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8 min
TS Ever
Reales |
27.05.09
  • 5
  • 2
  • 961
Sinopsis

Basado en hechos reales. xD, es broma. Historia que le podría pasar a cualquiera, metafóricamente hablando.

Ever
      El universo no es un lugar frío. Tened en cuenta que se está más cerca del sol en el espacio que en la tierra. Es un lugar... oscuramente cálido.
      Esta sensación. Es como una agradable desconexión del mundo. En el momento en el que la nave despega, notas como algo se queda atrás, como todos los hilos se cortan. Allí arriba todo es extraño. Te llevas fotografías, pulseras, videos, recuerdos, pensando que te harán sentir como en casa. Pero pronto pierdes esa sensación. Tu casa cambia. Sigues mirando esas fotografías, pero con una especie de nostalgia irreal. Nostalgia de una vida, que es como si nunca hubiera existido.
      Es como si la gravedad no fuera solo algo físico, sino también existencial. En el espacio flotas, existencialmente hablando. Es un paréntesis. Tu vida exterior se redice a:
      Ver la tierra.
      Barritas enrgéticas.
      Compobaciones de rutina.
      En cambio, la vida interior se acrecenta. Es como un ciego, que cuando deja de ver, todos sus demás sentidos se multiplican. Aquí arriba, o aquí abajo, según se mire, es como si estuviera ciego. Hace tiempo que descubrí lo que era escucharse a uno mismo.
      Es como si hubiera pasado varias fases. Al principio la añoranza era horrible. El dolor, dejar la vida atrás. Era algo horrible. Poco a poco me fuí enfriando. No olvidé nunca mi vida, es solo que esa vida se trasladó a unas fotos y unos vídeos, en lugar de en mi interior. Y entonces, me quedé a solas conmigo mismo. Solo ante el universo.. Aquí se viven experiencias muy intensas, a pesar de lo que pueda parecer. Y nadie te prepara para esto, nadie te avisa de estas sensaciones.
      Al empezar a hablar conmigo mismo empecé a valorar más mi alrededor. Esta visión de la tierra desde el espacio, es única. Hay algo mágico aquí afuera. Hace tiempo que no discuto. Que nadie me regaña. Tampoco me alegro, en el sentido estricto de la palabra. Vivo en un estado de emociones apacibles. Me imagino que así es como vivirán los animales. Sin apenas entender nada más que sus sensaciones. Sin complicaciones. Sin “vida”.
      Es curioso, pero es como si lejos de la vida, hubiera encontrado la vida de verdad.
      La segunda etapa es de reflexion. Tras escucharme, reflexiono mucho aquí. Sobre la vida, el tiempo, la humanidad... Por ejemplo, aquí el tiempo es infinito. Aquí no vivimos en lunas, martes, o jueves. Me guío aproximadamente por mi trabajo, pero la sensación es de intemporalidad. No hay espejos, eso es otra cosa. Al no haber espejos, no observamos nuestros propios cambios. Es como si el tiempo se hubiera detenido. Y también nosotros. Es una sensación rara pasar un año sin verte a ti mismo. Alguien debió avisarnos. Alguien debió haber caído. Pero ya da igual. El tiempo no pasa para nosotros, y yo lo noto. Es como esa película, “El planeta de los Simios”. Los astronautas volvían a la tierra y había pasado mucho tiempo, mientras para ellos había pasado apenas un año. Esa es la sensación, como de estar en una camara de intemporalidad.
      Y en el espacio sin tiempo, la vida diaria de allí abajo te parece estúpida. Las preocupaciones, el dinero.. Todo lo que lo rige, parece estúpido. Me pregunto como viviré cuando vuelva, como me adaptaré de nuevo a la vida corriente. “Vida corriente”, es un curioso término. Es así la vida, corriente, como un río. Con un principio y un fin. Como un rio que va de la montaña al mar, sin detenerse, sin poder padar, sin cuestionarse nada. Luego muere, vuelve al río, se convierte en nube, y vuelve a nacer en la montaña. Yo he detenido esa corriente. Y ya, esa vida, me parece absurda. No se si podría abandonar jamás esta nave.
      Cosas así son las que pienso.
      Yo estoy aquí, y vivo de mí.
      Hoy hay inspeccion rutinaria. No me molestan estas tareas, no interfieren en mi nueva especie de vida religiosa. Me pongo el traje de astronauta. El casco, el cristal. Compruebo las bombonas de oxígeno.
      No lo he dicho antes, pero estoy solo en esta estación.
