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14 min
YO NO SALI CORRIENDO
Amor |
30.10.14
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Sinopsis

Pienso que estos lances o suertes que nos brinda la vida si no salimos corriendo es lo que te hacen sentirte mas vivo, tener más experiencias y entre los tuyos siembran luego los mitos y leyendas.

Introducción:

Embarcado en un mercante con pabellón español, tendría yo entre dieciséis y diecisiete años, era el marmitón del buque. 
Un chiquillo entre una tripulación donde la horquilla de edad de los tripulantes estaba entre los treinta y cinco y los cincuenta y cinco años. Navegaba con hombres que habían surcado todos los mares de este planeta, hombres que conocían todos los puertos bañados por los cinco océanos de este mundo, viejos lobos de mar. Recuerdo las dos ocasiones que entramos en Bilbao, cargados con chatarra; Adolfo un marinero de unos cuarenta y cinco años, en esas dos ocasiones vinieron al barco su mujer y sus dos hijos, una chica y un chico. También recuerdo que cada vez que entrábamos en Amberes (Bélgica) cosa que hacíamos a menudo, siempre venia a recogerlo una mujer espectacular, la tripulación siempre le avisaba diciéndole:
.- Adolfo te espera en el muelle el italiano.
Descubrí que esa mujer espectacular y muy inteligente, con la que llegué hablar en varias ocasiones, era un travestí.
En mi inocencia sin malicia le pregunté a Adolfo.
.- Adolfo, con la mujer tan bonita que tienes ¿Cómo vas con un travestí? ¿Te gusta más el italiano que tu mujer? 
Adolfo muy serio mirándome a los ojos me responde.
.- Aitor, me gustan las mujeres, no me gustan los hombres, pero con ese travestí las cosas que hago y ella me hace no haré nunca con mi mujer ni con otras mujeres.
.- ¿Cómo la conociste?
.- La conocí una noche en el Stella Maris de Amberes, tenía una borrachera de la ostia, me fui a la cama con ella y descubrí que era un travestí, por la vergüenza de no salir corriendo de la habitación y de que otros marineros que ya sabían que era un travestí se rieran, opté por quedarme.



Trama:

Finales del mes de julio, es la bienal de la máquina herramienta en Bilbao, un proveedor de la empresa donde trabajo nos ha regalado entradas para la feria.
Son las cinco de la tarde de un sábado, mi compañero de trabajo y yo hemos comido en Gernika, nos dirigimos a Bilbao, vamos a la feria.
Llegando a la altura de la empresa Metalinox, carretera nacional 634, en el barrio Aperribai, en la parada de autobús veo una mujer impresionante, preciosa, rubia, esbelta, vestida con traje de ante marrón con minifalda, camisa blanca, su cara es atractiva, bien maquillada.
A mi compañero y conductor le digo enérgicamente.
.- ¡José! para el coche, ¡para, para! entra en la cuneta.
Sorprendido frena y me dice.
.- ¿Qué pasa? ¿Qué ha pasado?
.- ¡Mira tío! mira que tia hay en la parada de autobús.
.- ¡Joder! pareces bobo, que susto me has dado ¡estás loco!
.- Echa para atrás, ¡vamos a buscarla!
Mi compañero protestando accede a mi petición y echa marcha atrás hasta quedar cerca de la marquesina.
La rubia y más gente que están en la marquesina de la parada, salen y nos miran, han tenido que escuchar el frenazo y el ruido del motor al reducir las revoluciones.
Todos tienen cara de sorprendidos, salgo del coche y voy hacia la mujer rubia que está en la parada.
.- Hola, hemos parado para pedirte que vengas con nosotros, te llevamos a Bilbao a donde tú vayas.
La rubia con una sonrisa y un poco nerviosa por sentirse el centro de atención ante un público que espera al autobús, me dice.
.- ¡Estáis locos! ¿Habéis parado por eso?
.- ¡Pues claro! hemos parado por ti, para llevarte a donde tú quieras, a donde necesites ir.
La gente que está en la parada escucha atenta el tira y afloja que llevamos la rubia y yo, trato de convencerla para que suba al coche, el público que tenemos se ríe de esta situación y se ponen de mi parte.
.- ¡Venga guapa sube al coche! parecen buenos chicos.
Por fin la rubia accede a mi solicitud y viene conmigo al coche, le abro la puerta de atrás, ella entra, yo me acoplo en mi asiento, al lado del conductor. 
Presento a mi amigo y compañero de trabajo.
.- El chofer es mi compañero de trabajo, se llama José.
Mi compañero con cara de sorprendido y enfadado advierte.
.- ¡Que conste que si hemos parado es por este colgao! ¡Está loco!
Nuestra nueva amiga se ríe, yo también me río, el cabreo de José nos hace reír, a la rubia y a mí.
Ya vamos en marcha hacia Bilbao. La tensión de José se va rebajando.
.- Te he dicho el nombre de mi amigo, yo me llamo Aitor.
Ella no quiere darnos su nombre.
.- Yo no os voy a decir mi nombre, porque de momento no tengo tanta confianza.
.- Nosotros vamos a la bienal de la maquina herramienta.
Le responde José, mirándola por el retrovisor.
Entre los cabezales de los asientos delanteros puedo verla, entro en réplica.
Vamos a la feria a pasar unas horas, visitaremos a los proveedores de nuestra empresa y luego saldremos por Bilbao de marcha ¿tu a donde vas?
.- No lo se, me aburro en Galdacano. Voy a Bilbao también a pasar la tarde de escaparates y que se yo.
.- Como no nos quieres decir tu nombre te voy a llamar "Bella".
.- Gracias Aitor, ¿te parezco guapa?
.- Joder pues claro ¿José a ti te parece guapa?
.- ¡Pues claro! pero por favor a mi no me metáis en conversaciones ajenas, yo estoy conduciendo.
Bella y yo otra vez nos reímos.
.- ¿Donde quieres que te dejemos?
Le interrogo.
.- Pues si vais a la feria dejarme en San Mamés.
Habrá gente que haya conocido la antigua feria de Bilbao, al lado del nuevo estadio de San Mamés.
José y yo llevamos un precioso SEAT Toledo, azul marino, Bella está sentada en los asientos de atrás y su cabeza para hablar con nosotros la coloca entre los cabezales de nuestros asientos, para escucharnos mejor y la escuchemos a ella.
José no quita su vista de la carretera, yo en cambio cada vez que hablo con ella giro mi cabeza, tengo su cara tan cerca de la mía.
Siempre he sido un hombre muy decidido, he intentado tener todo lo que me a gustado, mis manos y boca siempre han seguido a mis deseos, a veces ésto me ha causado algún problema.
Bella habla, no mucho. No nos cuenta nada de su vida, sigue sin querer darnos su nombre, ella cada vez que habla se dirige a mi.
Su boca queda tan cerca de mi boca, están tan bien marcados sus labios con carmín, de rojo pasión, color de la fruta del deseo. Me atrevo a probarla y la beso, ella no me rechaza y me sigue besando, comenzamos a darnos unos besos mas prolongados.
Miro a José, tiene mala cara, tendré que escucharle luego.
Ya estamos en los aparcamientos del antiguo San Mamés.
Aparcamos el coche, salimos y ya fuera seguimos besándonos y jugando, le acaricio sus nalgas por encima de la falda, cada vez que intento colar mis manos por debajo de su falda ella me corta y las retira.
José que ya esta a la entrada de la feria nos espera con mala cara, mirándome a mí y anulándola a Bella me pregunta.
.- ¿Vas a entrar o te vas con Bella?.
.- Entramos los dos, hay invitaciones de sobra.
.- Pues deja de jugar que van a cerrar, es mejor que os quedéis fuera los dos.
.- ¡Que no! tranquilo tío que ahora entramos.
Mi intención no es quedarme toda la tarde con Bella, tengo que reconocer que me ha salido bien el haber mandado a José que parase para que subiera esta mujer, pero quedarme con ella hasta la noche no entra en mis planes.
Para los que no conocieron la antigua feria de Bilbao y para los que todavía se acuerden les refresco la memoria.
En la entrada principal en el centro del hall, había un gran mostrador circular, es donde estaban las azafatas de información de la feria. Las azafatas yo las recuerdo con trajes rojos, siempre me han parecido sexys.
A la entraba a mano izquierda estaban los baños de hombres y de mujeres.
Los tres ya en el interior del hall de la feria, con toda mi polla empalmada, agarrados de la mano Bella y yo me la llevo a los baños, mi compañero en medio de esta situación me pregunta.
