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5 min
Una ciudad de cristal
Fantasía |
02.07.15
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Sinopsis

Abres los ojos y lo único que ves a tu alrededor es tu reflejo impregnado en todas partes: Las paredes, los colchones, el techo, los muebles… Miras a tu derecha y ves tu reflejo impregnado en la mujer que duerme a tu lado. Besas su frente y te levantas. Ella se pregunta por cuanto tiempo la amarás. Ves tu reflejo y el reflejo de los reflejos en la ropa que buscas ponerte. Te arreglas y tras tomar tu portafolio, sales. Los edificio te reflejan y reflejan a las otras personas a tu alrededor. También se reflejan entre sí, las personas, los edificios, los autos, los perros, tú… Caminas y tomas un taxi. El taxi te refleja y el taxista refleja el taxi.

Abres los ojos y lo único que ves a tu alrededor es tu reflejo impregnado en todas partes: Las paredes, los colchones, el techo, los muebles… Miras a tu derecha y ves tu reflejo impregnado en la mujer que duerme a tu lado. Besas su frente y te levantas. Ella se pregunta por cuanto tiempo la amarás. Ves tu reflejo y el reflejo de los reflejos en la ropa que buscas ponerte. Te arreglas y tras tomar tu portafolio, sales. Los edificio te reflejan y reflejan a las otras personas a tu alrededor. También se reflejan entre sí, las personas, los edificios, los autos, los perros, tú… Caminas y tomas un taxi. El taxi te refleja y el taxista refleja el taxi.

-¿A dónde lo llevo? –Te pregunta mientras subes al asiento de atrás. Le dices la dirección y arranca Miras a la gente reflejándose una con la otra. Miras al pavimento y luego miras hacia arriba, al cielo con sus nubes, y te preguntas si será el cielo quien refleja e piso, o el piso el que refleja el cielo. Aun así, notas que es un color reflejándose en todas partes, con pequeñas variaciones cuando la luz toca aquellos pedazos de forma diferente.

El taxista trata de hacerte la plática, pero no dices nada. Tu mente se ocupa mejor en otras cosas, como la memoria repentina que te llegó esa noche.

-Recuerdo cómo morí.

Tu respuesta ha sido repentina e inesperada, causando ecos silenciosos entre los reflejos de tu voz.

-¿Ah sí? Y dígame, seño, ¿cómo fue?

¿Un sueño sólo es un sueño?, te preguntas. Otra vez tardas en responderle al taxista reflejado.

-Me caí –respondiste-, quebrándome en cientos y cientos y cientos de pedacitos.

El corazón del taxista se detuvo. Sus brazos se volvieron rígidos, sus manos apretaban el volante con fuerza y su boca no se volvió a abrir. No hasta que llegaron a  tu trabajo. En cuanto te bajaste, se fue a toda velocidad. “¡Qué asco!”, pensó.

Llegaste a tu cubículo, tras saludar a tus compañeros, y te sentaste a trabajar en tu computadora, así como los demás. No dejabas de pensar en tu sueño. No había sido una pesadilla. No hubo temor ni ningún despertar lleno de sudor reflejado en tu frente. No. Sólo un sueño. “Un sueño sólo es un sueño,” pensaste entonces.

Saliendo del trabajo, te fuiste directo a casa. Caminando, no pediste ningún taxi esta vez. Tratas de encontrarte en los reflejos del mundo a tu alrededor, pero no te ves. Ves el reflejo de tu reflejo en el reflejo de la persona enfrente de ti. O del auto, o el poste, o la pared…

“¿Dónde estoy?, piensas, ¿Quién soy?” Llegas a tu departamento, buscas la llave, pero la puerta está abierta. Sin pensar nada, entras.

-¡Sorpresa! –Gritan todos. Tus amigos, tus compañeros, tus hermanos y tu novia.

No gritas. En realidad, no te sorprendes.

-¿Te he dicho alguna vez que odio las sorpresas? –Le dices a tu novia en cuanto tienes la oportunidad.

