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9 min
Una promesa eterna
Amor |
02.04.15
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Sinopsis

Cuando hacemos promesas con el corazón, la mente no tiene el valor para olvidarlas.

"... De nuevo estaba allí, en ese lugar tan lleno de recuerdos, donde algunos días pasamos juntos las horas muertas, mientras ella me arrastraba por cada tienda de manga que había en noviciado, por aquel entonces el manga y el anime no me llamaban prácticamente nada, pero ella siempre me arrastraba con mucho entusiasmo esperando encontrar alguna novedad. Yo no me enteraba mucho en esa época, pero podía recordar con exactitud donde estaban esos lugares llenos de recuerdos. Seguía viendo aquí un par de veces por semana con las esperanza de cruzármela algún día, había perdido todo posibilidad de contacto con ella, teléfono, correo, movil, no encontraba nada y mi corazón pedía a gritos que la encontrara. Tengo una promesa que cumplir, una promesa que quizás para ella no tuvo especial importancia, pero para mi es tan fuerte, que cada vez que pienso en ello me duele el corazón. Hace muchos años cuando éramos los mejores amigos, mientras estábamos dando vueltas por la Madrid, se le rompió un cascabel que ella le tenía muchísimo cariño y estuvo a punto de llorar, en ese momento le prometí que regalaría un cascabel de plata, pero nuestra relación de amistad se fue cada vez a menos, hasta el punto de no volver a vernos y a no hablar prácticamente nada. Por aquel entonces yo estaba total y profundamente enamorado de ella, pero nunca vi la más mínima posibilidad y era un poco frustrante è de admitirlo. No hace mucho tiempo, acabe por ser un "otaku" más de los muchos que son actualmente, empezó a gustarme muchísimo el anime y el manga y, por alguna razón volví a recordar con muchísima fuerza todos los sentimientos que tenía por ella, me vi repentinamente arrastrado por ellos y ya no podía pensar en otra cosa que en ello. Había viajado recientemente a Japón, así que ¿Que mejor sitio para comprar un cascabel que el templo del Dios gato?, además pedí expresamente que lo bendigan para ella, me costo mucho convencerlos del porque, pero finalmente lo hicieron. Hoy lo llevo en la mano aquí, de pie por las calles por donde solíamos caminar, porque ella vivía cerca de aquí, pero, ¿Qué posibilidad hay de encontrar una persona en la capital de tu ciudad y mas encima en la zona central?, era una locura si lo piensas, pero no podía aguantar más sin verla, pasaba las horas muertas esperando que apareciera de cualquier calle, saliera del cualquier bar o aparecía por la boca del metro y aunque sabía que aquello era una locura, no podía evitarlo, algunas veces me llevaba un libro, otras veces sólo música y algunas veces simplemente me sentaba en un lugar visible donde se me viera constantemente con la esperanza de que me viera. había días que se hacía más pesado y otros en que mi mente me jugaba malas pasadas "aquella chica se parece mucho por detrás, esa otro tiene sus mismo rasgos en la cara, aquella otra se ríe igual" pero, una persona cambia mucho a lo largo de los años, o no, eso hacia que en ciertos instantes desesperara y acabará por irme. Un día, de muchos que había estado allí se acercó un policía a preguntarme si pasaba algo, porque empezaban a pensar un poco mal de mi que estuviera allí casi siempre, no tuve más remedio que contarle mi historia, su cara era entre desconcierto y pena, a lo que acabo despidiéndose con un "animo, aunque será muy difícil" no hacia falta que me lo recordara, pero estaba decidido a intentarlo. Un día de los que estaba allí, mientras estaba sentado leyendo, hubo un cambio brusco de clima, por la mañana hacia mucho bochorno, por lo que a veces es normal que por la tarde llueva, pero ese día no estaba yo muy previsor y no me lleve un paraguas, así que corrí a resguardarme donde pude, saque mi movil y vi la hora, era pronto, hora de comida mas o menos, pero lloviendo no valía mucho la pena estar allí, la gente iría con paraguas y sería difícil mirar las caras de la gente, pero en el fondo cada vez que me iba pensaba "¿y si pasa en ese momento?", a veces pensaba que lo único que conseguía con ello, era hacerme mas daño pero no podía evitarlo. Cuando finalmente decidí irme, escuche la voz de una