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20 min
Tierras de magia - Capítulo 5: La dulce maga blanca Serena
Fantasía |
24.08.15
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Sinopsis

El grupo siguiendo su viaje hacia Barraco Rojo, llegan a un pequeño pueblo llamado Paso del Cosmo; donde tienen alguna que otra batalla con algúnos templarios pero son ayudados por Serena, una amable y dulce maga blanca del país de Zanarkand.

  • Mirad, allí. – dijo Alistair emocionado.- Por fin llegamos a algún pueblo.
  • No te emociones, somos fugitivos. Lo mejor es estar lejos de la gente. – le contestó Melia.
  • Lo sé, pero admitirás que no es lo mismo dormir en una cama en una posada que dormir en el suelo y con Roberto siempre de guardia; el pobre necesitará descansar. Además en la posada podremos dormir en habitaciones separadas por lo que no tendremos que escuchar tus ronquidos.
  • ¡Yo no ronco!- gritó Melia mientras golpeaba a Alistair.
  • ¡Ay! Eso duele.
  • Si juegas con fuego al final te acabas quemando.

Ya llevábamos tres días caminando como fugitivos, intentando llegar a Barranco Rojo.  Durante todo este tiempo, no habíamos visto ningún pueblo ni ningún lugar donde viviera gente; hasta ahora.

  • Melia, ¿sabes en que pueblo estamos? – pregunté yo.
  • Paso del Cosmos. Es un pueblo donde hay muchas personas estudiando el espacio, la luna, los astros,…
  • ¿Viniste aquí alguna vez?
  • Cuando era pequeña mis padres me llevaron alguna que otra vez. ¿Ves esa colina? Allí hay una casa donde estudian el espacio y todo lo que he mencionado antes. ¿No dijiste que te interesaban estas cosas? La gravedad, el espacio,..
  • - Sí, me gustan pero,… Pero ahora mismo somos fugitivos, no tenemos tiempo para estas cosas. – dije un poco decepcionado. A mí siempre me habían gustado esas cosas, todo lo que tenía que ver con la ciencia me apasionaba, era como magia pero sin magia. Sé que la frase no tiene sentido pero, no encuentro otra forma de explicarlo.
  • Tiene razón.-dijo Alistair- Debemos llegar a Barranco Rojo cuanto antes, sin distracciones. Vayamos a la posada, descansemos allí esta noche y mañana por la mañana proseguiremos.
  • Una cosa – dijo Melia. – Sabemos a dónde vamos, ¿pero sabemos por qué camino debemos ir?

Alistair y yo nos quedamos callados y mirándonos durante un buen rato, cosa que indicaba que ni él, y ni siquiera yo; a pesar de haber nacido ahí, sabíamos que camino llevaba a Barranco Rojo.

  • Habrá que preguntar en la posada si tienen un mapa o algo.- dije yo.

Paso del Cosmos tenía pinta de ser un pueblo normal y corriente, tranquilo. Allí veías a la gente comprando en el mercado del pueblo tranquilamente, a los niños jugando en la plaza del pueblo, personas pasando el tiempo en las tabernas,… Parecía como si la guerra de hace 8 años nunca hubiera pasado por aquel lugar. Paso del Cosmos estaba situado en una alta colina, desde la cual se observa muy bien el cielo. Por esa razón se instaló aquí un grupo de investigadores, los cuales comenzaron a estudiar el cielo, los astros, las estrellas,… Y por eso, este pueblo se llama Paso del Cosmos.

Mientras caminábamos hacia la posada, entramos a la taberna para pedir información sobre si alguien tenía un mapa o algo que nos pudiera guiar a Barranco Rojo. El tabernero resultó ser muy amable y nos dio un mapa y gracias a él pudimos saber qué camino seguir.

  • Vale, tenemos que seguir por este camino hasta llegar  a esta pequeña localidad. – les explique a Melia y a Alistair – El tabernero me ha dicho que hay que tener cuidado en esa ciudad, es una ciudad llena de ladrones y mercenarios. No es que sea el lugar más seguro para pasar; pero es el único camino no vigilado por los templarios hacia Barranco Rojo. Luego hay que pasar por una cueva también un tanto peliaguda; pero es la única manera.
  • Parece ser que nos espera un viaje muy duro, ¿todavía queréis seguir?- dijo Al.
  • Claro que sí, yo… no puedo volver. – dije yo.
  • Yo tampoco, si he de soportar todo eso, lo haré. – dijo Melia.
  • Muy bien, entonces preparémonos para salir mañana temprano. Ahora está anocheciendo, será mejor ir a la posada y descansar.

