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Varios |
14.03.15
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Sinopsis

Sabía que estaba viviendo tiempo de regalo desde que me levantaba por la mañana con la temperatura corporal de una merluza congelada.

Sabía que estaba viviendo tiempo de regalo desde que me levantaba por la mañana con la temperatura corporal de una merluza congelada. No era que hacía frio, que también, era yo que estaba fría, helada por dentro. Entonces me acordé de lo que una vez me dijo una especie de adivino que conocí por casualidad en una tienda de inciensos entre muchas cosas que ya no recuerdo, me dijo¿ tienes pensamientos de acabar con todo?, y yo que siempre he sido un poco tétrica, al menos he tenido pensamientos oscuros más de una vez, me lo quedé mirando a los ojos ,mientras notaba que se me dibujaba media sonrisa estúpida en la cara, como si eso fuera algo de lo que sentirse orgullosa o  quizás estaba avergonzada no sé, creo que era una  mezcla de las dos cosas entonces me dijo, no lo hagas que desde arriba te pueden castigar.

Y eso creía que era lo que estaba pasando, que me estaban dando una especie de tiempo extra como en los videojuegos. Porque hacía realmente poco tiempo que esa idea de desaparecer  parecía  mi única salida. Y es que de vez en cuando tengo la sensación de que estoy harta, de que la felicidad de la que habla la gente es una leyenda, aunque también están los que dicen, nooo se puede ser feliz a ratitos, hay cosas que te pueden hacer feliz, como hacer algo que te  gusta…disfrutar de las cosas pequeñas de la vida…y yo pienso ¿en serio? ¿Eso es la felicidad? Pues sí, porque tú tranquila que después te pasará algo inesperado a ti misma o a tu alrededor que te hará dejar de ser feliz al instante...porque la vida es una rueda...lo mismo estás arriba que luego estás abajo y yo pienso, joder pues vaya mierda ,yo creía que la felicidad era otra cosa…pero no, se ve que todo el mundo se conforma con eso, con creer que es feliz de vez en cuando.Pero ojo, no mires muy lejos de tu efímera y breve felicidad, que si no verás cómo hay personas que son tremendamente infelices y están sufriendo y si eres una persona algo emocional, no hace falta ser como yo que soy tan emocional que la mayoría de las veces  me parece una putada, entonces, si tienes sentimientos, si sientes empatía ,no podrás ser todo lo feliz que podrías serlo en esos momentos porque verás a otras personas sufriendo como perros.

Y yo me pregunto, en esos casos, ¿Qué hacemos? miramos para otro lado y decimos, bueno ahora estará en ese momento de su vida en que está debajo de la rueda..Ya encontrará cinco minutos de desbordante felicidad en medio de la mierda de vida que le ha tocado vivir. Y yo siento la necesidad de quejarme, de quejarme a quien sea que tenga que hacerlo y decirle, oye ¿esto es normal? ¿La vida tiene que ser así? Porque créeme que lo he probado todo, he estado en la parte más oscura de la vida con todas sus consecuencias durante gran parte de mi adolescencia, luego pasé el principio de la edad adulta intentando superar y olvidar todo lo que había hecho con mi vida,he conocido a las personas menos aconsejables con las que te puedes juntar, lo peor de cada casa...

Y después de todo ese tiempo intentando entender qué narices me había pasado para hacer todo eso, un día encontré la otra cara de la moneda, me convertí prácticamente en una santa ,y digo prácticamente por decir algo, pero descubrí que eso tampoco va conmigo porque cuando quieres ver todo lo bueno de la vida y confiar en los demás, no sé, esperas que la gente al menos se comporte...Pero que vá, tampoco el mundo, mi mundo como yo lo veo, no está hecho para ser una santa. Porque entonces siendo vulnerable te sentirás dolida con muchas cosas, lo verás injusto y te encontrarás luchando y leyendo libros de autoayuda constantemente. O sea que al final no sé si acabas más p’allá que p’acá, como suele decirse. Intentando convencerte de que todo es maravilloso, que no pasa nada por nada, que todo pasa por algo y todo eso, que es tan raro... Así que acabé descubriendo que me siento más cómoda siendo yo misma o sea una mezcla entre todo y nada porque es la única manera de que no te puedan pisar.

Nos pasamos la vida superando cosas menos cuando eres niño, cuando eres niño todo es perfecto, no te enteras de nada y todo te parece bien, pero cuando creces y tienes uso de razón, ahí ya la has cagado. Supera que tienes responsabilidades, que no puedes ser yni hacer todo lo que te gustaría porque no tienes esa suerte. Supera que las personas que más quieres en la vida, se morirán y que dejarás de tener apoyos, para ser tu el apoyo de los demás aunque no estés preparado, supera que tampoco serás actriz si alguna vez hubieras querido serlo,  porque cuando vas a comprar el pan hasta  la panadera sabe tu estado de ánimo, supera que no tienes un colchón de billetes y que toda la vida vas a tener que luchar por un pedazo de pan. Pero eso sí, acepta que otros sí lo hagan porque les ha tocado vivir esa vida... ¿y pienso y donde narices estaba yo cuando estaban repartiendo oficios en el cielo? Seguro que me equivoqué de cola, con lo despistada que soy…no sé la cara que puse cuando mis padres me tuvieron que explicar el funcionamiento de la vida, pero tendré que ver la de mi hijo cuando llegue el día y ya me la estoy imaginando.

