cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

2 min
SOBRE EL DOLOR Y LA ENFERMEDAD
Reflexiones |
01.11.14
  • 5
  • 0
  • 764
Sinopsis

 

    Quiero limpiar el sudor de tu frente con un soplo suave, cerrar tus ojos cansados y hacer que duermas tranquilo. Quiero que no tengas dolor, que no sientas que un puñal te atraviesa el pecho y te hiera el respirar.

El dolor nos deshumaniza (aunque es parte del hombre), y se soporta peor con hambre y un ánimo bajo. Por eso es inabarcable, duele el alma y duele la piel, duelen los pies y las manos, y duele el desamor, la pérdida de un ser querido, la traición de un amigo, la enfermedad de un familiar, la propia enfermedad. No sabemos lo que es la salud hasta que estamos enfermos. No somos conscientes del peligro de un vicio hasta que el adicto vomita sangre, y una araña venenosa  termina de matar las células corporales que hace años comenzó ya a devorar.

La enfermedad nos hace débiles y vulnerables. Una persona que era independiente y jovial pasa a sentirse una carga para sí mismo y para el resto de las personas. La enfermedad es uno de los mayores enemigos del hombre. Por eso, antes de limpiarte yo el sudor me gustaría que antes tú te limpiases las manos y cuidases de tu cuerpo como si fuese un tesoro, porque lo es. Cuidarlo y mimarlo es nuestra responsabilidad. Quererse a uno mismo no es sólo perdonarse los errores y creer que uno tiene ideas brillantes. Quererse a uno mismo es, sin obsesionarse, cuidar de nuestro cuerpo, pues viviremos con él toda la vida. Y aunque el azar y la genética nos jueguen malas pasadas, las cartas no están echadas, nosotros, aunque no las repartamos, las jugamos.

Quiero limpiar el sudor de tu frente con un soplo suave, y tenderte la mano siempre, porque no hay medicina en el mundo que alivie más el dolor en su conjunto que el apoyo incondicional de otro ser humano.

Querámonos hoy y siempre, para vivir una vida sin ser esclavos de una enfermedad prevenible, y si la mala fortuna llama a nuestra puerta, recemos por tener esa mano amiga.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 17
  • 4.53
  • 335

Tienda

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
19.09.18
25.05.18
Encuesta
Rellena nuestra encuesta