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10 min
TÓPICOS Y ESTÉTICA DE LAS PELÍCULAS
Reflexiones |
11.02.21
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Sinopsis

Un paseo por ciertos aspectos del cine que creo que se deberian de revisar.

Hace algunos años cuando yo era un niño pequeño al parecer era un sujeto llorón y bastante pesado. No me sentía a gusto en ninguna parte hasta que un día mi madre sin saber qué hacer conmigo decidió llevarme a un cine del barrio en el que vivíamos.

Entonces para sorpresa de ella de súbito yo instintivamente me quedé por completo subyugado de aquella "Linterna Mágica" lo cual significaba que tanto yo como muchas personas de mi época habíamos dado un salto cualitativo en el tiempo respecto a otras generaciones anteriores para adentrarnos en la modernidad que se enmarcaba en la cultura de la imágen y que años más tarde ésta se diversificaría en diferentes medios audiovisuales y tecnológicos.

A pesar de que los maestros de la escuela que tenían una mentalidad tan antigua como estrecha de miras que no cesaban de desdeñar al llamado Séptimo Arte y a la fascinación que todos nosotros sentiamos por él puesto que les parecía que dicho fenómeno nos distraía de los estudios, yo cada vez que entraba en una sala de proyección sentía - y todavía me ocurre- la misma emoción que a un sujeto creyente le sucede cuando irrumpe en un templo dispuesto a orar, y todo lo demás de momento carece de interés.

Sin duda el cine ha sido para muchas personas de mi generación una ventana abierta al mundo; un poderoso medio de comunicación que a través de sus historias se estimulaba una insaciable curiosidad que todos podíamos sentir, la cual asimismo venía a compensar la falta de diálogo familar que a menudo se sufría en muchos hogares.

Sin embargo una persona como yo que lleva tantos años viendo películas de todos los géneros tanto comerciales como de Arte y Ensayo de autores innovadores, forzosamente llega un punto en que el espectador se vuelve más exigente y por ende más crítico con lo que se le ofrece en la pantalla, y se fija más en ciertos aspectos del guión, de la puesta en escena y de la planificación en muchos films que no  acaban de convencer.

Se comprende que el cine con su lenguaje sintético; que tiene su propio espacio artístico diferente al de la literatura y al del teatro aspire a ser algo realista dentro de la ficción para ser lo más verosímil posible. Y si es un nuevo Arte que se renueva constantemente como se dice, es también por encima de todo una industria que a su vez para subsistir tiene que saber interesar al espectador. Para ello las películas están sujetas por un lado a una estética que poco tiene que ver con la vida real, y por el otro lado está el marketing para dar al espectador lo que éste quiere ver según el estado de ánimo en el que se encuentre; sean películas de aventuras - pues el cine es esencialmente acción- o de un falso y ñoño romanticismo como en TITANIC,o de problemas sociales y psicológicos que afectan a una comunidad.

Mas yo pienso que los guionistas,-que se quejan de que a ellos nadie les tiene en cuenta salvo honrosas excepciones y todos los honores se los lleva el director de la cinta en custión- de una mayoría de las películas que vemos éstos se han dormido en los laureles y escriben diálogos y situaciones muy estereotipadas que se tendrían que cambiar; pues a veces toman un patrón argumental  que en su día tuvo un éxito como sucede en Hollywood y de él se hacen varias películas similares como si de rosquillas se tratara.

Por ejemplo es inverosímil que en una cinta de acción el protagonista que viaja en su coche por una carretera en compañía de una chica guapa y es perseguido por otro auto en el que viaja el malo de turno, el vehículo se despeñe dando vueltas de camapana por un terraplén y éste aparentemente salga ileso del batacazo, a la vez que la compañante que apenas se ha hecho un rasguño y le pregunte a la chica de un modo anodino: "¿Estás bien, cariño?" ¡Caramba! ¿Cómo va a estar bien cuando en el mejor de los casos a ella se le habrá cortado el habla del susto causado por el accidente, y lo más probable sea que estos héroes de la historia que nunca se despeinan tengan algunas costillas rotas? Lo más lógico sería que los protagonistas fuesen enseguida a un hospital para una revisión a fondo. También en otra película en la que el héroe sufre una situación traumática, como por ejemplo un fuerte desengaño amoroso; la novia lo deja por otro "¡Ya no te quiero!"; o la pérdida de un familiar querido, el personaje secundario le haga la misma estúpida pregunta: ·"¿Estás bien?" Nadie está bien después de haber padecido una recién mala experiencia personal, a no ser que el personaje central sea un tipo tan insensible que nada le afecta, o un ser tan estoico como lo fue el filósofo romano Seneca que procuraba tomar distancia de las nefastas situaciones para que éstas le afectaran lo menos posible. Con esta tópica pregunta parece que quien acompaña al héroe o a la heroina del film quiera salir del paso para quedar bien y autoconvencerse de que a pesar de que él o ella haya sufrido un revés existencial no le sucede en realidad nada malo, para no tener que responsabilizarse de su problemática. Creo que se trata más bien de un pobre y fácil recurso lingüistico para llenar un vacío en el guión en el que se piensa que los espectadores no se darán cuenta del absurdo de la pregunta, pero que obviamente está fuera de lugar.

