y directo. Una descripción ambiental sorprendente. Tu primer relato? cuesta de creer. Felicidades!
  • Os dejo con la segunda parte de éste relato. Siento la tardanza de publicación. Prometo seguir publicando, a partir de ahora, con más frecuencia. Espero que lo disfrutéis.

    Después de varios meses sin publicar nada, he vuelto. He cogido influencias de películas e incluso de videojuegos para moldear el relato. Tendrá varias partes y ésta primera parte es a modo de presentación. Es la primera vez en mi vida que escribo éste tipo de temática. Espero que os guste.

    Cuarta parte del relato. Ésta es algo más corta que las anteriores y, quizá, la más floja. Quiero dejar lo más interesante para las partes posteriores. Espero que lo comprendáis. Un saludo.

    Tercera parte del relato. Disfrutádla.

    Si juntamos lo irónica que resulta la vida y lo patoso que puede ser un ser humano, podríamos tener un especimen como el de éste relato. He disfrutado mucho mientras escribía el relato. No le busquéis sentido, lo escribí para el entretenimiento ;). Espero que os guste.

    Os dejo la segunda parte de mi nuevo relato. Disfrutad de ella.

    No me quedé muy satisfecho con mi anterior relato así que he decidido ponerme manos a la obra con el siguiente. Es un relato largo que dividiré en varias partes. He aquí la primera. Espero que os guste.

    A veces, la propia mente puede jugarnos malas pasadas si no se trata a tiempo.

    Me he inspirado en "El pozo y el péndulo" de Poe. No sabía muy bien cómo clasificarlo así que lo clasifiqué en la categoría de "Drama". Espero que lo disfrutéis.

    Es mi primer relato que publico en ésta web. Espero que lo disfrutéis y me comentéis qué os parece.

  • 10
  • 4.89
  • -

Tengo 26 años. Siempre sentí esa pequeña pero enorme necesidad de plasmar mis sentimientos sobre el papel y, de algún modo, siempre espero conseguirlo. Mis principales hobbies son la lectura y la música. Soy un Brainstorming en proceso.

Tienda

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta