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5 min
Wath-Ever...
Reflexiones |
31.07.15
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Sinopsis

¿A que se debe el placer sino mas que al inverso antónimo de la felicidad? De mi felicidad propia, distorsionada por los enemigos de la verdadera felicidad.¿Como se ama sin felicidad?, ¿como se es feliz, cuando no se ama?... ¡Para!, no leas esto como algo personal. Son solo preguntas relacionadas, o mas hojas que brotan a raíz de mis recientes lecturas. "Brotar", es un decir; y tomemos por ello el termino adjetivo, como "brota" la raíz, por ejemplo, de un cactus. A mi sensación, el ser vegetal mas comparable, soltero e independiente que existe sobre un llano paraíso dominado por arenas movedizas. No interpreten el "brotar" como el termino jovial que representamos aqui por la década del 10 o 20, del siglo XXI.

He representado a mi espíritu en muchos pasajes de mis sensaciones lujuriosas, como aquellos "papeles secantes" que usábamos de jóvenes en los primeros escritos, realizados con esas plumas de halcones ficticios. Cuestione mi andanza en tantos exámenes, como en pruebas solitarias, siendo redundante. Por supuesto que fueron la mayoría, notas inequívocamente bajas, como aquellas que ocasionaron aplausos hasta la fatiga.

¿De que te culpo si en el fondo (si es que mis predicciones "pre-ludicas" de los reproches son nulas), somos congruentes?. ¿De donde proviene la queja si mas de una vez le he dicho alterado a mi alma, ¡menos mal!. 

Menos mal... Creo que aqui radica la incertidumbre primaria escrita en sus inicios con signos de interrogación... Menos mal... Menos es mas... Supongo que al fin lo entiendo. Aunque me desvié nuevamente. Fue algo por lo que siempre pregone, "menos es mas", o "mas es menos"... El orden de los factores, si altera el producto. Menos amor, es mas amor. Menos cariño, es mas cariño. Menos amor, es menos sufrimiento. ¿Mas amor? Mas sufrimiento... Y así podría estar escribiendo tantas verdades que dejaría al lector sin atención. Es por eso que me gusta la forma de escribir, y de transmitir de aquel filósofo alemán del cual copie su nombre. Ba, la mayoría de los filósofos son alemanes, aunque este no quería serlo, el quería ser un reloj, marcando el destino, tan preciso le fuera posible. El mantenía la pausa, puntuaba demasiado, y cortaba siempre en el momento justo. Aunque "justo", proviene de "justicia", y en este caso, carecemos de la misma a nivel interpretativo. Reemplacemos por "exacto", aunque nada de esto lo sea. Como el "cactus", que crece cuando no se deja observar, tan lentamente... Tan quejoso y solitario, y tan resentido. Tan golpeado como asustadizo. Tan pausado como frió. Tan agnóstico... Culpemos, por supuesto, a su genealogía por ello. Tan bello, tan puro que unifica, y a su vez, se desglosa en partes, como las viseras humanas cumpliendo cada cual con su función, unificada en un grupo contenido por la piel.  Si, miles de veces me escucharon decir, que "agrupar", no es lo mismo que "unir". Son dos cosas, si se pueden llamar "cosas", totalmente distintas. Meter dos cuerpos dentro de una bolsa es agrupar. Los cuerpos, claro... Y la muerte une. Porque luego, de ninguna forma es posible actuar físicamente, aunque si quizá moralmente, lo cual es peor. No tengo la certeza en este momento si la moral se encuentra en el cerebro o en el alma. ¡Y si!, definitivamente muchas veces el pensamiento es mas infiel que el acto. En este caso entonces, quise unir.

El cactus, con ese color verde desaturado, tan seco como una suave tela de terciopelo. Las espinas, que actúan de idéntica manera que lo hacen las sabanas entre ambos, cualquier día, o cualquier noche en el transcurso de esta obra. Su forma sinusoidal, atractivo y tan femenino que enamora... Su rectitud, digna de simulación de clase y valentía. Y su miedo a sufrir que intenta aislarse a tal punto, que deja una sensación idéntica al observar ese famoso cuadro del punto blanco, sobre el lienzo blanco. Casi invisible y transparente... ¡¡¡Tan puro!!!, que genera adicción visual. Genera recuerdos, sueños y afición... Responsabilidad, y amor. Al final, lo único que queda, es el amor...

Pero, ¿que cuestión independiza un vinculo con la idea?, ¿Cual es la génesis de esta supuesta culminación ideológica?... ¿Cual fue, o cual es, el artífice de la inercia?. Todavia carezco de respuesta. Mi valor, no transcrito, y mi falta de sinceridad, me hace acordar a un cuento que leí no hace mucho en un libro de Platón, llamado "El mito de la caverna". La moraleja, y el ejemplo, es el mismo. Preguntas que tienen como respuestas, algunas re-preguntas que funcionan como "pistas". ¿Sera el miedo a mi transmutación futura?, o este escrito ¿sera el miedo a la perdida total de todos mis sentidos?. Y ahora si, culpemos a mi descreencia en... 

Creo que en algo que no puedo nombrar, por respeto o por miedo otra vez a que mis sensaciones me fallen... 
Pausa... De algunos cientos de segundos... Por suerte, pude cerrar los ojos otros segundos mas, y el viento que ingreso por mi ventana, se convirtió en suspiro, en pensamientos, y deseos...

¡¡¡Cuantas vueltas!!!, ¡¿o me equivoco?!...Y si, creo que si... Porque las vueltas poseen retornos yo diría. (Atención, también fui yo quien dijo unas palabras atrás, "¡¡¡Cuantas vueltas!!!").
¡¡¡Cuantos caminos...!!! Que perdido que se encuentra mi compañero... Pobre de el si duda de la veracidad de su felicidad o de su bienestar. Aunque particularmente vinculo, "bien-estar" a una cuestión mas física que mental. 

¡Pausa!, la tercera .¿"Físico" es igual a "mente"?, o ¿"mente" incluye "físico"?. O, ¿"Físicamente bien"?, o ¿¿¿"Físicamente mal"???... 
Wath-Ever...

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