En otro orden el espectador ve que un personaje de la película entra en un bar y le dice a un amigo: "Oh, me muero de sed, y voy a tomar una jarra de cerveza bien fría". Pero he aquí que dicho espectador se queda atónito al percatarse que este personaje del film toma un pequeñísimo sorbo de la tonificante bebida, echa una moneda sobre el mostrador y se va a toda prisa por donde había venido. Por lo visto no tenía tanta sed como decía y lástima de pagar por nada. Este mismo contrasentido se puede apreciar en las películas cuya acción transcurre en el desierto como por ejemplo en LAWRENCE DE ARABIA de David Lean. Los protagonistas caminan exahustos, casi arrastrándose por las inmensas y desoladas llanuras de arena con los labios resecos y ansiosos por hallar un pozo de agua potable, quienes a su vez transmiten al espectador la misma sensación de sed,, pero cuando llegan a un campamento militar donde se les ofrece un refrescante vaso de limonada el espectador se queda con un palmo de narices porque ellos sólo toman el consabido pequeño sorbo del delicioso néctar y ya no quieren más, cuando lo normal sería que no dejasen ni una gota de bebida en el vaso.

Lo mismo podríamos decir de las comidas. El espectador ve que el protagonista se levanta de la cama donde ha pasado la noche con su novia; se acerca a la cocina y allí está ella haciendo en la sartén unos deliciosos huevos fritos con beicon. Y él le dice a la chica: "¡Que bien huele esto! Tengo tanta hambre que me comería un buey".Entonces al espectador también se le hace la boca agua. Pero para su asombro ve que el galán sólo prueba una pizca del sabroso manjar; como si estuviese desganado y se va corriendo a hacer lo que sea. Yo creo que en estos casos lo que le interesa al director de la película es transmitir solamente la idea de unos actos cotidianos sin que lleguen a consumarse, para que no se pierda el ritmo narrativo de la historia que se cuenta. Todo lo contrario de las películas japonesas que tienen una concepción del tiempo más pausada que la occidental, y en las que los personajes siempre comen con fruición. Esta fiesta del buen comer, también aparece en algunas películas europeas especialmente de nacionalidad francesa.

Pero de lo que más le ha chocado al espectador de las películas han sido las escenas amorosas. El galán conoce a una bella dama; la mira y le susurra: "Hola. Eres preciosa". Y en un abrir y cerrar de ojos ella se le echa a los brazos y enseguida se meten en la cama. Seguidamente cuando yo salía del cine después de ver esta tórrida escena, me encontraba en cualquier lugar a una mujer tan bella como la de la película y le decía: "Hola. Eres preciosa". Mas ella me daba las gracias, si es que lo hacía, y se iba con viento fresco, por lo que lo de la cama se quedaba en el aire. Está claro que el cine no tiene nada que ver con la vida real.

Como no deja de ser una exageración cuando en una película la protagonista se le insinúa al guaperas que siempre es bastante bobo y éste le va detrás como un poseso sexual.

Por lo que respecta a las películas históricas que suelen ser daptaciones de novelas son de lo más falso que cabe imaginar ya que están realizadas según la estética actual y de acuerdo con lo políticamente correcto, cuando lo cierto es que las costumbres sociopolíticas de otras épocas eran el reverso de la medalla de las actuales.

Las películas de  "sandalia" como las llamábamos, es decir las que pretenden reflejar la  Antigüedad están encorsetadas por la docctrina de la Iglesia Católica como son BEN-HUR y QUO- VADIS.

