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3 min
Trastornos motorizados
Humor |
24.08.16
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Sinopsis

La inconsciencia, es buena para la salud. Nos ayuda a descubrir que siempre hay gente más idiota que uno...

      La ventaja de haber sido un idiota durante una buena parte de mi vida, es que hoy, ya con muchos años de evolución y experiencia al interior de mi mente y en la piel de mis emociones -y también sobre mis hombros- me doy cuenta que he madurado y me siento muchísimo más equilibrado. Y es lógico, porque ahora tengo una buena opinión de mi mismo. Antes, tenía una opinión fabulosa.

      La inconsciencia, es buena para la salud. Nos ayuda a descubrir que siempre hay gente más idiota que uno. Y eso, redunda en un tremendo alivio. Especialmente, cuando al volante de mi camioneta turbo (que entre paréntesis, ¡es un balazo!) me topo con un descerebrado maniático en un coche rojo descapotable (¡era que no!) que insiste en querer adelantarme en una zona donde la línea continua indica con toda claridad que no es posible hacerlo.

      Evidentemente, y cumpliendo con la norma extranjera, y por lo tanto, internacional,“primero muerto que rebasado”, de forma automática (y casi sin que yo alcance a intervenir) mi pie derecho oprime el acelerador a fondo y la turbo se lanza a una velocidad... yo diría que, imprudente. Está demás decir que no es mi intención arriesgar la integridad física de mi señora ni tampoco la de mi suegra, a pesar de los gestos de la dama y sus miradas de desaprobación cuando ya a 130 kph en zona de curvas y una máxima de 80, la vieja como que presiente que el HdP de auto rojo me puede adelantar.

      ¡Tranquila suegra! le digo, clavándole una mirada asesina que casi me cuesta la carrera por pajarón (nunca se debe pestañar ni tirar lamparazos para otra parte cuando un psicópata te quiere adelantar en curva). Con un suave golpe de timón salvo la situación y enfrento la recta dejando sin posibilidad alguna al tarado del convertible.

      Pasada la tormenta, mi querida suegra se recuesta en el respaldo satisfecha y me lanza una mirada acariciadora como un cheque de la devolución de impuestos. Mi mujer, ya levemente más relajada, desentierra sus uñas del cuero ilegítimo del asiento del copiloto. Al frente mío, una larga fila de autos en contra mantiene a raya al desquiciado. Mis manos se encrispan aferrándose al volante mientras todo el resto de mi persona y el pulgar levantado de mi suegra en el espejo retrovisor me preparan para la segunda patita...

 

 

 

 

 

 

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  • Divertido. sepa usted que a las suegras hay que mimarlas
  • ...Finalmente, se hizo cierto aquel sueño con Eloísa junto al río cuando, recostados de igual forma, ella giró su rostro para besarlo, y sin embargo, había sido la boca de Francisco la que se abrió para entregarle una caricia urgente y apasionada. Esta vez, era el Francisco de carne y hueso...

    ...Sentía el calor emanando del cuerpo de Javier y colmándolo por completo de gozo. Sentía la caricia de su mirada, el vigor que lo invadía cuando sus ojos se llenaban de su figura, su cuello, su espalda y todo Javier moviéndose al ritmo de su cabalgar.

    A pesar de su corta edad, Javier, no dimensionaba nada homosexual en sus gustos y deseos. Para él, lo de Francisco era como una cosa propia de cualquiera de las experiencias que ocurrían en muchos de los animales que aparecían en los artículos científicos de las revistas de su papá. Le molestaba que la gente hablara de “homosexualismo” en referencia a las prácticas de tantos animales con otros miembros de su mismo sexo. Desde que se enteró que el sexo entre iguales en algunas especies es una forma de sostener el equilibrio social del grupo, sintió que sus sensaciones respecto de Francisco respondían a una emoción absolutamente normal y que naturalmente todo se resolvería más adelante una vez que a él le llegara lo que las revistas describían como la “madurez sexual”.

    ...Cuando Eloísa giró su rostro para mirarlo, tenía el rostro de Francisco, y cuando ella abrió su boca de labios sensuales para besarlo, tenía los labios de Francisco. Fue un beso largo, ardiente y desenfrenado. Su pelvis se agitaba con el ritmo de un frenesí arrebatador.

    "El rencor es como beberse un veneno y esperar que la otra persona muera" Carrie Fisher

    Mi imaginación vuela y desde las alturas, muy cerca de las nubes, veo el espectáculo increíble del suelo con sus calles, sus casas, los árboles, la serpenteante agua del río, los coches y las gentes como pequeños insectos moviéndose en todas direcciones. Soy un pájaro

    ...¡Eso, tenía que ver con la idiota que se deja embarazar como si no supiera que su tonta vida se va a echar a perder de ahora en adelante…

    Fernando, no podía comprender el significado de aquellas palabras que daban vueltas en su mente: “No me gustan los putos maricones que parecen buena gente…” ¿De dónde salieron esas malditas palabras? ¿Por qué le parecían estar clavadas a fuego en su cerebro como si las hubiera llevado consigo durante toda su vida?

    Reírte hasta las lágrimas, te puede ayudar a conseguir una pizca de felicidad, pero también te puede conducir directamente al infierno

    ...Las nuevas hipótesis acerca de las razas alienígenas apuntan a que los seres y ovnis que pululan subrepticiamente a través del Cosmos, no son otros que nosotros mismos venidos desde un futuro, 45.000 años adelante.

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Sobre mí, no sé qué pensar. Tengo más dudas que certezas, aunque no tomarme demasiado en serio es mi certidumbre favorita

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