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2 min
Smile, please.
Varios |
10.08.13
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Sinopsis

Esta es una historia de mi realidad actual. No se cómo categorizarla porque, como la vida misma, tiene un poco de amor, humor y drama. Espero que os resulta entretenida.

Todo comenzó con una mirada. Una mirada y una sonrisa. En el restaurante hay que sonreír. Los clientes se sienten cómodos si sonríes. Es como si les diera más confianza la comida que les traes. Si no sonríes puedes haber escupido en su plato.
-Estás haciendo un buen trabajo- Me decía al principio con su marcado acento hindú y yo, recién llegada a Londres, sólo podía contestar con una sonrisa. A la tercera vez que lo repitió las palabras se unieron en mi cabeza y cobraron sentido. Hay que ver lo que me cuesta entender a esta gente en inglés.
-Estás haciendo un buen trabajo. Puedes estar contenta, sonríe.-
¿Por qué sería tan importante sonreír? ¿Y qué cojones pienso yo para sonreír sin sentido al vacío? ¡Me siento gilipollas!
Más tarde vinieron los juegos.

-¿Qué mesa?

-Catorce.

-¿Quince?

-Dieciséis.

-Diecisiete.

-Puedo estar así todo el día- dijiste

- Yo también -respondí. Y de nuevo la sonrisa.

También pasamos por las preguntas corteses.

-¿Estás bien?

- Sí.

-¿Entonces por qué no sonríes?-

¡Qué manía con sonreír! ¿Será para conseguir más propinas?

Y entonces llegó ese día. Ese momento en el que tú te acercas, me miras con gesto reprobatorio porque no estoy sonriendo, y sonríes, pero de una forma en la que me estás hablando a través de una sonrisa. Y es tan íntima, tan llena de sensualidad, que en unos segundos creas un mundo en el que sólo estamos nosotros dos. Me miras con tus ojos redondos de hindú, que hasta ahora no me habían parecido bonitos especialmente, de una forma que me penetran y entonces es cuando siento una punzada en la parte central de la cara interna de  mi sexo.
En ese momento dejo de sonreír, tratando de mantener la compostura y me marcho azorada hacia la cocina tratando de comprender qué me ha pasado. ¿Realmente se puede tener un orgasmo con una mirada? Dios, espero que nadie se haya dado cuenta. Hay que ver. Por algo los hindús escribieron el Kama Sutra...

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