.- ¿A donde vais?
Le miro y sin que Bella me vea le guiño el ojo y le respondo.
.- Tu entra danos nuestras invitaciones, nosotros entramos mas tarde, te llamo al móvil cuando entre en el recinto ferial.
José con su vozarrón y para mi sorpresa ha conseguido que las azafatas y más gente que están en el hall no pierdan detalles de nosotros dos, la gente nos sigue con sus miradas todos nuestros pasos.
Tengo que reconocer que cualquier mujer tan rápido no se hubiera prestado a mis deseos y caprichos, además en plena tarde y a la luz del sol y con público, Bella es una mujer despechada, caprichosa, sin tabúes, no me atrevo a descubrir como calificarla.
La tengo agarrada de la mano en medio del hall de la feria me despido de José.
.- Agur José hasta luego.
José con mala cara y cabreado me responde.
.- Vale, vale, hasta luego.
Entre azafatas, personal de la feria y mas gente en tránsito, en el hall de la feria hay mas de una veintena de personas.
Rodeo con mi brazo derecho la cintura de Bella y la acerco para besarla, ella me sigue a todos mis deseos.
La llevo a los baños masculinos, entramos los dos juntos, desde el mostrador de recepción no pierden detalles de nuestros movimientos ni comportamientos, supongo que también las demás gentes que están en el hall.
Accedemos al baño, dentro entramos en el primero de los servicios, es pequeño lo justo para el inodoro y poco mas, Bella entra delante de mi, antes de entrar miro hacia atrás, veo el mostrador y a las azafatas cómo nos miran, están todos con cara de asombro.
Entramos en el servicio, cierro la puerta, las puertas son abiertas por debajo de manera que desde el mostrador del hall nos ven los pies.
Ahora ya con mas libertad los besos son mas salvajes, Bella ya me deja que acaricie sus nalgas y muslos, desabrocho su blusa, beso y acaricio sus pechos duros y tersos como globos recién inflados, unos pechos perfectos, estoy muy empalmado, me duele la polla, me va a estallar, sigo jugando con mis manos acariciando su cuerpo, voy hacia abajo, acaricio sus nalgas, comienzo a quitarle sus braguitas.
.- Joder, ¿qué es esto?.
.- Tienes algún problema ahora Aitor.
Tiemblo parezco un tonto balbuceo.
.- Si tienes polla, eres un travestí.
.- Pues claro Aitor cariño. Tu polla está dura ¿Qué quieres hacer?
Mi cabeza va a mil por hora, pienso en la salida, la imagen que doy si salgo corriendo al hall de la feria, las azafatas se que nos están mirando, ellas tan guapas, tan bonitas.
¡Qué pensaran éstas si salgo corriendo! dirán; al gigoló, al ligón, al chulito, al guapo, le han dado una lección.
Mi orgullo, mi hombría está por los suelos.
Bella me despierta de mi letargo mental.
.- Aitor ¿Quieres que salgamos?
.- No, todavía no ¿podías haberme avisado?
.- Lo estabas pasando tan bien, como iba a cortarte y a mi me gustas.
.- Bella ésto todavía está duro, súbete las bragas, siéntate en el inodoro hazme por favor una mamada.
.- Si mi amor.
Me da un beso en la boca y se sienta en el inodoro, atrapa entre sus manos mi polla y chupa y chupa, joder como chupa.
Ahora la imagen que tienen que ver desde el mostrador de información es, la de las piernas de Bella en actitud de sentada y mis pies con los pantalones bajados frente de ella, una imagen vale más que mil palabras.
Me corro en la boca de Bella, ella se lo traga todo, yo no quería, es ella la que ha insistido en tragárselo, a mi no me gusta eso, ya no voy a besarla.
Terminamos, me subo los pantalones, abro la puerta del servicio, salimos y ya en el mostrador las azafatas tienen los ojos como platos y pienso que los oídos de cristal.
Bella me va a dar un beso, la rechazo.
.- Joder Bella te has tragado mi semen.
.- Eres escrupuloso.
.- Si mucho, hasta de mi semen.
Enseño las dos invitaciones y como si fuéramos Bella una actriz y yo un actor en este caso es claro, del porno. Una azafata después de dar el visto bueno a nuestras invitaciones nos acompaña hasta la entrada del recinto ferial.
Pienso que lo que tienen estas chicas es morbo.
Cruzamos la entrada, sin perdernos de vista las señoritas del mostrador y los guardias jurados, mas la azafata-alcahueta que se nos ha pegado, me despido de Bella.
.- Bueno princesa ya te hemos traído hasta Bilbao, voy a ver si localizo a José, espero verte por Galdakao o esta noche por Bilbao.
.- ¿Tú crees que nos veremos? ¿Quieres mi teléfono?
.- Seguro que nos veremos hoy, luego me das tu teléfono.
.- ¿Voy con vosotros dos?
.- No Bella, ya has visto que a José no le hacia mucha gracia.
Otra vez Bella hace un intento para besarme, esta vez si la beso.
.- Cariño ya estamos dentro de la feria, aquí hay mucho ejecutivo y hombres de negocio.
.- Espero buscar alguno interesante.
.- Bella avísales, ya sabes que hay gente muy violenta y una sorpresa como la que yo me he llevado, muchos se lo toman muy mal, ten cuidado.
.- Ya lo se Aitor, hasta que nos veamos.
.- Agur Bella.
Bella se pierde entre los stand de la feria, llamo a José, quedo en el stand de uno de nuestros proveedores.
Me acerco al stand de la multinacional proveedora nuestra, José ya se ha encargado de dar la noticia, los hombres, representantes de esta empresa me piden detalles, las mujeres me miran con desconfianza, me callo y no digo nada.
No hay nada mejor que callarse para que el morbo, leyendas y bulos crezcan con la imaginación de los narradores.
Unos meses más tarde le cuento a José la verdad sobre Bella que era un travesti.
Me acuerdo de Adolfo el marinero, yo no salí corriendo igual que el, pero en cambio no me atreví a seguir jugando, tampoco he intentado ir por Gadakao a buscarla.
Pienso que estos lances o suertes que nos brinda la vida si no salimos corriendo es lo que te hacen sentirte mas vivo, tener más experiencias y entre los tuyos siembran luego los mitos y leyendas.

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Alvaro Villa Rey

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