chica, pero pensé que era mi imaginación durante un instante, aún así me gire por curiosidad, en el momento que me gire vi como aquella chica que estaba calada por la lluvia decía mi nombre "Víctor?", cuando levante la mirada para detallar su cara, mi mundo dio un vuelco total, no lo podía creer, pensé que me había vuelto loco y que mi mente estaba jugando conmigo, me maree un poco y me apoye en la pared y ella se acercó a mi para darme una mano algo sorprendida, pensé que realmente se me había ido la mente del todo a otro sitio, quizás mis ganas de verla habían sobrepasado mi limite y estaba viendo espejismos. Con toda la fuerza que pude me dirigí a aquella chica que me miraba con semblante preocupada y como pude saque fuerzas para pronunciar su nombre "beth...?" Abrió los ojos de par en par y aquella chica de largo cabello negro y oscuros y profundos ojos se abalanzó hacia mi en un gran abrazo, en ese instante sentí como todo mi cuerpo se relajaba y se perdía en esa sensación de descanso, de por fin haber encontrado lo que tanto ansiaba sentir. La abrace con todas mis fuerzas con miedo a despertarme de aquel sueño, ahora tenía miedo de abrir los ojos y que todo fuera una cruel mentira, que todo fuera producto de mi imaginación y estuviera solo en algún lugar, sentí como una mano se posaba en mi mejilla y una voz fina me preguntaba "¿Porque lloras?", volver a escuchar su voz hacia que mi mente volara por todos los recuerdos que tenía con ella, su voz no era exactamente igual que antes, pero sentía aquella familiaridad con la que te encuentras con algo del pasado. Empece a abrir los ojos y vi como ella limpiaba las lagrimas que no paraban de brotar de mis ojos y vi como ella estaba empezando a llorar también, mi más profundo instinto de querer protegerla salió en cuanto la vi, no lo podía creer, era ella de verdad, no estaba soñando, por fin, después de tantos años la tenía allí, en frente a mi, aquella chica que me había robado el corazón y se le olvido devolvérmelo, porque a pesar de tantos años y que, quien sabe hasta que punto, pudo haber cambiado tantas cosas de ella, seguía completa y absolutamente enamorado de ella. Cuando al fin pude pronunciar palabra lo único que pude decirle durante un buen rato fue "lo siento, siento haber desparecido durante tantos años" ella simplemente me abrazaba y decía "no importa, ahora estamos aquí de nuevo juntos". Cuando por fin pude calmarme le pedí que por favor cerrará los ojos un instante, aunque al principio me miro extrañada y con un poco de desconcierto, cerro los ojos "sólo será un instante no te preocupes" cogí un mechón de su pelo y puse allí el cascabel, era una especie de adorno para el pelo que acompaña al cascabel de plata, cuando termine de atarlo repiqueteo alegremente "ya puedes abrirlos" cuando abrió los ojos y se llevó la mano al pelo para ver que era vi como su cara se ponía roja y de repente empezó a llorar, lo primero que pensé fue, ¿No le gusto?, lo segundo fue ¿E echo algo mal?", empece a pensar que a lo mejor no fue buena idea y quitárselo o pedirle disculpas. Empece a ponerme nervioso y no sabia que hacer me quede en blanco y en ese momento, sucedió algo que me dejó perplejo, mientras aún sostenía aquel mechón de pelo donde se sujetaba el cascabel plateado y aun bajaban lagrimas por sus mejillas enrojecidas, sonrío, pero no de cualquier forma, aquella era la sonrisa mas sincera y dulce que había visto jamás, nunca había sentido tantas cosas como en ese instante y justo cuando estaba a punto de sufrir un ataque al corazón ella dijo "Te has acordado", abrí los ojos de par en par, no me podía creer que ella también lo recordara y mas aún no me esperaba esa reacción. "claro que me acorde, fue una promesa que te hice con todo mi corazón, siento haber tardado tanto" y le devolví una sonrisa desde lo mas profundo de mi corazón, en ese instante, supe que dos almas que algún día fueron una, se habían vuelto a encontrar.
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  • si es bueno, claro tiene unas faltas de ortografia pero me gusto por que yo tambien prometi hacer algo y por que soy un poco otaku , asi que me gusto relacionarme, buen trabajo .
  • Cuando hacemos promesas con el corazón, la mente no tiene el valor para olvidarlas.

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