Fuimos a la posada, y en la entrada vimos un cartel colgado. Nos acercamos y vimos que ese cartel era un informativo escrito por los templarios del CÍRCULO que hablaba del incidente en el monte Paals:

“ATENCIÓN A TODOS LOS HABITANTES DE MILITES:

HACE CUATRO DÍAS EN UNA EXPEDICIÓN DEL CÍRCULO

LOS MAGOS ATACARON A LOS TEMPLARIOS, LAS CONSECUENCIAS

DE LA REBELIÓN FUERON DESASTROSAS.

COMO RESULTADO DEL INCIDENTE, HAN MUERTO 39 TEMPLARIOS Y 15 MAGOS.

LOS GUARDAS DEL CÍRCULO Y EL CONSEJO DE MILITES AUNUNCIA

 QUE AÚN ESTÁN DESAPARECIDOS 5 MAGOS Y UN TEMPLARIO.

SE RUEGA A LOS CIUDADANOS MILITEÑOS QUE AVISEN A LOS GUARDAS

TEMPLARIOS SI VEN ALGO SOSPECHOSO RELACIONADO

CON ESTE INCIDENTE.”

 

FIRMADO: CABALLERO TEMPLARIO GRANT

  • Chicos… - dijo Melia aterrada.- Mirad, habla sobre lo que pasó.
  • Roberto, esto puede ser peligroso, si nos pillan…- dijo Alistair.

Alistair estaba muy aterrado, se notaba mucho su miedo y entendía el porqué. Si nos pillaban, Melia y yo seríamos obligados a ir al CÍRCULO o algo peor pero Alistair, si le atrapaban a él; primero le declararían como traidor y después sería castigado fuertemente o incluso podría ser ejecutado. Desde luego, a Alistair le esperaría un destino horrible si es cogido. No podía permitir que ninguno de nosotros fuéramos atrapados.

  • Tranquilos. – les dije yo.- Saben el número de gente que falta pero no saben quiénes son. No conocen nuestras caras.
  • Espero que tangas razón. – dijo Melia.- Venga, entremos en la posada.

Entramos dentro la posada y allí vimos al posadero discutiendo con dos templarios, uno moreno otro de un color canoso. Los dos templarios iban vestidos de una forma similar que Al, pero de un color más oscuro que el de su ropa. Yo había visto ese color antes, hace unos 13 años mi tío llevaba esa misma armadura. Esa armadura las llevaban los templarios de más alto rango.

  • Os estoy contando la verdad, no sé nada. – decía el posadero desesperado.
  • ¡No nos mientas! – dijo el templario moreno. – Sabemos que has dado una habitación a una maga.
  • Os lo juro, no sabía nada.
  • Ya sabes lo que va a pasar si no nos dices la verdad. – dijo el templario canoso.- Al final no nos dejarás otra opción que quemar este lugar.
  • ¡No! Por favor, tengo mujer y una hija enferma.
  • ¡Dejadle en paz! Ha dicho que no sabía nada. – dijo Al a los templarios.
  • ¿Eh? Anda, un templario.- dijo el templario moreno. – Mira chaval, nuestro deber como templario es atrapar a los magos y a los que les ayudan. Este hombre no solo está escondiendo a una maga sino que también nos está engañando. Además somos de un rango superior, ¿acaso crees que alguien como tú nos puede dar órdenes?
  • Pero vosotros no estáis cumpliendo con vuestro deber. – dijo Melia enfadada. – Vosotros estáis oprimiendo al pueblo, no estáis defendiendo a la gente simplemente la amenazáis. Ese no es el deber del templario.
  • ¡Ja! Tú no eres nadie para decir cuál es nuestro deber. – dijo el templario canoso.- ¿Qué os pasa? ¿Queréis problemas?

Entonces los templarios se fueron acercando a Melia amenazándola, pero yo me puse en medio y creé una bola de fuego, aún sin lanzarla; por tal de que se alejaran de ella y no hicieran daño ni a ella ni a Al.

  • Ni os atreváis a tocarles. – les dije yo amenazándoles.
  • ¿Cómo? ¿Un mago? ¡Señor! – dijo el templario moreno.
  • Ya veo.- dijo el templario canoso.- Un mago fuera del CÍRCULO  y un templario ayudándole. Vaya, vaya; cuánto daño a hecho Cullen Rutherford.