Pero si reparamos en las películas basadas en la Revolución Francesa éstas distan mucho de cómo era la gente de aquel entonces en ralidad. La auténtica María Antonieta no se parecía en absoluto a la guapa actriz que en el cine interpretó a esta emperatriz. Pues el concepto de belleza que se tenía en el siglo XVll era muy diferente al de hoy en día. Una mujer considerada hermosa en aquel tiempo hoy nos parecería feísima. ¿Y qué diríamos si viésemos que el rey Luis XVl o la gente que residía en el palacio de Versalles hiciesen sus necesidades fisiológicas en público? Había a quien le gustaba. Esto es evidente que no sale en ninguna película. Los protagonistas del celuloide cuando se levantan de la cama casi nunca van al baño ni se lavan. ¡Que angustia si todos hiciésemos lo mismo!

Pero pese a todos estos fallos de las películas, el mundo de la imágen no dejará nunca de fascinarnos porque el cine es también sueño y poesía.

 

 

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  • Muy buena reflexión. Afortunadamente somos bastante crític@s, sabemos lo que queremos y lo que no, el momento adecuado para ver ciertos géneros, depende del estado de ánimo. Cada persona tiene diferente punto de vista y eso es lo fascinate. Lo mismo ocurre con los libros, leemos pero no interpretamos tod@s lo mismo. Si un libro lo vuelves a leer en unos años descubres sensaciones diferentes. Me gustado mucho. Un saludo Francesc.
    Hola. Nunca me había fijado en esos detalles pero veo que tienes razón. Yo supongo que una causa está en que ya no quedan actores como John Wayne o Clint Eastwood, que ya sé que sigue vivo. Y éstos sí que se bebían enterito en whisqui en las películas del oeste. Un saludo.
    me encanta el cine, pero mas que nada aquel en el cual los personajes son gente común y corriente, en el cual se desarrollan cuestiones cotidiana, dramáticas o humorísticas, personajes que muestren lo complejo que somos los seres humanos. Me gustan muchos las peliculas inglesas, las de almodovar y saura de españa, de david lynch las de woody allen y de argentina las de leonardo favio, las de hugo del carril. las de Alejandro Doria entre otros; seguramente soy injusto al no nombrar a muchos otros buenos scorsese, coppola etc. ah me olvidaba de Fellini, Scola y Eiseinstein, Chaplin etc, bueno perdón a los que no nombré pero son muchos. mientras escribo me vienen a la memoria otros, pero la corto aqui. Muy lindo tu relato.
    No soy una gran critica del séptimo arte, pero me gustan las películas que me sacan sonrisas, las que me hacen suspirar e incluso conmover a mi corazón. Para mí el cine es un escape a la realidad, aunque a veces se vea la realidad reflejada en él.
    Las peliculas creo que son un reflejo de como a los guionistas les gustaria que fuese su mundo dibujando historias que no suelen suceder pues la vida real dista mucho de lo que alli se refleja, puede que eso sea lo que nos atrape
    Tú, como conocedor del "séptimo arte", te acredita autoridad para un análisis cinematográfico. Es válido y oportuno el aporte, que como literato, observas guiones sin fuerza y carentes de emotividad, es que se ha perdido el valor de la "argumentación", cuando es éste un enfoque prioritario, junto con la síntesis y la interpretación, El factor tiempo, es perentorio, escenas, de la que narras( dicen comer y no comen) porque debe de existir la síntesis, la interpretación, es principal. La cultura del origen de la película, tiene mucho que ver, con lo que se muestra. Los asiáticos, desean dar a conocer su idiosincrasia . La tecnología digital ha contribuido a su renovación. Abrazos!!
    Cierto que cuanto más películas ves, más crítico te vuelves, como en todo en esta vida, pues adquieres experiencia y tienes más base para dilucidar entre lo bueno y lo que podría ser mejor. A los tópicos estamos tan acostumbrados que se deslizan en la mente y los aceptamos sin más, pero eso no quita que pensemos que podrían haberse esforzado un poco por respeto al espectador. Como siempre, una buena reflexión sobre el tema. Un abrazo, Francesc.
  • Una joven mujer, tras un desengaño sentimental va en busca de una pareja para poder ser amada.

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    Los bufones y los humoristas son los que revelan las verdades.

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He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

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