-Lo siento, no fue idea mía, es que quería que tu cumpleaños fuera un día especial para ti –te dice, pero te volteas y te vas. Sales sin decir palabra y ella te pregunta: “¿Por cuánto tiempo me amarás?”

Es que no se ha dado cuenta de que ya no sientes nada. No sientes ni calor ni frío, ni amor  ni odio, ni tristeza ni felicidad.

-¿Qué pasa conmigo? –Te preguntas–. Algo debe estar mal.

Volteas a ver tu pecho, y sólo encuentras el reflejo de tu rostro reflejado. Tratas de ver si hay algo roto dentro de ti, mientras bajas las escaleras de tu departamento. Tu novia te sigue y dice algo, pero no logras escucharla, no le haces caso. Sigues pensando en encontrar lo que está mal en ti. Tropiezas y lo último que ves es el rostro de tu novia reflejando tu caída.

Caes, quebrándote en cientos y cientos y cientos de pedacitos. El corazón de tu novia se detiene. Sus brazos se vuelven rígidos y sus manos aprietan los cristales rotos que quedaron de ti en el suelo. Grita. Los vecinos salen y llaman a la ambulancia, pero es demasiado tarde, te has ido. Estás muerto, pero no sientes nada, como si hubieses estado así todo este tiempo. Renaces, o al menos eso crees.

Abres los ojos y lo único que ves es tu reflejo impregnado en todas partes. Miras a tu derecha, y ves tu reflejo en la mujer que duerme a tu lado. La besas, te levantas,  te arreglas y sales. Una ciudad de cristal con el reflejo de todos por todos lados. Pides un taxi.

-¿A dónde lo llevo? –Te pregunta y le respondes. Reflejos, reflejos en los reflejos reflejados de los reflejos.

-Recuerdo cómo morí.

-¿Ah sí? Y dígame, seño, ¿cómo fue? –Te pregunta y le respondes.

Piensas en ese sueño, pero no te preocupa. Después de todo, un sueño sólo es un sueño, ¿verdad?

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  • Este relato no tiene comentarios
  • Historia de un ángel y un demonio, basado en un sueño real.

    Uno de mis favoritos, pero no sé en qué categoría ponerlo. Si alguien tiene una sugerencia por favor dígame xD (Hace años que no publicaba, espero que valga la pena y que no resulte escandaloso)

    Soneto sin nombre, por favor propongan en los comentarios algún título xD PD: Lo escribí una noche de lluvia agridulce

    Igual que mi otro cuento Masoquista, no sé en qué categoría ponerlo. También lo publico con un poco de miedo por las malas opiniones, pero pues, ¿a qué he de temerle? No es algo que no suceda a menudo o de lo que no se deba hablar...

    Éste es de mis primeros microcuentos, aunque no sé qué categoría ponerle, por favor coméntenme qué piensan.

    Un día normal de clase, hasta que empieza a temblar, pero nadie reacciona...

    Para los alumnos estresados en clase xD

    En cuanto el niño cerró los ojos, las arañas se arrastraron por las paredes. Sus patas puntiagudas trinaban una canción a lluvia lejana mientras, de los hoyos y rincones, se acercaban trepando o bajando a la cama del niño. Él, sin sospechar, soñaba tranquilo, respirando con suavidad y ternura...

    No espero que lo entiendas, espero que lo disfrutes. No está escrito al azar, tiene su historia, tiene una historia mía, pero tú puedes interpretarlo como desees. Después de todo, es un juego de ajedrez.

    [Helechos rotos caen sobre la arena como copas de cristal. Un duende en tu almohada no te deja dormir, te recuerda el sueño que tuviste esa noche, el sueño, ¿fue un sueño? La familia del jamás, jamás incesto, ¿por qué?, porque somos familia, no de sangre, pero sí familia. Una locura incierta te despierta de nuevo, fue un sueño, sólo un sueño, nunca pasó, nunca ha sucedido. Un terremoto interno rebota dentro de mí, y no sé qué hacer, no sé qué pensar, no sé qué decir]

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-¿Por qué escribes? -Yo sólo quiero sacar estas ideas que me quiebran la cabeza xD

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