 

¿Cómo? ¿Qué cuánto daño ha hecho mi tío? Como se atrevían a decir eso. Obviamente, ese comentario me enfureció bastante y estaba a punto de darles un buen repaso a esos dos, no obstante; antes de hacer nada, oí a una chica hablar.

  • ¿Cómo que cuánto daño ha hecho? – dijo una chica que salió de una de las habitaciones de la posada. – Más bien está arreglando el daño que causáis vosotros.
  • ¿Cómo dices?  - dijo el templario moreno.
  • Sé que la verdad duele, pero es mejor aceptarla. – volvió a decir la chica.

La chica era de la misma estatura de Melia, algo bajita pero tampoco mucho. Era una chica rubia, la verdad es que era muy guapa e iba vestida con una túnica blanca con capucha (la cual no tenía puesta) y una imagen de un fénix en la espalda, cosa que me hizo sospechar que se trataba de una maga blanca de la nación del Fénix Carmesí, Zanarkand.

  • ¿Quién te crees que eres para hablarnos así?- volvió a decir el templario moreno.
  • Serena Prideworth, curandera zanarkiana, a su servicio.
  • ¿Zanarkiana? Así que tú eras la maga.- volvió a decir el templario moreno.
  • Vaya, no se te escapa ni una, ¿eh? – dijo Serena.
  • Basta de cháchara, vamos a encargarnos de los magos y del templario traidor. – dijo el templario canoso.
  • Al, Melia. Sacad al posadero de aquí. Esto va a ponerse feo. Yo y la chica nos ocuparemos de estos dos.
  • Roberto, ¿seguro? – dijo Melia.
  • No te preocupes, no me pasará nada. Venga lleváoslo.
  • Vale.

Los dos templarios sacaron sus espadas y fueron a por Serena y a por mí. El templario moreno fue a por Serena y el canoso a por mí. Serena entonces, sacó su arma, la cual era una hacha; una arma no muy común en los magos blancos pero aun así, tenía pinta de que sabía manejarla muy bien. El templario moreno se abalanzó sobre Serena, sin embargo; esta creó con su magia una barrera contra la cual el templario se chocó y cayó. Justo después, Serena lanzó una luz que cegó al templario y aprovechando con no veía nada con el mango de su hacha, le golpeó y el templario cayó al suelo inconsciente. De mientras, el otro templario se fue acercando a mí, pero creé una ráfaga de fuego la cual lancé contra su espada, haciendo así que se fuera dilatando hasta que al final se rompió. Al estar el templario sin poder atacar le lancé una ráfaga de viento que le lanzó fuera de la posada.

  • ¿Ya está? Se supone que esos templarios eran de alto rango. No han durado nada. – dijo Serena.
  • Hay que ver cómo está la orden templaria. Muchas gracias por ayudarnos.
  • Creo que más bien os tengo que dar yo las gracias. Seguramente esos templarios venían a por mí. Tal vez sería más seguro si me quitara la imagen del fénix de la túnica.
  • Roberto,¿estás bien? – dijo Melia entrando junto a Alistair y al posadero.
  • Sí, estamos bien. Eran unos templarios un poco de pacotilla, no duraron ni cinco segundos.
  • Oh, muchas gracias por salvar mi negocio, os estoy muy agradecido. Por compensación, os podéis quedar aquí esta noche totalmente gratis. – dijo el posadero.
  • Muchas gracias señor. – dijo Al.

Tras unos minutos, el grupo y Serena fuimos a una habitación para hablar y conocer a Serena.

