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4 min
Vampiros de terraza
Reflexiones |
21.10.16
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Sinopsis

Desvaríos entomológicos

Como cada verano, los viandantes surgen pacíficos desde sus calurosos lugares de trabajo, de esas covachuelas donde se afanan laboriosos. En una bucólica imagen de serenidad y alegría, las calles se llenan de voces, de pasos, de gente alegre dispuesta a disfrutar del buen tiempo tras el letargo invernal. Todo pinta de maravilla, chachi piruli, everybody disfrutando del buen rollito veraniego. Hasta que, surgidos de ignotos pantanos mas alla del mundo de los hombres, el límpido cielo estival se impregna de un zumbido lánguido y siniestro.

Suena Wagner a toda pastilla, "la cabalgata de las valkirias", concretamente, y, en perfecta formacion, recibimos la abominable visita de nuestro invitado veraniego....el mosquito trompetero. Y claro, los pobres ciudadanos, acongojados ante tan brutal ataque, gritan "¡¡sálvese quien pueda!!", mientras son perseguidos por estos diminutos vampiros insaciables. Las calles se vacían mas rápido que una parada del top manta cuando pasa la pasma, y la gente atisba, aterrada tras los postigos, al diabólico escuadrón mosquitil. Y que quieren que les diga, es una putada.

Recuerdo cuando era un tierno infante, esos maravillosos veranos en el apartamento de mis padres, (cercano a unas salinas, que es como decir el hotel four seasons de los mosquitos), cuando, la administracion local, por desidia o por falta de medios (¡las mariscadas no salen del aire, amigos!), se olvidaban de fumigar. Ese momento en el que estabas jugando a las palas en la calle, cuando empezaba a caer el sol (parece una historia de vampiros, ciertamente...), movías tu pala para dar un golpe, y observas horrorizado como esta cubierta de sangre...¡sangre!. No menos de 20 docenas de estos malignos engendros aplastados contra tu pala, lo que, en progresión geométrica, hace que su número por centímetro cuadrado no sea inferior a 1000. Perseguidos por el macabro zumbido de estos alados desangradores, corriamos a refugiarnos en casa... que tiempos, amigos, que tiempos.

Y sin embargo, la ciencia ha avanzado un monton en materia armas de destrucción masiva anti-bichiles, contamos con terribles gases venenosos, diabólicos inventos que emiten ultrasonidos, pócimas en aerosol para tapizar cada centímetro de nuestra piel con una armadura venenosa, ingenios terribles, que de tan frikis, hacen que uno empiece a imaginar tétricos holocaustos insectoides. 

Pese a todo este fascista despliegue, en esta salvaje carrera armamentística, el frente unido de humanos cabreados estamos perdiendo contra la confederación de chupasangres alados insectoides. Al fin y al cabo, al final es cosa de nímeros, y como dicen ellos "¡¡Nuestro enemigo es terrible, pero nosotros somos más!!". Fijo que hay algún mosquito cabrón, subido en una tribuna arengando a sus tropas "¡¡Conquistaremos el reino de los hombres con nuestras larvas!!", ríase usted de los orcos, estos sí que dan miedo.Los mosquitos, viles y sucios cabrones, deben haber descubierto nuevas tecnicas ninja para infiltrarse tras las minas claymore, las duchas de gas y los lásers anti-plaga, porque siempre te levantas con la maligna picadura entre las paletillas (justo donde no puedes rascarte), y su zumbido enervante destruye tu apacible siesta con la amenaza cierta de la picadura.

Asímismo, la globalización ha ayudado a estos cabroncetes, y al molesto pero humilde mosquito ibérico de toda la vida, se han sumado sus primos el mosquito tigre (tan gordos que les puedes ver hasta las rayas), el zancudo venezolano y la puta que los parió. A éste ritmo, para dentro de nada tendremos el mosquito talibán afgano y la pulga kamikaze nipona, todo sea por no privarnos de nada.

Reclamo pues, menos investigar en materia de misiles Tomahawk, y que algun doctor chiflado (entomólogos, creo que los llaman), empiece a poner medios a la voz de ya. Queremos napalm anti bicho, gases infiltradores de la muerte, y bacterias come-mosquitos de ultima generación. No podemos permitir, caballeros, que estos infernales remedos de politicos alados nos chupen la sangre literalmente, cuando sus parientes de dos patas nos vacian la cartera. Pero claro, las autoridades, que son quienes tendrían que poner fín a estas plagas con una buena fumigada a tiempo, ponen remilgos porque en su fuero interno no quieren gasear a sus primos, y asi nos va, Yo particularmente me voy a preparar un ingenio nuclear táctico casero....se van a cagar en la perra esta vez.

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