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3 min
SOLO PARA PORTEÑOS
Históricos |
19.06.21
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Sinopsis

disculpen pero este escrito es muy localista

SE VE QUE CANARO Y CARUSO FUERON AL VIEJO ALMACÉN

Era durante la primera época de Perón.

Gómez Morales había prohibido la importación de todo lo que se fabricaba en el país.

Un tío, que según mi abuela era un “cachafaz”, me llevaba, de vez en cuando, a una excursión que me encantaba.

Tomábamos el tranvía 86 y nos bajábamos en el Centro. En la calle San Martín íbamos a un negocio raro. Decía Casa Piano, pero no vendían instrumentos. El tío les daba dinero y ellos le daban otros raros billetes de color verde. Con el tiempo me di cuenta.

Luego enfilábamos por Corrientes y la bajada nos empujaba para que corriésemos hasta Paseo Colón.

Me llamaba la atención que en la recova había muchos negocios cerrados. Cuando le preguntaba me decía que habrían de noche.

Finalmente llegábamos al borde del agua, donde estaban atracados los barcos.

Otra cosa que me llamaba la atención era que nos acercábamos a uno que tenía pintado el nombre pero yo no entendía que decía. Y eso que ya sabía leer. Las matemáticas y los viajes me familiarizaron con las letras griegas.

Mi tío se comunicaba por señas con un hombre y este subía al barco y le traía unos paquetes cuadrados que decían Chesterfield. Según el cachafaz eso le aseguraría ser exitoso en el Palermo Palace. De ese lugar venía la que después fue la madre de mi primo.

Mientras todo esto ocurría yo me entretenía mirando a los changadores (les decían estibadores) que iban subiendo a los barcos en filita como las hormigas con una bolsa en el hombro. Un día vi un cuadro de Quinquela que mostraba lo mismo. Cuando se hablaba de eso mi viejo me decía “estudiá, sino vas a ir a cargar bolsas al puerto”.

De adolescente mis compañeros ya me habían “avivado” sobre el negocio de la recova, pero esos boliches se convirtieron en cambalaches, y la movida se trasladó a la calle 25 de Mayo.

Era inevitable ir. La noche encubría las paredes despintadas y sucias. Ya algunos borrachos deambulaban por el asfalto. De los locales salía un olor húmedo y de algunos música. Me recordaban una canción famosa de Billy Joel (the piano man). Entré a uno cualquiera. Se me acercó una mujer. Bastante vieja. Toda pintarrajeada y con una pollerita que mostraba mucho de las piernas. No era época de minifalda aun. Me pidió que la invite un trago con una voz que ella debía creer sensual. Fuimos a la barra, bastante ocupada por parejas ruidosas y que simulaban estar divertidas. Me pedí un Criadores y ella una whiscola. No sabía de que hablar. Estaba incómodo. Mi compañera insistía que tome otra copa e insinuaba que podía tenerla toda entera por 25 mangos. Me dio lástima. Le di los 25 sin que tuviera que hacer su trabajo, pagué la consumición y me fui. La realidad mata la fantasía.

 

 

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  • Buenísimo Jovato, me encantó. Una vez me dijeron que yo cuando escribo pareciera que pinto, te digo algo parecido, cuando leí tu relato creí que veía esas imágenes que tan bien describiste.Saludos, ( la historia sigue?)
    Siempre es así. La realidad es prosaica y choca brutalmente con la idealización queenemos de la vida. Entender esto es madurar.
    Muy bueno. Se respira el inconfundible aroma porteño. El final de la historia, genial. Es verdad, la realidad mata la fantasía.
    La realidad es cruel, un saludo
    Jovato, saludos!! Te confieso, que tuve que revisar el diccionario para interpretar "cachafaz" ya sé el significado. Una historia que muestra las experiencias de un joven, que va descubriendo, la transculturización , no solo en la mercadería, sino frente a la inexorable realidad. Me gustan las narraciones, cuando se evocan otras épocas, traen consigo enseñanzas y añoranzas, aunque no hayan sido vivida por uno, pero alguna vez, escuchaste en boca de familiares o por las lecturas, la descripción de las vivencias y te vas forjando ideas...Feliz dia!!
    No soy porteña, pero creo haberlo entendido, Jovato. No todo el mundo vive entre algodones. La vida, si no viene de cara, hay que buscársela. Un besazo!
  • ya lo dijo Einstein

    Los canales de Marte son líneas que varios astrónomos han creído ver en la superficie del planeta Marte. Casi desde el principio, las observaciones telescópicas habían mostrado formaciones rectilíneas de color oscuro; se les dio el nombre de “canales”. Realizando observaciones de Marte entre 1895 y 1908, el astrónomo estadounidense Percival Lowell, investigador de gran prestigio en el mundo de la ciencia, llegó a la conclusión de que los canales habían sido construidos por seres inteligentes para llevar el agua, que escaseaba en la superficie marciana, desde los casquetes polares hasta las regiones desérticas. Hoy en día, los canales artificiales de Marte ya solo existen en la Historia (por poco tiempo)

    Este escrito pretende ser la continuación del cuento La Secta del Fénix de Jorge Luis Borges. Aclaro que en lo único que puedo llegar a parecerme al insigne escritor es que dentro de algún tiempo probablemente usaré bastón o quedaré medio ciego. No es necesario leer ese cuento antes de hacerlo con lo que publico, pero tampoco estaría demás.

    disculpen pero este escrito es muy localista

    sobre el poder de síntesis

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tengo formación y vocación de ingeniero... por lo tanto racional.... y ya a mi edad es hora de ser mas subjetivo.... por eso exploro esto de escribir...

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