  • Dinos Serena, ¿qué hace una zanarkiana en Milites? ¿No es peligroso para ti? Quiero decir, todos los zanarkianos sois magos, y sabéis que desde hace 8 años en Milites hay una tiranía contra la magia. – le pregunté yo.
  • Pues es una historia muy larga de contar. Habéis oído hablar del ataque templario a una capilla de Zanarkand de hace un año.
  • Un poco. – dijimos Al y yo.
  • Yo no, ¿qué pasó? – preguntó Melia.
  • Pues verás – comenzó Serena. – Hace un año un grupo de templarios militeños entraron en una capilla y comenzaron a matar a todo el que había allí. Milites ahora tiene una dictadura anti-magia como bien habéis dicho, y en Zanarkand, cada habitante es mago así que decidieron atacarnos.
  • Eso es horrible.- dijo Melia.- Pero, ¿cómo os atacaron? ¿No se supone que Zanarkand tiene una barrera en la frontera por tal de evitar una invasión militeña?
  • Al parecer en la capilla había un topo. Alguien que nos traicionó. Utilizó su poder para anular la barrera durante un tiempo y les dejo pasar. No sé porque motivo lo hizo; dinero, poder,… no lo sé. Lo que sí sé es que vendió a su gente, y el resultado fue desastroso; solo hubo una superviviente; yo.
  • Vaya. Lo siento Serena. – dijo Melia.
  • Tuviste suerte de poder huir de aquella masacre. – le dije yo.
  • ¿Suerte? No. No fue suerte. Fue algo más poderoso, más divino por así decirlo. Soy creyente, por lo que creo que en realidad, el Hacedor me salvó o puede que fuera mi señora Catleya.
  • ¿Catleya? – preguntaron Alistair y Melia.
  • Es el espíritu de Zanarkand. – dije yo. – Catleya, La Fénix Roja. Al igual que nosotros tenemos a Níveo El Tigre Albo como espíritu protector de Milites, ellos tienen a Catleya. En Paals tienen a Adamantoise, la Tortuga del Sable y en Concordia a Shinryu, El Dragón Azuleo.
  • Estoy segura que uno de los dos  envió a aquellas personas las cuales me ayudaron y gracias a ellos; ahora mismo estoy aquí a salvo.
  • ¿Quiénes fueron? – preguntó Al.
  • Cullen y Serah Rutherford.

¿¡Cómo!? Mi tío y mi hermana salvaron a Serena en Zanarkand. Ahora que lo dice, en la última visita que me hizo mi hermana al CÍRCULO, me dijo que ella y tío Cullen habían ido a Zanarkand y ellos presenciaron el ataque a la capilla. También me dijo que salvaron a una joven maga; así que la joven que salvaron, ¿era Serena?

  • ¿Ellos te salvaron? – dije yo.
  • Sí. Cuando atacaron, yo me escondí y cuando salí, vi a todos mis compañeros muertos en el suelo. Aún habían templarios así que fui con cuidado para que no me vieran a la parte trasera de la capilla para poder huir. Pero un templario me vio y tuve que luchar contra él, y aun sin quererlo, le tuve que matar. EN el combate estaba herida y no paraba de sangrar. Caí al suelo, no me quedaban fuerzas; creía que iba morir hasta…, que él apareció. Cullen Rutherford me vio allí, me cogió y me sacó de la capilla. Cuando desperté, Serah me había vendado las heridas y ambos me explicaron que yo fui la única superviviente. Cullen fue a inspeccionar la capilla por si aún quedaban más templarios mientras Serah y yo fuimos a la sede de Los Tigres Blancos, en Milites. Al parecer, el topo que coló a los templarios supo que yo sobreviví y propagó el rumor de que yo en realidad fui quien hizo todo el incidente, y por esa razón no puede volver a mi país.
  • Por eso fuiste a la sede de LOS TIGRES BLANCOS, ¿no?- le dije yo.
  • Exacto, Serah y Cullen pensaron que allí estaría segura. Así que estuve viviendo allí durante un tiempo, pero no podía dormir por las noches. Quería saber porque el traidor o traidora vendió a su gente, así que me fui de viaje por Milites para conseguir información. Y así es como he llegado aquí.
  • Un momento –dijo Melia – ¿has dicho que la sobrina se llama Serah?
  • Sí, ¿por qué? –dijo Serena. Entonces Melia me comienza a mirar.
  • ¿Por qué me miras Melia?- le pregunté yo.
  • Me suena ese nombre, cuando nos conocimos hablabas en sueños y no parabas de pronunciar ese nombre.
  • Ya te lo dije Melia, debiste escuchar mal. Debería estar pronunciando Sarah que es mi hermana la cual debe de estar muerta como ya te dije. – dije yo intentando persuadir a Melia; aun no me sentía preparado para decirles que en realidad yo era el sobrino de Cullen.
  • ¿Seguro? Bueno, vale. Yo me fio de ti Roberto. Perdóname.
  • Tranquila no pasa nada.
  • Y Serena, ¿has conseguido algo de información sobre ese traidor? – pregunto Al.
  • No, nada.
  • Lo siento. – dijo Al.- Pero no te preocupes, ya verás cómo lo conseguirás.
  • Pues claro que lo conseguiré, gracias por los ánimos.
  • Vaya, así que has estado viviendo en la sede de Los Tigres Blancos. ¿Cómo es? Verás, yo soy un gran admirador de Cullen Rutherford, por él me hice templario. Pero templario bueno, no como esos dos de antes. Soy un templario como Cullen, o al menos quiero llegar a ser como él.
  • Lo conseguirás. – dijo Serena.- Bueno, Cullen y Serah fueron muy amables conmigo. Y me enseñaron todo lo que hacían en la sede. Fue maravilloso lo que Cullen hacía por su difunto hermano y su sobrino.