Pero bueno como todos me esforzaré para que todo parezca lo más natural del mundo aunque ya digo ahora que no me lo creo ni yo. Así que cuando ahora me acuerdo de aquel adivino mientras intento quitarme el rigor mortis que parece que tengo pienso, claro hombre ¿algo más?

 

 

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  • Muchas gracias por el comentario. Espero que Elis cale en ti tanto como yo escribiendola. Quiero creer que esto es el principio de lo que me queda por escribir, jeje.
    Jo, hace tiempo que no escribes nada. Anímate :)
    Las introspecciones nos llevan a escribir grandes textos.
    Hola calamar un beso. Hace tiempo eh? ;) todos por aqui nos amamos y nos odiamos a diario. Siempre hay un motivo para sobrevivir aunque seamos condenados al hastío. Tu tienes uno. Suficiente. Yo encontré el mio. La vida se rió de mi durante largo tiempo. Ahora soy yo quien se rie de ella. Finjo que soy feliz y así no me daña. ...como la mayoría. Puedes comentar nuestros comentarios wapa. Un abrazo. Te extrañé
    Una vez acompañe a un amigo a ver a una de esas adivinas, me pregunto si queria que me leyese la mano y le dije que vale pero que no creia en ello, me dijo 3 cosas imposilbes de creer en ese momento y en un par de años acerto con todas y aun sigo sin creer en ello...... es lo que tiene ser humano
    Hola Nora, he llegado a esta página hace poco, y coy picando aquí y allá. Por eso, el primer relato tuyo que leo es este último (seguro no será el último que lea). Coincido con Edgardo en algunos peros sobre la técnica, pero eso son cosas que se liman con el tiempo. Lo que sé es que tienes talento, y, sobe todo, necesitas escribir, y ése es el motor que a todos los que pos aquí pasamos nos mueve. No has separado más que dos párrafos y, no sé si intencionadamente, esto hace que leas el texto como si de una línea continua del pensamiento se tratase, que en realidad es lo que es. Con un lenguaje sin artificios consigues transmitir intensamente todos los sentimientos que quieres hacer llegar y, como dice Edgardo, lo hace ameno y espontáneo. Por otro lado, las reflexiones que haces, son para no perderlas de vista y releerlas un par de veces... Me recuerdas al alguien que conocí, tremendamente emocional e inteligente. ¡Vamos, una bomba! Me ha gustado tu relato. Mi más sincera enhorabuena. Te leeré más
    Hola Nora, según mi costumbre, cuando alguie hace un comentario sobre un texto mío, lo que hago es ver quien lo hace, porque quiero valorarlo como de quien viene, no así las valoraciones que creo no tendrían que ser obligatorias pues se usan con mezquinos intereses. O sea entré a conocertey te digo mi impresión de lo que leí, un texto reflexivo de una persona inteligente, joven en edad pero madura en pernsamiento, con mucho para decir, que por momentos supera su experiencia narrativa y trastabilla tecnicamente. Con un lenguaje coloquial que la hace muy amena y fluída. Que tendría que leer su texto en voz alta un par de veces para corregir las patinadas. Yo solo soy un un diletante más y lo que te digo son mis impresiones, nada más, de este texto. Te seguiré leyend para poder tener más elementos, pero esto me gustó. Espero que disfrutes la estación que les viene en España. En Argentina, ayer le dimos, o le dí, la bienvenida al otoño. Me quedó algo, tratá de mejorar la puntuación... Un abrazo, perdoná la lata.
  • Siento muchísimo haberte hecho daño, siento las lágrimas, los temblores, el desasosiego que te causé. Las ilusiones rotas, los esfuerzos en vano, las dudas, las noches sin dormir, los cigarrillos de más, las charlas infructuosas, mi mirada perdida, mis pocas ganas de seguir, mi melancolía, mi tristeza, los dolores de cabeza.

    El sueño, parece no querer abandonarme, ha vuelto el letargo a apoderarse de mí. Es la sensación de estar en un receso momentáneo de los días, de las horas, de la vida…

    Por fin ha llegado el día, por fin me encuentro conmigo misma y con mis palabras de nuevo...

    He pensado tantas veces en que sería de mi presente si hubiera elegido otros caminos que la sola idea de volver a intentar valorarlo me aburre.

    Los pájaros que cada día visitaban mi soleada terraza aún no habían venido, todos los días hacía lo mismo, sacaba al perro a la misma hora y la misma pregunta a horas distintas.

    Cada día huele más a verano y todavía es invierno, un invierno que se ríe del frio. Un invierno que no quiere serlo, un invierno que quiere ser primavera, como cuando una mujer siendo morena decide que es rubia.

    Sabía que estaba viviendo tiempo de regalo desde que me levantaba por la mañana con la temperatura corporal de una merluza congelada.

    Hoy he podido dormirte en brazos a la hora de la siesta, yo sentada en tu camita y tú en mis rodillas, dejándote llevar por el suave balanceo que hacía temerosa de que quisieras que parara.

    Al principio del camino hay un montón de libros apilados en el suelo, ya los estoy viendo.

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No sabría como empezar...

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