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15 min
Una noche que no esperabas
Reflexiones |
05.03.17
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Sinopsis

¿Qué sucede cuando mezclas ficción con realidad? El resultado es que puedes ver a dos jóvenes en la playa....

Primer Capítulo: La excelencia

Saludos me llamo Alex y es aquí donde todo comienza. Mientras aún puedo pensar con exactitud sobre la existencia, les haré una breve historia sobre la noche maravillosa que tuve.

Provengo de Francia. Estuve trabajando secretamente como médico clandestino sin que nadie sepa hasta que por obras de la ley tuve que dejar el servicio. Con unas buenas vacaciones llegue a un pequeño pueblo, cuyo olor era a lo que recordaba de mi juventud reparando autos viejos para comer un simple pan, los pájaros cantando que se avecina una tormenta, la playa resaltaba su belleza con bellas mujeres, me sentía maravillado por la sociedad.

Alquile una pequeña casa en la colina más baja. Es una casa bastante exótica que años atrás albergaba un burdel, la montaña daba justo al pueblo y ahí podía ver todo lo que desee, incluyendo a las mujeres desnudas en la playa.

Ahí fue donde todo comenzó sin avisar. Ya se habían hecho las 12 de la noche y yo seguía bebiendo en el bar, giraba en torno al licor barato y las mujeres fáciles. Siempre acompañado de amigos que no me dejarían acabar la botella. Delante mió el joven Juan quien ansiaba ser médico, hombresito culto de tez rubicunda y hablar pausado, que gusta de pronunciar sentencias breves y juiciosas. A su diestra encontramos a Jorgue, quien es conocido por robar uvas en las plantaciones de vino. En la contra parte esta Mateo, es quien se toma el último trago de cerveza. Mateo trabaja como mediador en los cementerios, aunque solo parezca uno más es quien tiene toda la culpa de esto.

Ya una vez pitaron las 2 de la mañana solo quedábamos nosotros y los ladrones que esperan que estemos dormidos para dar su golpe, Despiertos únicamente por los gritos del mesero quien trae los tragos y se lleva la mejor propina que un ebrio puede dar. Mientras todos veían las noticias de un asesino mis compañeros y yo dábamos apuestas sin cesar en nuestras partidas de truco. Como es costumbre en nosotros dejamos el truco para poder hablar de los sucesos que no nos dejan olvidar a nuestros muertos. Una vez envuelto en la borrachera juan acusa a Mateo de ser un alguien horrible por estar vivo y tener que vigilar a los muertos, no le agradan los vivos al menos cuando esta ebrio ya que sobrio su mujer se encarga que le agraden. Jorgue por su parte culpo a los alienigenas que evitaban el contacto serio con los humanos por desprecio y ahí fue cuando toda la pelea empezó.

Llegados a este punto, consideré mi deber intervenir, a fin de que la racionalidad científica y el sentido común prevalecieran contra toda aquella parafernalia paranormal y sobrenatural, avalado por el íntimo y profundo trato con los muertos que mi antigua profesión me había proporcionado a lo largo de dos décadas largas. Cuando al fin di mi último sorbo al vaso de cerveza me levante y con mis argumentos solo deje callados a los que estaban en un enfrentamiento bélico. Golpee duramente la noche de los muertos, dicha festividad pone en conflicto a los ebrios que no pueden creer que en noche de muertos los niños se disfracen de héroes o villanos ya que según ellos todos deberían ser fantasmas. Todos me miraron y aplaudieron, tal vez sin saber que dije pero lo hicieron. El más viejo de todos hablo de la festividad de "La Maravillosa noche" que casi todos conocíamos. Juan, preguntó qué era eso de la La maravillosa noche, que nunca había oído hablar de tal cosa. El viejo lo miró como si fuera un imbécil, comentó que era increíble el grado de ignorancia de algunas personas y, con mucho gusto, lo puso al corriente del tema. Así que, muy a mi pesar, no me quedó más remedio que escuchar la lección magistral del viejo.

Segundo capítulo: La Maravillosa noche

Con mucho gusto, explicó que la maravillosa noche era una simple celebración de los muertos que no tenían un buen descanso. Los muertos que aún no tienen ganas de dormir andan en las calles en busca de algo que comer, llorando con cada paso porque no están disfrutando de la vida; en fin, toda la escenografía necesaria para que no quepa la más mínima duda de que están sufriendo un penoso tormento. Las personas del pueblo temen a lo que puede ser un suceso que acabe con sus vidas ya que todos hablan de eso.

Fue así como nos contó esa bella historia mientras su cara se arrugaba a montones. Su actitud de extrema seriedad y el fervor de su discurso me indicaron que el viejo se creía a pies afilados todas las fantasías que acababa de decirnos. Únicamente le pregunté por alguno de los espantados testimonios que había mencionado y entonces se resolvió el misterio de su fe en la Maravillosa noche. Tal parece que él mismo sufrió un duro encuentro con esos muertos que estaban en la dura vida. Varias caras del bar se acercaron a solo contar que familiares fueron arrastrados con esos muertos.