¿Su sobrino? Sí, hacía muchas cosas para salvar a los que eran como yo; y lo hacía por  mí. No obstante, hubiera preferido que hiciera menos cosas de esas y me hubiera visitado al menos alguna vez en 5 años al CÍRCULO. Sé que puede sonar algo egoísta, después de todo salvaba vidas, pero; seguía siendo mi tío y un tío debería haber ido a visitar a su sobrino.

  • Por cierto, aun no me habéis dicho vuestro nombre. – dijo Serena. – Como ya dije antes, soy Serena Prideworth; maga blanca de Zanarkand.
  • Yo soy Alistair, ellos son Melia, una maga verde y él es Roberto, un mago negro especialista en elementalismo.
  • Encantados chicos- dijo Serena con una sonrisa.- Espera, ¿Roberto? ¿De que me suena este nombre?

Durante unos instantes, me puse muy nervioso. Si Serena estuvo durante unos días en junto a mi tío y mi hermana, obviamente sabrá que Roberto es el sobrino de Cullen; que bueno sí soy yo, pero ellos no lo saben y lo he estado ocultando y aun no tenía tanta confianza en ellos para decírselo, ¿ o sí? Al menos a Melia y a Al ya les había cogido cariño pero aun así, aun no podía decirles nada; así que intenté persuadir a Serena.

  • Pues debe de sonarte, porqué  muchos chicos se llaman Roberto, es un nombre común. Al menos en Milites lo es.- le dije yo.
  • Seguramente – dijo Serena riéndose- Y bueno, decidme; ¿Qué os trae por Paso del Cosmos?
  • Pues verás…
  • Entiendo, así que el cartel que hay colgado en la puerta de la posada se refiere a ti y a Alistair. Lo vuestro tampoco ha sido un camino de rosas. Bueno, creo que ya es tarde. Deberíamos ir a la cama; ha sido un día largo y estoy tan cansada.
  • Tienes razón. Al, Roberto, será mejor irse a dormir. Mañana nos espera un largo camino.

Nos fuimos a la cama los cuatro. Las chicas se fueron a una habitación y yo y Al a la de al lado. Alistair se durmió muy pronto; yo sin embargo, no podía ni cerrar los ojos. Estaba todo el rato pensando en mi tío y mi hermana.  Me cabreaba que mi tío nunca me hubiera visitado pero aun así, me alegraba y me hacía feliz cuando gente como Al y Serena le elogiaban y le admiraban tanto. Además, si ha estado haciendo tantas cosas con Serah, supongo que eso significa que ambos estában bien, ¿no?

Pasaban los minutos y aún seguía sin poder dormir, así que me levanté de la cama y sigilosamente sin despertar a Alistair, salí de la habitación y luego salí de la posada y me fui a la colina aquella que Melia mencionó antes. Tenía razón, desde aquella colina se observa muy bien el cielo nocturno, la vista era preciosa, magnífica. Poco después escuché un sonido, y me giré para ver que era.

  • Tranquilo, soy yo. – era Serena, al parecer tampoco podía dormir.
  • ¿Tampoco puedes dormir? ¿No te dejan los ronquidos de Melia?
  • Tranquilo, he escuchado a gente peor. - dijo ella riéndose- No, no ha sido ella. Yo tampoco podía dormir. La verdad es que le he estado dando vueltas a una cosa. Como no podía dormir por eso, me salí fuera de la posada y vi que tú también salías de allí y fui a ver a donde ibas.
  • Melia me dijo que desde esta colina se podía ver una vista preciosa del cielo, y como siempre me han gustado la astronomía y cosas relacionadas con la ciencia pues he venido a ver.
  • Entiendo. La verdad es que la vista es preciosa. Roberto, me gustaría pediros un favor.
  • ¿De qué se trata?
  • Aún no he averiguado nada sobre el traidor de la capilla. Pero tengo la intuición de que si voy con vosotros al final acabaré descubriendo quien fue y porque lo hizo. Por eso os pido a ti y a Melia y a Alistair; por favor, dejadme ir con vosotros hasta Barranco Rojo. Bueno, si queréis.
  • ¿Estás segura? El camino es muy peligroso.
  • Me da igual. Aguantaré todo lo que me echen.
  • En ese caso, bienvenida al grupo.
  • ¿En serio? No sabes cómo te lo agradezco.
  • Estoy seguro de que los demás también estarán de acuerdo. Un miembro más en el grupo vendrá bien y más aún si eres maga blanca. Además, creo que nos has caído bien a los tres.
  • No te arrepentirás. Te lo prometo.

