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4 min
Sin título
Varios |
26.05.20
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Sinopsis

Me dijeron que escribiera, que escribiera un informe de la situación para dejar un registro para los seres del futuro… Ese sería el legado de los que ellos llaman “Human”

Las voces se apagaron en la calle, los autos dejaron de pasar, poco a poco, lentamente. El silencio no fue total, sólo un murmullo se dejó oir como sonido de fondo. Las voces se aquietaron después del último informe, de la última aparición del galeno que daba los datos de las circunstancias ante la opinión pública.

El número de infectados fue creciendo y se solicitaba mantener la calma. Algunos creyeron, otros no; pero las cifras quedaron flotando, se repetían, en cada televisor, en cada video viralizado, en cada retina…

Los primeros días nada parecía que iba a cambiar, pero los siguientes no fueron igual. La primera semana pasó tan rápida que nadie recuerda cuándo fue el momento que empezó a tomar en serio el informe de las 19,30 horas, de cada bendita tarde. Todos frente al televisor siguiendo las indicaciones, viendo cómo el número crecía en las estadísticas. Cada país emitía su registro, cada nación oscilaba entre seguir o desfallecer. El grupo humano buscaba seguir, ojeaba en los viejos libros, en los nuevos, en cada receta del pasado, alguna suerte de explicación, de medida, de remedio que surta efecto ante la amenaza del minúsculo ser que nos amenazaba desde su aparición. Parecía decir, ahora vengo yo a ocupar la tierra, a reinar, a gobernar sobre el resto de seres del planeta. Los dinosaurios ya fueron, expresó, los humanos… también.

Todo ser busca dominar, eliminar a su competencia. Toda vida lucha por su vida. En su búsqueda por conquistar su habitad lleva su guerra hasta las fronteras mismas de lo conocido y aún más allá.

Las radios y las emisoras de televisión anunciaron nuevos protocolos en la lucha contra el nuevo mal, pero también los resultados al final de cada día. “Vamos ganando” decían… Los rostros de los televidentes y los radioescuchas dejaron de expresar esa sonrisa de los viernes. Mutó por esa otra de los domingos a la noche, cuando te acuerdas que mañana es lunes y tienes que volver a trabajar, pero sabiendo, en este caso, que no habrá una mañana en movimiento, sino un monótono ruido de las casas con todos sus habitantes dentro, haciendo cualquier cosa diferente al de la rutina habitual. Los ojos y oídos de los homovidentes se nublaron, se esfumaron, fueron uno...

“El cielo será el mismo pero la vida no” -expresó un gurú de las redes. La monótona vida de movimiento en las calles, en las oficinas, mutó a la casi igual rutina de vivir en casa, cada día, cada hora, sin salir de allí como enseñaron mamá y papá, para ganarse el pan con el sudor de la frente. Dejaron de pasar los aviones. Dejó de escucharse el ruido de ómnibus y del afilador de tijeras. Dejó de oírse el apuro del motociclista y la bocina de la señora que corría hasta su empleo número tres, a las seis de la tarde.

Un día, que ya no recuerdo bien, vino un ser en traje del tipo de viajero del espacio, con manguera y un gas que surgía de una máquina y nos cubría el cuerpo todo con esa sustancia gaseosa. Pero dentro del traje no se veía a nadie. Es raro, lo sé. Luego, como manada que sigue al pastor, subimos, cada uno detrás del otro, en fila -cual grupo de hormigas- hasta una suerte de vehículo.

Así llegamos hasta esta caja oscura, o brillante, no sé… De momento parece brillar, pero estoy seguro, bueno, casi seguro, que percibía la oscuridad hace… No sé, una hora, un minuto…

Me dijeron que escribiera, que escribiera un informe de la situación para dejar un registro para los seres del futuro… Ese sería el legado de los que ellos llaman “Human”

Y lo hice, creo, no lo recuerdo bien. Pero sí estoy seguro, eso creo, que no le pude colocar un título, y lo dejé así, sin nada, sin título. Eso creo.

Pedro Buda

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  • Gracias por la lectura y el comentario estimado.
    Excelente Walter. Me encantó el lugar desde donde acordaste el tema y como lo fuiste conduciendo para atrapar mi interés. Muy buen reporte. Muy buena construcción de frases impactantes. Muchas gracias por compartirlo. Saludos
  • -Bueno, algunas veces responden, en realidad casi siempre dicen cosas, escriben cosas. Y me contaron que en ese/este mundo en el que están, un suspiro pueden escribirse en cientos de páginas en blanco, una sonrisa en un centenar de libros, una palabra dicha por un enamorado puede sumar varios volúmenes de páginas… Cosas así.

    Cuando te llaman y no podes hacerte el distraído...

    Eran como las tres de la mañana, más o menos. La noche estaba fría, pero el fuego del brasero encendido nos mantenía un tanto acalorados... [El cuento es ficción, pero basado en un hecho real, según me contaron siendo muy chico]

    Recuerdo perfectamente cómo llamó mi atención una portera que vi, una mañana que recorría un camino en mal estado. Era una ruta provincial que ciertamente necesitaba ser reparada.

    Quizás muchos conozcan sobre la vida, allá ité, en las tierras de las largas siestas e interminables tererés; pero supongo que todos no. Por eso les acerco estas narraciones de don Arturo, un viejo conocedor de la zona y sus pormenores.

    Este texto lo escribí en estos tiempos de cuarentena, tras leer algunas notas periodísticas y utilizando ese tiempo de ocio que nos permitió escribir, un poco más, sin el apuro que conlleva nuestra vida en tiempos "habituales", por decirlo de alguna manera.

    Hay lugares vinculados a situaciones que nos marcaron de por vida... Este cuento está basado en lo que me contó alguien hace tiempo atrás...

    Me dijeron que escribiera, que escribiera un informe de la situación para dejar un registro para los seres del futuro… Ese sería el legado de los que ellos llaman “Human”

    La Comisión Vecinal del Pueblo El Edén propondrá incluir como parte del patrimonio de la Comisión la motocicleta del P. Luis, quien fuera el celebrante en nuestra capilla, los domingos, durante muchos años de este siglo.

    “Esto es cuestión de cambiar de rutina. No hay otro modo de vencer… Repito -insistió- esto es cuestión de cambiar de rutina”.

Me considero un escritor pues parte de mis días están dedicados a esa actividad. Crear o recrear situaciones y personajes es un trabajo que disfruto realizar. Firmo como Pedro Buda. También produzco el programa "Página en Blanco", escuchalo en Ivoox.

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