Varios hombres con pintas de ladrones afirmaron eso y dejaron datos curiosos antes nosotros. Tal parece que la maravillosa noche se lleva consigo a los que perturben el caminar de los soldados. Nos dijeron que los muertos te ofrecen un deseo y al instante lo cumplen pero no podrás disfrutar del mismo ya que tomaran tu cuerpo para sentir la vida nuevamente. Para que estos no entren a las casas los residentes deben dejarles regalos en sus patios delanteros como traseros para que ellos sepan que después de la vida todavía son apreciados.

Tercer Capítulo: Increíble que nos veamos

Ya eran las 6 de la mañana y todos decidimos irnos del lugar antes de ser desvalijados. Todos siendo llamados por sus mujeres mientras yo, bueno, conservaba mi buena salud...

Cuando nos levantamos y estábamos por pagar toda la cuenta se oye el sonido que indica problemas, así es, la mismísima policía. Todos nos quedamos en silencio para que se vaya lejos y sin uno de nosotros que ebrio de todas formas se iría en su coche. Mientras ellos se fueron en sus elegantes autos italianos yo camine hasta mi dulce dulce hogar. Si en ese momento hubiera siquiera sospechado lo que me esperaba fuera, jamás hubiera puesto el pie en la calle. Pero, claro, ¿cómo podía saberlo?...No soy adivino.

Esas noches únicas donde no hace frío ni calor si no que el ambiente te invita a disfrutar de el. A duras penas se sentían las gotas de rocío en el aire bañando no solo el lugar que habitaba. Un cielo que perdía el color de la dura noche daba paso al profundo y sonriente sol. Antes de llegar a mi hogar me di unas vueltas por los rincones que aún seguían oscuros así la borrachera se iba con cada paso. Pausadamente, contagiado por la profunda calma y el espectral silencio, camine y camine desde el bar hasta los barrios bajos donde el único sonido era el estúpido perro que destruía mi cabeza con sus ladridos.

Estaba lejos de mi casa, aún ebrio lo presentía. No tan alejado de mi resentimiento se encontraba el hotel de ratas que le daba competencia a la noche de tormenta que solía haber. nunca supe cómo paso pero llegue a la inquietante playa. Cerca del agua podía ver a dos jóvenes hacer lo que yo a su edad, solo que con menos ropa e infligiendo la ley de integridad actual.

Cuando ya al fin estaba tomando rumbo a mi hogar un mastodonte negro y bastante peludo se me acerca como si yo fuera culpable de su mal olor. Solo procedí ha hacer lo que todo ebrio hace, hablarle bien para no ser golpeado. Pero de repente se oye la sirena de policía y el mastodonte huyo como una sucia rata, eso si, no me hizo nada de lo que pudiera arrepentirse.

Cuarto Capítulo: ¿Dónde se supone que estoy?

No tuve que pensar mucho en esa situación, solo seguir la flecha imaginaria que daba hacía mi casa. La borrachera se iba al fin, el único problema eran los dolores de cabeza pero nada que un ibuprofeno y una siesta en la playa no puedan solucionar. Entre por el pasillo del caracol llamado así porque es todo un pequeño camino en espiral que lleva a las dos colinas que le dan vida al pueblo. Pasando junto a una escuela recordé mi niñez donde con pocos años de rebeldía incendiaba las mesas del aula, lo sé, no fue una buena infancia y con esos recuerdos se oprimió mi espíritu. Sacudí la cabeza con un gesto de fastidio, me detuve, cerré los ojos, respiré hondo y logré, al fin, espantar aquella desagradable aprensión que había atrapado mi espíritu.

Con sensación de amarga pesadumbre, continué mi paseo por el pasillo. Aproximándome al primer recodo, repentinamente, unos faros me deslumbraron. De la nada y tan solo inesperadamente un auto casi me embiste, eso no fue culpa mía ya que sus luces delanteras estaban apagadas y lo que me hizo hacerme a un lado fue la bocina del conductor. Al caer y golpearme la cabeza lo primero que vi fue un cabello rojizo como la sangre recorrer finamente las paredes. La joven era la conductora del auto quien se detuvo a unos metros para ver si estaba bien y al ver que no hubo sangre solo me beso en los labios y se fue, sí, es así como se solucionan los accidentes aquí. Al menos las mujeres lo hacen así, por esa razón las autoridades tienen tanto labial barato en la cara. "Proveerle un corcel a una dama y ella lo matará, luego en su casa mortadela comerá y a fin de cuentas con un simple beso te pagará" Eso decía mi abuelo que en paz descanse pero jamás entendí que quería decir eso.

Luego de mi accidente y al ver que las ratas salían de sus escondites matutinos le eche ganas a la caminata. Trote hasta las escaleras robinson que daban en dirección a la calle pacheco que me llevaba a la esquina de la plaza central y una vez ahí tome la ruta al gimnasio a tres simples cuadras de las mansiones forestone y si se lo preguntan, sí, definitivamente me perdí y ni yo sabía en donde carajos estaba. sin saber que hacer me tire en el césped más cómodo que mis ojos pudieron ver y mirando el cielo oscurecer solo dormí como un pequeño bebé al que le dan su leche caliente luego de ser bañado.

