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4 min
UN JUEGO DE SEDUCCION
Reales |
29.04.15
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Sinopsis

A veces, en la vida cotidiana, no valoramos las pequeñas cosas, los pequeños momentos ... Esta historia habla de una señora anciana en una residencia, y de un día que no comenzaba bien y se arreglo con uno de esos pequeños momentos.

Allí sentada en el porche de la residencia todo le parecía tan lejano..., había como dos mundos, el de adentro y el de fuera de aquellas rejas. No se quejaba de nada, ella misma había elegido ingresar por propia voluntad, creía que era lo mejor. Desde que murió su marido se encontraba sola, por las mañanas hacia las cosas de casa y salía a comprar,  las tardes eran otra cosa, se le hacían eternas, sus hijos acudían siempre que podían pero trabajaban y los veía una o dos veces por semana. Pensaba que había tomado la decisión correcta, allí siempre estaba acompañada y cuando quería estar sola, solo tenía que ir a su cuarto o buscar un sitio menos concurrido, que no era difícil,  porque el lugar era bastante grande

Aquella mañana de domingo estaba un poco triste, no iba a recibir visitas, su familia tenía un compromiso. No le apetecía nada, ni parchís, ni ganchillo, punto de cruz ...etc. y mucho menos ver la tele, le aburrían los programas de los fines de semana, tampoco había los domingos ningún curso en los que participaba durante la semana. Decidió tomar el sol, aprovechando que todos los demás se encontraban en el interior y perderse en sus recuerdos.

Después de estar sentada durante un buen rato, le apeteció pasear por los alrededores, hacia un buen día, el sol de mayo comenzaba a calentar y su cuerpo agradecía el calorcito. A sus 85 años, todavía le respondían muy bien las piernas, estaba bastante ágil, en parte, gracias a la gimnasia que hacia todas las mañanas con los fisioterapeutas de la residencia.

Habían podado los arboles, los rosales y cortado la hierba, aquel olor le daba vida, le recordaba cuando vivía en el campo, una de las mejores épocas de su vida..., y así perdida en sus recuerdos y vivencias..., los vio al otro lado de la verja, en el parquecito de la parte de atrás..., se agazapó detrás de un rosal y sin hacer ruido observó todos sus movimientos.

Sonrió..., y pensó que pareja más bonita, ella caminaba delante, altanera, elegante, sabiendo el poder que ejercía sobre él que la seguía sin perder sus pasos, se notaba a la legua que aquello era un juego de seducción, de repente, la damita se paró en seco y se giró hacia su caballero que poco a poco, muy despacito para no asustarla y con la cabeza agachada se fue acercando hasta que estuvieron cara a cara. Él dio el primer paso y le acaricio la mejilla con la suya, arrullándola..., ella no se movió en absoluto y se dejo hacer.  Viendo que aceptaba sus carias con agrado, dio un paso más y comenzó a dar vueltas alrededor, muy muy cerca, mirándola fijamente y casi rozándola hasta que se coloco a su lado esperando su aprobación. Entonces si hubo respuesta, la damita lo miro, se acerco mas y con un leve empujón le invitó a caminar a su lado, quien sabe hacia dónde, seguramente a vivir su amor apartados de miradas indiscretas.

En ese momento, María, que así se llamaba la ancianita, recupero su compostura, salió de detrás del rosal y  con una sonrisa en los labios, siguió su paseo, esta vez hacia el interior de la residencia. Ya casi era hora de comer, y tenía hambre, aquel precioso momento le había alegrado el domingo y durante todo el día no dejo de pensar en esa pareja de ardillas.

 

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  • Amor, sufrimiento, drama, soledad, deseo...Son palabras con significados tan distintos, y la mayoría de veces..., tienen tanto en común. Aquí os dejo un relato en el que podríamos recogerlas todas.

    A veces, en la vida cotidiana, no valoramos las pequeñas cosas, los pequeños momentos ... Esta historia habla de una señora anciana en una residencia, y de un día que no comenzaba bien y se arreglo con uno de esos pequeños momentos.

    Todos los días vemos en las noticias gente que pasa horas esperando el concierto de sus ídolos, que lloran si consiguen un autógrafo de alguien famoso y no apreciamos a los que tenemos alrededor, personas que no son famosas pero que son verdaderos héroes, eso si, sin capa ni antifaz.

    ¿Los sueños se hacen realidad?, yo creo firmemente que si y algo así, como lo que cuenta este relato, es posible. Así que, no dejéis de soñar y no dejéis de luchar por vuestros sueños.

    Es un relato ficticio, totalmente inventado pero dadas las circunstancias y la situación en la que vivimos, el protagonista de esta historia... "Podía ser cualquiera"

    ¿Quien no ha soñado con el beso de su príncipe azul?, ese que llegue montado en un caballo blanco y nos rescate de la torre mas alta. Pues, esta historia es asi, pero en los tiempos que vivimos. Como un beso, puede darnos la vida y la felicidad que estabamos esperando.

    Muchas veces no sabemos cuando es hora de parar, cuando hemos llegado al limite, pero nuestro cuerpo se encarga de ello y en este caso, el mensaje fue claro y aprovechó la oportunidad que le dio la vida.

    Hay situaciones en la vida, en las que no sabes donde meterte, te gustaría que te tragara la tierra y que nadie te reconociera...., pero por muy lejos que te escondas...., no es posible.

    Un relato sorprendente, lleno de angustia, intriga y un desenlace inesperado.

    Historia de amor, muchas veces merece la pena esperar para disfrutar de algo muy deseado. El deseo se multiplica, y la recompensa es tocar el cielo con las manos.

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Tengo 38 años,casada y con dos hijos. Amo la música, leer, pasear, viajar y todo lo que sea divertido.

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