Y así fue como Serena también se unió a nuestro viaje hacia Barranco Rojo.

TO BE CONTINUED…

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  • Hola! AHora mismo los cuatro jovenes están de camino a Costa Calma, pero este capítulo la historia avanzará muy poco ya que se trata de una especie de tutorial.

    Después de haberse desmayado, el joven con amnesía se despierta en una enfermería junto a una maga blanca que le ha estado curando. Se despierta en la sede de Los Guardianes con muchas preguntas de las cuales quiere saber la respuesta.

    Hola a todos, hoy vengo con una nueva historia. Sé lo que estaréis pensando, ¿y Tierras de magia? Bueno, me he quedado en blanco con esa historia, así que puede que no la vuelva a subir durante un tiempo. ¡Espero que os guste esta! PD: Algunos personajes son los mismos como Cullen, Roberto y Víctor XD

    Azulea, una chica que ha de cumplir su cometido al salir de la tribu donde siempre estuvo hasta su décimosexta primavera. Ahora iniciará el camino para traer conocimineto, gloria o riquezas a su hermandad. Recuerde lector, usted podrá guiarla por un camino u otro. Tome sabias decisiones.

    Azulea, una chica que cumple su decimosexta primavera emprenderá un viaje para traer conocimiento, gloria o riquezas a su tribu. El lector será su guía y decidirá, en ocasiones, que camino ha de tomar. Escoga con sabiduria.

    Roberto y su grupo consiguieron salir de Fyenza con Víktor, que se ha unido al viaje. Pero el camino a Barranco Rojo sigue siendo muy peligroso. Nuestros queridos héroes han de atravesar una cueva donde unos terribles arácnidos habitan en ella. Pero parece ser que es la única opción para llegar a su destino.

    Sinopsis corta: Esta es una historia donde el lector pordrá decidir que camino seguirá la heroïna. Azulea es una chica de dieciséis años de la Tribu Errante que emprenderá un viaje hacia la Capital tal y como dicta la tradición. Aunque sea una gran tribu conocida por todos los rincones del reino, Azulea deberá pasar a través de las adversidades sin la ayuda de su comunidad para así poder demostrar su valía y volver a ella con conocimiento, gloria o riquezas. ¿Qué obsequio mostrará a la tribu? Pero eso no es todo, aunque sea una aventura que en un inicio emprenderá sola, en sus viajes conocerá a Fayira una maga de estirpe élfica con una gran capacidad cognitiva, a Jack el guerrero destacado por su brutal fuerza y por la brillante ausencia de su inteligencia. Al final de cada episodio habrá una pregunta con multi-respuesta. Está en la mano del lector escoger algunas de las acciones que llevará a cabo Azulea, guiándola así por un camino u otro. Más largo o más corto, el efecto mariposa creado por el lector lo decidirá. ¿Será el lector capaz de escoger sabiamente las acciones correctas para que Azulea cumpla su misión sin morir en el intento? Atentamente: Vuestro humilde “game master”

    Tras perderse en la ciudad de Fyenza, Roberto insiste en buscar al ladrón que le robó y recuperar lo que le fue robado, pero su búsqueda le hará encontrarse con un mercenario misterioso del país de Concordia. Mientras tanto, Serena, Melia y Alistair están buscando una manera de encontrar a su amigo

    Había pensado de hacer una sinopsis de la historia

    Después de que Serena se uniera al grupo, Roberto y compañía llegan a Fyenza; una ciudad llena de pobreza y muerte donde no encontrarán nada más que problemas.

Soy un gamer novato que hace videoguías de juegos tipo Final Fantasy en youtube y que le gusta mucho las novelas fantásticas y de ciencia ficción. Soy de Barcelona y estudia física en la UB.

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