Quinto capítulo: Como si fuera una película

Un malhumorado anciano me golpeo con unas de esas escobas viejas, ya saben esas escobas que tenían la paja atada muy mal y solo servía para asesinar a un intruso. Salí corriendo desesperadamente y no encontré ayuda de nadie, claro que necesitaba un guía más que un salvador. Escuche un canto como el que relataban los viejos marinos, este me llevo a un cementerios donde mi cuerpo comenzó a darme ordenes y así como si nada me adentre al oscuro cementerio. El cielo volvió a ser oscuro por una banda de nubes rebeldes que ocultaron todo el sol a excepción de un rayo de luz que daba a una lápida. Dicha tumba tenía escrito mi nombre y debajo una horrenda mancha de sangre con uno de los peores motivos de muerte, ya saben...bueno en realidad la lápida estaba en blanco y no decía nada ni tenía menos que nada, tan solo quería dar suspenso. Mas temprano que tarde oí un ruido en las tumbas del final y como todo imbécil que estuviera en una película de terror predecible me acerque a ellas.

Todo el sonido venía de una única tumba. Tan solo me posicione frente a ella a escuchar lo que creí que era un zombie. Sonaba como un rascar de uñas contra la piedra, como si algo o alguien intentara salir de las tumbas. Las estudié de cerca y descubrí una lápida mal ajustada. Tiré de ella y apenas opuso resistencia. Dentro había un saco de arpillera repleto de restos humanos que se movían como si tuvieran vida propia. Viendo eso y recordando el viejo dicho de nunca estés solo en un cementerio corrí lo más rápido que pude del lugar.

Sexto Capítulo: El final perfecto

Ya podía reconocer algunos lugares que me indicaban que mi hogar estaba próximo a mi alcance. Mi cabeza estaba siendo golpeada por el luchador mas terrible de todos...El señor resaca. Caminando despavorido veo a una chica de vestido sucio sentada llorando en una callejón, la mire y antes de acercarme pensé en las viejas historias de terror de la mujer que mato a sus hijos y lloraba por ellos así que solo seguí mi camino. antes que pregunten es mejor que sepan que jamás iría donde no debo ir y el cementerio solo fue mi cuerpo moviéndose solo.

Estando ya a unas cuadras de mi casa esta todo perfectamente normal lo que es raro ya que este relato promete cosas extrañas. Comienzo a caminar lentamente con la espera de un suceso raro que le de emoción a mi vida. Balbuceo en el camino que soy un tipo rudo así al menos un matón vendría a darme trama. El sol volvió para solo anunciar que era un día normal como todos. De camino vi una serpiente que parecía llamarme y tan solo la seguí. Cualquiera diría que fue estúpido hacerlo pero si no lo hubiera hecho esta historia no sería lo mismo. Caminando tras de ella como fiel perro tras el dueño con un hueso en sus manos. Llegamos al mismo callejón pero esta vez había un hombre no muy alto con un cuchillo y ahí pensé "La típica película de terror o creepypasta predecible", así que solo lo ignore y este me dejo de prestar atención.

Al darme la vuelta pude ver una iglesia inmensa en lugar de las casas que allí estaban hace unos momentos. El cura abrió sus puertas y me hizo entrar para expiar mis pecados. El cura solo me dijo "Ya moriste hijo mio, deja de vagar en la maravillosa noche porque se te acabo el tiempo"

A partir de aquí, curiosamente, mis recuerdos se vuelven más confusos y presentan ciertas lagunas. Sé, sin embargo, que en ese momento abrí los ojos y, bueno ya que morí es aquí donde termina todo.

Cerré mis ojos y desperté con una camisa de fuerzas que impedía mi movimiento, no se como llegue ahí pero estaba sentado en la playa viendo dos jovene...un momento eso ya paso ahora mismo tengo camisas de fuerzas. Pero debía ir a ver quien era esa chica.

-Déjenme salir que aún no se quien era la chica y lo más importante, ESTOY MUERTO-

-Hola señor, lamento informarle por décima vez que relata su historia que usted esta aquí hace más de 4 años por matar a un hombre de seguridad de un establecimiento en una playa, correr a un bar y apuñalar a 3 hombres, deje que le diga los nombres a ver...Juan, Jorgue y Mateo. Luego cuando al fin llegaba el patrullero usted huyo con una niña raptada y solo la mato a golpes en un callejón, cabe destacar que entro al cementerio y desenterró un cadáver solo para jugar y ahora déjeme decirle algo...¿Ya sabes bien cual es el final de la historia? Te lo diré, el final es que el loco relator termino encerrado por ser muy peligroso para la sociedad así que disfruta tu tiempo aquí que te quedan varios años más para que sigas inventando relatos con tus crímenes-

-"A veces la realidad y la ficción chocan para dar como asunto un bebé, dicho bebé conlleva el nombre de...Y en eso vi dos jóvenes en la playa..."-

-YA CALLATE MALDITO TRASTORNADO-

FIN     DarkTaker     

 

 


 

 

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