      “All right”, todo correcto. Abro la escotilla y salgo al espacio. El traje regula la temperatura a 27 grados centígrados. También regula la presión. Me siento ligeramente enjaulado, pero nada grave, puedo controlar la sensación.
      A veces siento como si me desconectara también de mi mismo. Pierdo las sensaciones. En ese momento es cuando realmente me siento vagando por el universo, y no entiendo qué hago aquí.
      Estoy revisando los tornillos. Parece algo estúpido y simple, pero es necesario. Me fijo en un tornillo, en otro... Y el siguiente brilla. Brilla mucho. No, espera. Lo que brilla no es el tornillo, es mi escafandra, el cristal de mi casco. Algo le refleja. ME giro, y veo la tierra iluminada. ¿Que pasará allí abajo? Cada vez está mas iluminada. Sobretodo la parte terrestre. Me imagino que por algún motivo, todo el mundo habrá encendido la luz, algún tipo de protesta o algo así. Es algo precioso, una bola luminosa enorme.
      Entonces empieza a iluminarse también la zona acuática. Esto es algo más raro.
      Y la tierra empieza a ensanchar. Esto ya no lo entiendo. Me parece un sueño, ¿la tierra se está ensanchando? Advierto que cuando pasas el demasiado tiempo alejado de la normalidad, de la corriente, de lo cotidiano, ya todo es posible, nada te parece lo suficientemente extraño como para ser imposible.
      y.. ¡BUM!, ¡la tierra ha explotado! Al contrario que en las películas, ninguna onda me llega, ninguna energía me aplasta o me esparce. Tan solo es todo visual. La tierra se ha convertido en una masa de luz, y acto seguido, ha desaparecido. Todos los continentes, los oceános, ¡nada!, ¡no tiene sentido!. Es muy extraño. La verdad es que estoy algo nervioso. Hacía tiempo que no estaba nervioso. Quiero decir, ¿Qué coño hago si la tierra ha desaparecido? ¿Soy el único ser humano vivo?.
      Vuelvo lo más rápido que la falta de gravedad me permite a la nave. Tengo una sensacion enorme de impotencia por no poder llegar más veloz, por no poder saber antes.
      Me salto todos los semáforos y llego a la radio. Tan solo me he quitado el casco. No tengo tiempo de rigurosidades. La radio... No funciona. Nada funciona. Ni siquiera la estación funciona. Al desaparecer la tierra, es como si hubiera desaparecido el cordón umbilical de la nave, y ya no se alimenta. Me queda oxígeno aún para dos años. Y comida para tres.
      Intento pensar.. Pero no puedo. Me tomo un transilium, y duermo dos días. (Tengo un botiquín lleno de medicinas).
      Me despierto atontado. Como algo. ¿Qué día es hoy? Toca rutina de verificación. Voy a mirar y.. espera, ¡la explosión!
      Hay un momento, cuando te despiertas, en el que nada de lo que ha pasado ayer ha pasado aún, y derrepente todo vuelve. Hay un momento, mientras te despiertas, en que cualquier cosa es posible, en que te crees cualquier cosa, porque sueño y realidad están mezclados, y aun no diferencias bien. Hasta que la realidad te acaba envolviendo.
      ¡Ha explotado!, miro por la ventana, ¡nada!. No está. ¡Que pasó de verdad, oye!.
      Pensaba que antes estaba desconectado de la tierra, solo ante el universo. Pero parece que no, que no lo estaba realmente, solo me lo parecía. ¡ahora sí!, ahora sí que estoy solo ante el universo. Antes.. Siempre tenía la posibilidad de volver, de volver a la vida corriente, y eso estaba ahí, en mi cabeza, en mi subconsciente, como un gancho que me tiraba de la espalda. Pero ahora, ¡nada!, todo ha desaparecido. Hay un momento, un segundo, en el que he aceptado que voy a estar solo para siempre... Para siempre.
      Haber estado solo un año me ha vuelto de un frío demasiado templado. La tierra ha explotado y no me suicido ni me vuelvo histérico. Tan solo, lo acepto.
      Lloro, lloro un poco por la humanidad, por empatía, por todo lo que me voy a perder. Por las flores. Y un escalofrío enorme recorre micuerpo.
      Pero estoy aquí. Cogo un papel y un boli, y comienzo a escribir, y no para nadie. Ni siquiera para mí. Solo experimento. Ya nunca podría hacer nada por nadie, ni siquiera por mi mismo. Es como si mi ego hubiera muerto. Ya solo estoy yo. Yo conmigo mismo. No, ni siquiera estoy conmigo, estoy solo, absolutamente solo, y para siempre.
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