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6 min
Tren Fantasma
Terror |
15.09.08
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Sinopsis

El miedo la perseguia desde la infancia. Ya adulta comprobaria que sus peores pesadillas serian realidad.

Desde niña había sentido verdadero terror por esa vieja atracción que desde siempre había estado en el parque de la ciudad. Ante las insistentes invitaciones de sus padres había ensayado con éxito todo tipo de pretextos y berrinches, por lo que solo conocía el exterior de la enorme construcción de madera, donde un multicolor y brillante luminoso decía simplemente “Tren Fantasma”. Las letras iluminaban grotescas y lúgubres figuras anunciando los terrores que se ocultaban en su interior. Su temor no impedía que pasara grandes ratos a la entrada del juego, viendo los descompuestos rostros de quienes salían y escuchando los gritos de los que decían disfrutar del aterrador recorrido. La fascinación que sentía por ese juego que se había auto prohibido hizo que una noche quedara como inmovilizada a sus puertas, sosteniendo un globo rojo que luego se transformó en la pista que utilizaron sus padres para encontrarla entre la multitud, al haberse separado inadvertidamente de ellos cuando pasaron ante la oscura fachada.
Ahora volvía a aquel lugar poblado de recuerdos. Regresó a la ciudad para realizar algunos trámites luego de la prematura muerte de sus padres. Aún no había cumplido los 30 y ya tenia un divorcio, una carrera hecha como diseñadora de modas en un mercado de alta competividad, apenas se recuperaba del duelo de sus progenitores y seguía con la sensación de tarea no cumplida al no haber acomodado nuevamente su vida sentimental.
Realmente no sabía por que estaba caminando por esos rincones mal iluminados, acompañada de música estridente y de adolescentes gritones que corrían de atracción en atracción.
Había salido a dar una vuelta por la ciudad en el auto que le había prestado su viejo y comprensivo tío después de cenar. Circulando lentamente se vio poco a poco invadida por la nostalgia. Tan distraída estaba que pasó de largo una luz roja y se estremeció al escuchar la ronca bocina de un enorme camión, cuyo conductor le alertaba de su error.
Respiró profundamente intentando tranquilizarse y casi sin darse cuenta había llegado a las puertas del parque de diversiones.
Cedió a la tentación de pasear por aquellos ruidosos caminos por los que había sido guiada por sus padres. Luego de tantos años casi sintió su presencia. Una lágrima se deslizo suavemente por su mejilla y la dejó allí.
Estaba frente al Tren Fantasma. Todo seguía igual. El ruido de los rieles era a cada tanto ocultado por las exclamaciones de los divertidos pasajeros. Pensó que había llegado el momento. Era una persona adulta y debía vencer su ancestral temor. Compró su boleto notando el rostro de disimulada sorpresa del aburrido cajero cuando le pidió un solo ticket.
No podía disimular que un sudor frío le cubría las palmas de las manos mientras esperaba que llegara su vagón. Miró hacia los lados y notó que sería la única pasajera en la próxima vuelta. De todos modos es lunes, pensó esbozando una sonrisa, no todo el mundo esta de paseo como yo. Dio vuelta su rostro al notar algo por el rabillo del ojo. Increíblemente una niña estaba parada frente al juego con la misma mirada de curiosidad y temor que le había acompañado a ella durante años. También sostenía un globo. Quizás mas colorido que los de su época, pero un globo al fin. Solo una casualidad, se dijo, el parque esta lleno de niños y de globos. Varias personas estaban cerca de ella mirando o caminando, pero ninguna parecía estar cuidándola.
Sus pensamientos debieron interrumpirse cuando con un metálico chirriar el pequeño vehiculo que la llevaría a un viaje de 3 minutos de pretendido terror, se detuvo frente a ella. Subió sin titubear; era el momento de quitarse los miedos. Un atemorizante muñeco vestido como jefe de estación, tocó fuertemente una campana metálica y el vagón se puso en movimiento.
Se aferró crispadamente a su asiento y se prometió no cerrar los ojos pasara lo que pasara. Esto es solo un juego para niños así que basta de tonterías, se dijo en voz alta, aprovechando la soledad en la que momentáneamente se encontraba. A los pocos segundos el vehiculo se introdujo en la oscuridad. Hizo un esfuerzo para seguir con la vista al frente. De pronto unas luces se encendieron y dejo escapar un grito que enseguida refrenó.
Su vagón atravesaba lo que parecía ser una sala medieval de torturas. Unos enormes monstruos cometían salvajes abusos y castigos con escuálidos y sufrientes prisioneros que colgaban de gruesas cadenas. Miró ya casi sin temor la casi humorística escena pues mirando con ojos adultos podían verse claramente las varillas que hacían mover brazos, piernas y rostros de las bien logradas figuras.
Todo se apagó y el viaje continuó. La siguiente parada fue ante un mago que veía aterrorizado como su ayudanta cortada en dos avanzaba con un serrucho en sus manos con la clara intención de repetir el acto pero invirtiendo los papeles. Ella casi se rió pensando que toda su niñez había temido estas bien intencionadas pero primitivas escenas de pretendido terror. Era caro que la última tecnología no había llegado a la atracción por lo que todo se hacía con medios mecánicos imposibles de ocultar.
Luego de dos o tres nuevos intentos de asustarla, el viaje finalizó. Imprevistamente se abrió una puerta y los rieles la condujeron al punto de partida. Los ruidos metálicos cesaron y se aprestó a bajar, pensando en lo tonta que había sido en ir hasta allí. Antes de levantar la vista del cinto de seguridad que se estaba quitando, un signo de alarma le recorrió la medula. Por un instante notó que no escuchaba ningún sonido.
Lentamente alzó su cabeza.
La gente le miraba fijamente. Quietos y silenciosos como muñecos. A la niña se le notaba claramente la varilla que sostenía el brazo con que alzaba el globo.
Comenzaba el verdadero terror.

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Comentarios
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  • Muy bueno, sobre todo me gustó el final.
    Definitivamente escribes unas historias que enganchan
    Está distraido. Saludos
    Unbuen inicio, debería continuar explorando nuestro "real" mundo terrorífico...Lo pasé bien leyéndote. UN beso
  • Eligio un destino atrapante para sus vacaciones...demasiado atrapante.

    La onda de una emisora de radio puede llegar a lugares inpensables. Asi lo supo un solitario locutor de un programa nocturno.

    Un pequeno detalle cambio la historia.

    Un solitario avion atraviesa la noche. Cosas extranas pueden suceder a bordo.

    La inmensidad del Universo puede ser solo una cuestion relativa...y peligrosa.

    El miedo la perseguia desde la infancia. Ya adulta comprobaria que sus peores pesadillas serian realidad.

    Las personas invisibles existen. Son mas comunes de lo que se piensa y cualquiera de nosotros puede serlo.

    Tenia un poder escondido; debia demostrar a todos lo que podia hacer aunque significara la destruccion total.

    Pese a la opinion de la protagonista de esta historia, lo que usted va a leer es una nueva version del tradicional cuento infantil. (fe de erratas) El verdadero titulo de este cuento es: SOBRE HOMBRES LOBOS Y EL COLESTEROL, pero no cabe en el espacio reservado para este. Paciencia.

    Un viejo hotel, un tranquilo balneario... y de pronto las vacaciones familiares se hundiran en un paisaje de terror.

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